{"id":358495,"date":"2025-09-13T08:24:01","date_gmt":"2025-09-13T08:24:01","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358495"},"modified":"2025-09-13T08:24:01","modified_gmt":"2025-09-13T08:24:01","slug":"la-etica-en-el-dilema-del-tranvia-es-legitimo-causar-un-mal-para-evitar-otro-mayor","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2025\/09\/13\/la-etica-en-el-dilema-del-tranvia-es-legitimo-causar-un-mal-para-evitar-otro-mayor\/","title":{"rendered":"La \u00e9tica en el dilema del tranv\u00eda: \u00bfes leg\u00edtimo causar un mal para evitar otro mayor?"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-full\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"306\" data-id=\"358497\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/1-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358497\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/1-1.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/1-1-300x131.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/1-1-624x273.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>\u00bfDebemos intervenir para salvar a cinco personas aunque eso implique causar directamente la muerte de otra? Este experimento mental, formulado por las fil\u00f3sofas Philippa Foot y Judith Jarvis Thomson, ha trascendido el \u00e1mbito acad\u00e9mico y se ha convertido en un punto de referencia para la \u00e9tica contempor\u00e1nea. Examinamos su potencia filos\u00f3fica, las tensiones entre matar y dejar morir y c\u00f3mo el dilema del tranv\u00eda ha reconfigurado nuestra manera de pensar lo justo y lo correcto.<\/p>\n\n\n\n<p>Por <a href=\"https:\/\/filco.es\/author\/jcorrea\/\">Javier Correa Rom\u00e1n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el paisaje de la filosof\u00eda moral contempor\u00e1nea, pocos experimentos mentales han generado tanto debate,<\/strong> investigaci\u00f3n y aplicaci\u00f3n pr\u00e1ctica como el dilema del tranv\u00eda. Es un dilema sencillo: un tranv\u00eda fuera de control se dirige hacia cinco personas y podemos salvarlas desviando el veh\u00edculo hacia una v\u00eda donde matar\u00e1 a una sola persona.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, y a pesar de su sencillez (o precisamente por esta), ha trascendido sus or\u00edgenes acad\u00e9micos <\/strong>para convertirse en un paradigma interdisciplinario que ilumina tensiones fundamentales en nuestro pensamiento \u00e9tico. Su potencia radica en la manera en que condensa preguntas filos\u00f3ficas cl\u00e1sicas: \u00bfes l\u00edcito hacer da\u00f1o a uno para evitar un mal mayor?, \u00bfpueden justificarse los fines por los medios?<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"\u00bfQu\u00e9_es_el_dilema_del_tranv\u00eda?\"><strong>\u00bfQu\u00e9 es el dilema del tranv\u00eda?<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"Or\u00edgenes_intelectuales\"><strong>Or\u00edgenes intelectuales<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>El problema del tranv\u00eda fue formulado por primera vez por la fil\u00f3sofa Philippa Foot<\/strong> en su art\u00edculo \u00abThe Problem of Abortion and the Doctrine of the Double Effect\u00bb (en espa\u00f1ol: \u00abEl problema del aborto y la doctrina del doble efecto\u00bb, publicado originalmente en 1967). Aunque Foot no emple\u00f3 la imagen del tranv\u00eda ni el nombre por el que luego se conocer\u00e1 el dilema, plante\u00f3 un caso estructuralmente equivalente: un conductor debe decidir si desv\u00eda un veh\u00edculo fuera de control para minimizar el da\u00f1o. Su pregunta era esta: \u00bfest\u00e1 justificado desviar un vag\u00f3n fuera de control para matar al menor n\u00famero posible de personas?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El objetivo de Foot era examinar la validez de la doctrina del doble efecto<\/strong> (llamada as\u00ed porque hay un efecto positivo y uno negativo). Esta doctrina nace de la tradici\u00f3n moral cat\u00f3lica \u2014desarrollada por <a href=\"https:\/\/filco.es\/tomas-de-aquino-independencia-razon\/\">Santo Tom\u00e1s de Aquino<\/a>\u2014 seg\u00fan la cual una acci\u00f3n con consecuencias malas puede ser moralmente permisible si el mal no es buscado como fin ni usado como medio, sino solo previsto como efecto colateral. En otras palabras, el cristianismo pens\u00f3 durante mucho tiempo en los grises de nuestras acciones (como en mentir para salvar vidas inocentes) y el dilema de tranv\u00eda es un escenario ideal para probar esto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La versi\u00f3n m\u00e1s conocida del dilema, con el tranv\u00eda como protagonista y sus dos escenarios,<\/strong> fue introducida posteriormente por la fil\u00f3sofa Judith Jarvis Thomson en su art\u00edculo \u00abKilling, Letting Die, and the Trolley Problem\u00bb (en espa\u00f1ol: \u00abMatar, dejar morir y el dilema del tranv\u00eda\u00bb, publicado originalmente en 1976), donde reformul\u00f3 el problema para cuestionar las intuiciones morales tradicionales y explorar sus implicaciones normativas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El dilema del tranv\u00eda, ideado por Philippa Foot y popularizado por Judith Jarvis Thomson, pone a prueