{"id":358478,"date":"2025-07-05T09:09:18","date_gmt":"2025-07-05T09:09:18","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358478"},"modified":"2025-07-05T09:09:18","modified_gmt":"2025-07-05T09:09:18","slug":"emilio-uranga-la-conciencia-mordaz-que-incomodo-a-todos","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2025\/07\/05\/emilio-uranga-la-conciencia-mordaz-que-incomodo-a-todos\/","title":{"rendered":"Emilio Uranga: la conciencia mordaz que incomod\u00f3 a todos"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/07\/1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"395\" data-id=\"358479\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/07\/1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358479\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/07\/1.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/07\/1-300x169.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/07\/1-624x352.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Manuel Cu\u00e9llar Moreno recupera la faceta cr\u00edtica del fil\u00f3sofo mexicano en \u2018Herir en lo sensible\u2019, un volumen que revela su v\u00ednculo con la literatura, el periodismo y los dilemas del poder..<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Jos\u00e9 Juan de \u00c1vila<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Jos\u00e9 Manuel Cu\u00e9llar Moreno propone viajar con la imaginaci\u00f3n y con la historia a la d\u00e9cada de los 40 del siglo pasado, para comprender c\u00f3mo se desarrollaba la filosof\u00eda mexicana y, en especial, la que protagoniz\u00f3 el Grupo Hiperi\u00f3n, en el que milit\u00f3 Emilio Uranga, de quien ya ha publicado cuatro libros.<\/p>\n\n\n\n<p>El fil\u00f3sofo y narrador apunta en entrevista que la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico no estaba en Ciudad Universitaria, sino en el centro. Y la facultad de Filosof\u00eda, \u201cun hervidero intelectual en la \u00e9poca de oro de la filosof\u00eda mexicana\u201d donde se formaba gente como Luis Villoro, Rosario Castellanos, Ricardo Guerra o Jorge Portilla, bull\u00eda en Ribera de San Cosme, en la colonial Casa de los Mascarones.<\/p>\n\n\n\n<p>Entre otros exiliados por la Guerra Civil Espa\u00f1ola, Jos\u00e9 Gaos, disc\u00edpulo directo de Jos\u00e9 Ortega y Gasset, ten\u00eda un seminario dedicado a traducir Ser y tiempo, de Martin Heidegger. Y entre los alumnos del asturiano se encontraba Emilio Uranga (1921-1988), de quien Cu\u00e9llar Moreno recuper\u00f3 y recopil\u00f3 tres d\u00e9cadas de ensayos y art\u00edculos literarios en Herir en lo sensible (Bonilla Artigas Editores, 2025), un volumen que le cost\u00f3 siete a\u00f1os de meterse a las hemerotecas y que a finales de mayo sali\u00f3 a la luz.<\/p>\n\n\n\n<p>Aquellos j\u00f3venes ya para 1947 empezaban a leer las novedades de filosof\u00eda que desembarcaban de Francia gracias a la Librer\u00eda Francesa, que se encontraba en Paseo de la Reforma 12, con autores como los existencialistas Jean-Paul Sartre, Simone de Beauvoir, Albert Camus o Maurice Merleau-Ponty.<\/p>\n\n\n\n<p>Cu\u00e9llar Moreno cuenta que, en un departamento de la familia de Luis Villoro en la avenida Bucareli, se reun\u00edan a leer y a discutir las obras de los fil\u00f3sofos franceses y comienzan una rebeli\u00f3n en contra del magisterio de Jos\u00e9 Gaos y la ortodoxia heideggeriana. Se nombran Grupo Hiperi\u00f3n, con Uranga a la cabeza, Luis Villoro (padre del escritor Juan Villoro), Jorge Portilla, Ricardo Guerra (despu\u00e9s esposo de Rosario Castellanos), Salvador Reyes Nevares, Fausto Vega y G\u00f3mez y, m\u00e1s adelante, Leopoldo Zea.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cSe desata el fen\u00f3meno del existencialismo mexicano. \u00bfQu\u00e9 significa que su postura haya sido existencialista? Pues que a la pregunta de qu\u00e9 es el mexicano, una pregunta nacionalista que entonces estaba en boga, responden que el mexicano no es nada\u201d, expone Cu\u00e9llar Moreno, doctor en Filosof\u00eda.<br><\/p>\n\n\n\n<p>Mientras estudiaba la licenciatura en la UNAM, se encontr\u00f3 con esos fil\u00f3sofos de mediados de siglo y \u201cse enganch\u00f3\u201d con Emilio Uranga y su libro de 1952 An\u00e1lisis del ser del mexicano, que el autor dedic\u00f3 a Octavio Paz, aunque hasta 1953 conoci\u00f3 al futuro premio Nobel de Literatura 1990. Y, a prop\u00f3sito de Nobeles, apunta que Uranga profetiz\u00f3 que Peter Handke ganar\u00eda el premio cuando pocos lo conoc\u00edan.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUranga hace en An\u00e1lisis del ser del mexicano una pregunta absolutamente provocadora: \u00bfQu\u00e9 es el mexicano? Parece una trivialidad, pero Uranga y su generaci\u00f3n hicieron de ese cuestionamiento el problema medular. Qued\u00e9 fascinado por este libro. Y despu\u00e9s me di cuenta que Uranga hab\u00eda sido m\u00e1s que un fil\u00f3sofo. Tambi\u00e9n hab\u00eda sido un periodista pol\u00edtico y, por supuesto, tambi\u00e9n un cr\u00edtico literario, que es lo que recopila Herir en lo sensible. Pero todo lo que escribi\u00f3 fue a partir de la filosof\u00eda\u201d, dice.<\/p>\n\n\n\n<p>Maestro en Filosof\u00eda Contempor\u00e1nea por la Universidad de Barcelona, Cu\u00e9llar Moreno ha enfocado buena parte de sus investigaciones a la obra de Uranga. En 2018, public\u00f3 La revoluci\u00f3n inconclusa (Ariel), donde se ocupa de su faceta como asesor del entonces presidente Adolfo L\u00f3pez Mateos en 1960. En 2021, reuni\u00f3 en La exquisita dolencia todos los ensayos que el fil\u00f3sofo dedic\u00f3 al poeta Ram\u00f3n L\u00f3pez Velarde. Y transcribi\u00f3 el diario personal que Uranga redact\u00f3 a mano en Alemania en 1955, que result\u00f3 en el volumen de 700 p\u00e1ginas Diario de Alemania, editado por Adolfo Casta\u00f1\u00f3n con Bonilla Artigas, sello del anterior y de Herir en lo sensible. Y ya est\u00e1 por sacar su biograf\u00eda de Uranga.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cUranga estelariz\u00f3, protagoniz\u00f3 un fen\u00f3meno de finales de los cuarenta, que fue el Grupo Hiperi\u00f3n. Y cuando hablamos del Grupo Hiperi\u00f3n, estamos hablando del existencialismo mexicano. En el existencialismo no hay determinismos; es una postura filos\u00f3fica que rehuye a las etiquetas, a los absolutismos, a los fascismos. Y estos j\u00f3venes inquietos, los hiperiones, utilizan el existencialismo como ariete en contra de este discurso folclorista del gobierno mexicano y del flamante PRI\u201d, a\u00f1ade el tambi\u00e9n Premio Nacional de Novela Jos\u00e9 Revueltas 2014 por Ciudadem\u00e9xico (Fondo Tierra Adentro).<\/p>\n\n\n\n<p>Pero el Grupo Hiperi\u00f3n, \u201cun grupo de buenos y malos amigos\u201d, como recuerda Cu\u00e9llar Moreno que lo defin\u00eda Emilio Uranga, se dispers\u00f3 en 1952 con la llegada a la presidencia de Adolfo Ruiz Cortines. Villoro se fue a Par\u00eds; Uranga, a Alemania; Reyes Nevares y Zea se incorporaron al PRI o al gobierno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u201cOtro factor clave fue la mudanza de la facultad del festivo centro de la ciudad al pedregoso sur de Ciudad Universitaria. Y cambi\u00f3 la manera en que se hac\u00eda filosof\u00eda. Ya no era una filosof\u00eda de caf\u00e9s, de billares, esa filosof\u00eda que se desarrollaba a la intemperie y en la plaza p\u00fablica, literalmente, sino ya era una filosof\u00eda, para citar a Uranga, &#8216;de paz batallona de los seminarios&#8217;\u201d, lamenta Cu\u00e9llar Moreno.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo pas\u00f3 de estudiar a Uranga como fil\u00f3sofo a recopilar sus ensayos y art\u00edculos literarios?<\/p>\n\n\n\n<p>Muy pronto me dediqu\u00e9 a investigar su faceta como periodista pol\u00edtico, porque Uranga no se sent\u00eda a gusto en el aula. Para \u00e9l, la filosof\u00eda no se tiene que dedicar a comentar libros, debe salir de los salones de clases, abandonar el letargo academicista, tratar con los problemas nacionales m\u00e1s urgentes, brindar al ciudadano herramientas para resolver sus problemas. No hace carrera docente, da el brinco a la palestra del periodismo pol\u00edtico a finales de los 50 y va a ser asesor de 4 presidentes: Adolfo L\u00f3pez Mateos (1958-64), Gustavo D\u00edaz Ordaz (64-70), Luis Echeverr\u00eda (70-76) y Jos\u00e9 L\u00f3pez Portillo (76-82).<\/p>\n\n\n\n<p>Estamos hablando de un pensador que estaba en proximidad candente con la realidad mexicana, estaba en contacto con sus circunstancias, las del nacionalismo revolucionario, las del presidencialismo, pero tambi\u00e9n estaba muy en contacto de los c\u00edrculos literarios. Sus amigos personales fueron Juan Jos\u00e9 Arreola, Ricardo Garibay y Rub\u00e9n Bonifaz Nu\u00f1o, s\u00f3lo por poner tres ejemplos. Y yendo yo a la hemeroteca, me di cuenta de que en sus columnas de peri\u00f3dico no s\u00f3lo trataba temas pol\u00edticos o filos\u00f3ficos, sino que recurrentemente criticaba novelas que le\u00eda o volv\u00eda a sus obsesiones de juventud, a autores como Marcel Proust o Johann Wolfgang von Goethe. Y decid\u00ed que hab\u00eda que reunir todos estos escritos y reivindicar a Uranga como uno de los grandes cr\u00edticos literarios del siglo XX.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfCu\u00e1les eran los intereses de Uranga en la literatura?<\/p>\n\n\n\n<p>Uranga era un german\u00f3filo, le encantaba y segu\u00eda muy de cerca la literatura alemana; tambi\u00e9n era hispan\u00f3filo, uno de los autores que encontramos en este libro es Miguel de Unamuno. Desde luego segu\u00eda de cerca lo que estaban haciendo sus coet\u00e1neos: Elena Poniatowska, Juan Garc\u00eda Ponce, Carlos Fuentes, Fernando del Paso, adem\u00e1s de los tres mencionados antes.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo traslada su pensamiento filos\u00f3fico hacia los ensayos y art\u00edculos literarios?<\/p>\n\n\n\n<p>Uranga no ve\u00eda una frontera entre literatura y filosof\u00eda. El tema en com\u00fan es el estilo. Es decir, para \u00e9l no s\u00f3lo importa lo que dices, sino c\u00f3mo lo dices. La filosof\u00eda es una cuesti\u00f3n literaria, de estilo. Por eso, para \u00e9l cualquier problema filos\u00f3fico tambi\u00e9n es un problema profundamente literario, adem\u00e1s de que en su concepci\u00f3n la filosof\u00eda siempre tiene algo de di\u00e1logo, con sus circunstancias, con sus coet\u00e1neos; no es solamente una cuesti\u00f3n profesoril, no es algo que se ense\u00f1a o que pueda confinarse en cuatro paredes. Por eso, para \u00e9l es muy f\u00e1cil dar el salto a la cr\u00edtica literaria, siempre mordaz.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 dir\u00eda que tienen en com\u00fan estos art\u00edculos recopilados en Herir en lo sensible?<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, el tono mordaz de Uranga. A \u00e9l no le interesaba quedar bien con alguien, y esto se agradece hoy,, porque no solamente nos dice las verdades, sino que las a\u00falla. No le teme a tocar las fibras sensibles de los autores, de ah\u00ed el t\u00edtulo, Herir en lo sensible. Es un autor al que le molesta mucho lo que hoy denominamos autoficci\u00f3n, estos documentos privados para consumo familiar. \u00c9l viene de una tradici\u00f3n existencialista para la cual la literatura, como cualquier manifestaci\u00f3n art\u00edstica, debe tener un profundo compromiso social. Y por ah\u00ed van sus cr\u00edticas. \u00c9l no entiende la cr\u00edtica solamente como desgranar el libro o captar ideas. Quiere entender el modo de ser de cada autor. La concepci\u00f3n del mundo de cada autor. Uranga se aproxima a los autores y piensa a trav\u00e9s de ellos.<\/p>\n\n\n\n<p>Reitero: Uranga viene de una tradici\u00f3n existencialista, para la que es bien importante el compromiso social de la obra literaria. Y esto se nota en las obras que comenta. Le molestaban mucho dos cosas: el culto a los autores, acompa\u00f1ado, lo cito, de &#8216;la incuria de no leernos&#8217;; se da cuenta de este fen\u00f3meno que hasta la fecha existe, de c\u00f3mo la adulaci\u00f3n a un autor sustituye a la lectura y al estudio serio de ese autor. Y le molestaban tambi\u00e9n las autoficciones, como mencion\u00e9 antes, porque \u00e9stas le rehuyen de alguna manera a las circunstancias y a este compromiso que para Emilio Uranga es bien importante.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQui\u00e9nes eran sus v\u00edctimas dentro de la literatura mexicana?<\/p>\n\n\n\n<p>Primero sus amistades de juventud. El libro es un di\u00e1logo muy conmovedor con Garibay, siempre muy ambivalente porque el estilo de Uranga es un poco inasible, uno no puede estar siempre seguro de si est\u00e1 haciendo un elogio a secas o es un elogio revestido de cinismo. Ese es Uranga; siempre te queda el regusto de no saber si fue una cr\u00edtica o un halago lo que est\u00e1 soltando. Tiene esta acidez. Y otros amigos: Arreola, Poniatowska, Archibaldo Burns, Del Paso, Jos\u00e9 Emilio Pacheco, aunque mucho menor. Y, dentro de los latinoamericanos, comenta mucho a Jorge Luis Borges y a Julio Cort\u00e1zar.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 dej\u00f3 fuera de la recopilaci\u00f3n los art\u00edculos de Emilio Uranga sobre Octavio Paz?<\/p>\n\n\n\n<p>La relaci\u00f3n entre Emilio Uranga y Octavio Paz siempre fue complicada. Uranga le dedica su libro de 1952 An\u00e1lisis del ser del mexicano, y se conocen hasta septiembre de 1953, cuando Paz vuelve a M\u00e9xico, y casi en seguida Emilio se va a estudiar a Friburgo. Para 1959 es director del suplemento Claridades literarias e invita a colaborar a Paz, pero viene una fuerte ruptura despu\u00e9s de la matanza de Tlatelolco. Uranga no se adhiere a la disidencia de Paz; tampoco eso quiere decir que haya sido un apologeta de la represi\u00f3n estudiantil, condena con t\u00e9rminos taxativos la represi\u00f3n estudiantil.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero es verdad que ese va a ser un punto de inflexi\u00f3n en la intelectualidad mexicana. Uranga acusa a Paz en una serie de art\u00edculos de dos cosas: de quererle sacar raja pol\u00edtica a la desgracia de Tlatelolco. Y dos, no es una cr\u00edtica directa a Paz, sino m\u00e1s bien a los seguidores Paz, a los muchos disc\u00edpulos que revolotean alrededor de Octavio Paz. Eso le molestaba mucho a Uranga; que Paz ya no fuese solamente una figura literaria, sino una figura mediatizada por sus seguidores. Esos textos no los incluyo porque en realidad es una querella pol\u00edtica, no muestran esta cara de cr\u00edtico literario de Emilio Uranga.<\/p>\n\n\n\n<p>Pero Octavio Paz reconoc\u00eda el trabajo literario de Emilio Uranga.<\/p>\n\n\n\n<p>Cuando Uranga fallece en 1988 y se le hace un homenaje en Bellas Artes, Octavio Paz dice una frase que recojo en la contraportada: \u201cUranga fue un excelente cr\u00edtico literario. L\u00e1stima que haya escrito tan poco. Hubiera podido ser el gran cr\u00edtico de nuestras letras: ten\u00eda gusto, cultura, penetraci\u00f3n. Tal vez le faltaba otra cualidad indispensable: simpat\u00eda. Es necesario recoger sus escritos. Son parte de la cultura contempor\u00e1nea de M\u00e9xico\u201d. Y esta consigna de Paz fue la que tuve en mente a la hora de juntar estos textos y probar que Octavio Paz ten\u00eda raz\u00f3n: Uranga pudo haber sido el gran cr\u00edtico de nuestras letras.<br>Jos\u00e9 Manuel Cu\u00e9llar Moreno destaca la figura de Emilio Uranga y el desarrollo de la filosof\u00eda mexicana en el siglo XX. (Foto: Javier Narva\u0301ez)<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfA qu\u00e9 atribuye que hasta ahora no hubo una recopilaci\u00f3n de sus art\u00edculos literarios?<\/p>\n\n\n\n<p>El primer obst\u00e1culo para armar este libro fue el propio Uranga. Siempre lo acompa\u00f1\u00f3 una voluntad de dispersi\u00f3n, no recogi\u00f3 sus textos, no los archiv\u00f3, tampoco dej\u00f3 disc\u00edpulos, su obra estaba dispersa en peri\u00f3dicos. Me di a la tarea de ir a la Hemeroteca Nacional de la UNAM, y luego a otras como la Miguel Lerdo de Tejada, a hojear todos los peri\u00f3dicos y a recuperar sus columnas, que escrib\u00eda de lunes a viernes. Estamos hablando de 100 o 200 art\u00edculos publicados por a\u00f1o; hay que ir armando todas las piezas del rompecabezas para tener su bibliograf\u00eda completa. Y Emilio Uranga padece la tragedia de much\u00edsimos otros fil\u00f3sofos mexicanos, incluso personajes monumentales como Antonio Caso o Jos\u00e9 Vasconcelos, que son tan grandes que uno pasa de lado y ni siquiera los lee. No solamente es un problema de Emilio Uranga, sino en general de la filosof\u00eda y de la historia mexicanas. Las tenemos en el olvido y hemos perdido ese suelo para nuestras discusiones actuales. Se suma que Uranga se gan\u00f3 muchas enemistades y animadversiones, y que era un personaje inc\u00f3modo y sigue siendo inc\u00f3modo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfD\u00f3nde publicaba sus art\u00edculos literarios?<\/p>\n\n\n\n<p>En los 60 ten\u00eda columna en La Prensa, el peri\u00f3dico m\u00e1s popular de M\u00e9xico, y en los 70, en Revista de Am\u00e9rica, dirigida por Gregorio Ortega. Tambi\u00e9n lleg\u00f3 a tener colaboraciones en El Universal, Exc\u00e9lsior y Novedades, y en otros peri\u00f3dicos de provincia menos conocidos.<\/p>\n\n\n\n<p>Qu\u00e9 curioso. No imagino que un fil\u00f3sofo escriba hoy en La Prensa.<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed, y publicaba cerca de las p\u00e1ginas centrales; es decir, en una posici\u00f3n muy destacada. Ah\u00ed uno se pod\u00eda encontrar estas ideas filos\u00f3ficas de Emilio Uranga, sorprendentemente, es verdad, en medio de muchos eventos noticiosos y de sociales y de nota roja.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 tanto influy\u00f3 su relaci\u00f3n con el PRI para que sus art\u00edculos quedaran s\u00f3lo en peri\u00f3dicos?<\/p>\n\n\n\n<p>Insisto en que quiz\u00e1s el principal factor es que \u00e9l no guard\u00f3 estas obras. Y tambi\u00e9n ha sido un poco el descuido de los fil\u00f3sofos mexicanos, que no los hab\u00edamos volteado a ver, a esta y a otras muchas figuras que quedan a\u00fan por rescatar. La filosof\u00eda mexicana, esto se nos olvida en la actualidad, se desarrollaba en los peri\u00f3dicos: Caso y Vasconcelos escrib\u00edan en los peri\u00f3dicos, en las revistas; despu\u00e9s juntaban estos art\u00edculos y sacaban libros. Si no vamos a las hemerotecas, nos perdemos por lo menos del 50 por ciento de lo que hac\u00edan nuestros fil\u00f3sofos. Es como un recelo de la filosof\u00eda mexicana que no ha querido ver que la filosof\u00eda no solamente se desarrolla en tratados, sino que hay otros formatos, y uno de los privilegiados es el art\u00edculo period\u00edstico. Emilio Uranga tuvo muchos enemigos, pero los principales que ha tenido para ocultar su obra somos los investigadores de filosof\u00eda mexicanos.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfC\u00f3mo encajar\u00eda Emilio Uranga en esta dictadura de clics, redes sociales y likes?<\/p>\n\n\n\n<p>Cuesta trabajo imaginarse c\u00f3mo ser\u00eda o qu\u00e9 har\u00eda Emilio Uranga en la actualidad, siendo que su principal escenario eran las charlas y las columnas de peri\u00f3dico. Pero algo que sin duda sabr\u00eda hacer en la actualidad ser\u00eda agitar las aguas calmas, tanto de la pol\u00edtica como de la inteligencia mexicana, a trav\u00e9s de un tuit, un post, TikTok o de un art\u00edculo, de lo que fuese. Pero s\u00ed se cerciorar\u00eda de que su voz s\u00ed fuese escuchada y pasar\u00eda su erudici\u00f3n luciferina. Se echa de menos este cinismo de Uranga, esta capacidad de soltar las verdades sin tapujos, pero siempre con la enorme inteligencia que lo respalda.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfQu\u00e9 art\u00edculos literarios de Uranga le entusiasmaron m\u00e1s a usted, que ya conoc\u00eda su filosof\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>Todos los art\u00edculos sobre Borges me parecen muy interesantes, y m\u00e1s porque uno ve el desarrollo de una relaci\u00f3n intelectual: c\u00f3mo va de la fascinaci\u00f3n absoluta a una especie de hartazgo y a una final anestesia e indiferencia. Incluso viaj\u00f3 a Buenos Aires a entrevistar a Borges, en Herir en lo sensible se incluyen las entrevistas. Otra relaci\u00f3n absolutamente conmovedora es con Alfonso Reyes, mentor de Uranga; no solamente le dio recursos financieros para que pudiese viajar y continuar sus estudios, sino que Uranga adopt\u00f3 las obsesiones de Reyes y las llev\u00f3 hasta sus \u00faltimas consecuencias. Y esta obsesi\u00f3n tiene el nombre de Goethe. Todos los textos de Goethe son, en \u00faltima instancia, un di\u00e1logo con Reyes.<\/p>\n\n\n\n<p>Tambi\u00e9n los art\u00edculos sobre Sartre cuando \u00e9ste rechaza el premio Nobel o muere. Uranga, un lector desde su juventud de Sartre, aqu\u00ed toma distancia, es como un mirar hacia atr\u00e1s, es un di\u00e1logo, en \u00faltima instancia, consigo mismo. Tambi\u00e9n destaco los art\u00edculos dedicados a Juan Jos\u00e9 Arreola, particularmente uno de 1960 donde lo ataca muy severamente cuando Arreola era del Consejo del Centro Mexicano de Escritores y Uranga ten\u00eda beca ah\u00ed. Tambi\u00e9n el que escribe sobre Salvador Novo. Uranga profetiza que Peter Hanke va a ganar el premio Nobel; cuando Hanke no era muy le\u00eddo, si no es que nada conocido en M\u00e9xico, Uranga pron\u00f3stica que ganar\u00e1 el Nobel, como en efecto lo gan\u00f3 hace pocos a\u00f1os (2019).<\/p>\n\n\n\n<p>A usted, como fil\u00f3sofo, \u00bfqu\u00e9 legado le deja Emilio Uranga?<\/p>\n\n\n\n<p>En primer lugar, un modelo de fil\u00f3sofo. Muestra que hay una manera distinta de hacer filosof\u00eda en M\u00e9xico y que los fil\u00f3sofos tambi\u00e9n podemos hacer valer nuestra voz en la plaza p\u00fablica y que el fil\u00f3sofo no tiene que ser un erudito desengastado de la realidad, sino al contrario: el fil\u00f3sofo aut\u00e9ntico est\u00e1 volcado sobre sus circunstancias. Recuperar este espacio p\u00fablico para la filosof\u00eda actual es una de las misiones que nos deja Uranga. Y la otra gran lecci\u00f3n, particularmente con este libro, es que la filosof\u00eda y la literatura no son disciplinas cerradas ni separadas entre s\u00ed, hay muchos puentes comunicantes. Y, a veces, estas verdades que no terminan de apresar los conceptos, una met\u00e1fora s\u00ed las puede aprender; de modo que la filosof\u00eda mexicana no tiene que darle espalda a la literatura, sino al contrario: un buen fil\u00f3sofo tiene que ser por fuerza un buen cr\u00edtico literario, estar atento al estilo.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfAlguien ocupa hoy la plaza vacante que dej\u00f3 Uranga?<\/p>\n\n\n\n<p>A Emilio Uranga lo veo como a una especie de mosquito socr\u00e1tico: era esa voz, a lo mejor esa voz disruptiva, que estaba siempre llam\u00e1ndonos a tomar conciencia. Y es esto tambi\u00e9n lo que necesitamos actualmente: esta voz filos\u00f3fica que nos prevenga, que nos advierta de los discursos folcloristas sobre la mexicanidad, que nos advierta de esos momentos en el que la pol\u00edtica se convierte en un c\u00famulo de eslogans vac\u00edos. Todo eso es Emilio Uranga desde el existencialismo. Es un pensador que nos pone en primer plano la pregunta de qu\u00e9 significa ser del mexicano, m\u00e1s all\u00e1 de cualquier intento cosificante, folclorista, de cualquier recogimiento nacionalista. Qu\u00e9 es el mexicano en esta \u00e9poca de segregaci\u00f3n, de marginaci\u00f3n es una pregunta que tenemos sobre la mesa. Creo que actualmente nadie se ocupa de esa labor, y ah\u00ed tambi\u00e9n est\u00e1 la importancia de recuperar a Emilio Uranga, que en sus mejores momentos lleg\u00f3 a ser la conciencia vigilante de la rep\u00fablica. Hoy, la rep\u00fablica no tiene esa conciencia vigilante, por eso tenemos que ver atr\u00e1s y ver a nuestros maestros espirituales. Esa es la buena noticia: no estamos solos. Tenemos a grandes maestros espirituales que nos pueden ense\u00f1ar a escribir bien.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfSer esa \u201cconciencia vigilante de la rep\u00fablica\u201d no era contradictorio en Uranga al ser asesor de presidentes emanados del PRI m\u00e1s autoritario, el de D\u00edaz Ordaz y de Echeverr\u00eda?<\/p>\n\n\n\n<p>S\u00ed y no. Es decir, todo M\u00e9xico y todos los mexicanos habitaron esa contradicci\u00f3n en el siglo XX o en gran parte del siglo XX, porque no hab\u00eda un afuera del PRI. Emilio Uranga dec\u00eda reiteradamente que \u00e9l era un consejero m\u00e1s, no un aconsejado, del presidente y que su pluma era todo menos una pluma mercenaria. Uranga no tuvo el poder de injerencia que tuvieron otros colegas suyos u otros periodistas. No hay que imaginarnos, esto es una caricatura, a un Carlos Denegri, por ejemplo, este personaje que ha sido recientemente rescatado por Enrique Serna en su novela El vendedor de silencio. Uranga nunca amas\u00f3 la fortuna que amasaron otros personajes compuestos dentro del r\u00e9gimen. Y no hay ninguna constancia de que haya tenido alguna potestad sobre las decisiones presidenciales jam\u00e1s. Otros colegas suyos, incluso fil\u00f3sofos, que quiz\u00e1s el propio Uranga mir\u00f3 con recelo si ocuparon puestos diplom\u00e1ticos, puestos al interior de la Secretar\u00eda de Educaci\u00f3n P\u00fablica. Este no fue para nada el caso de Emilio Uranga. De alguna manera, esta leyenda negra, de la cual \u00e9l fue seguramente el propio art\u00edfice en alguna medida, es una, no s\u00e9 si llamarle exageraci\u00f3n, o por lo menos no hay fundamento visible.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.milenio.com\/cultura\/laberinto\/emilio-uranga-y-la-critica-literaria-desde-el-existencialismo<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Jos\u00e9 Manuel Cu\u00e9llar Moreno recupera la faceta cr\u00edtica del fil\u00f3sofo mexicano en \u2018Herir en lo sensible\u2019, un volumen que revela su v\u00ednculo con la literatura, el periodismo y los dilemas del poder.. 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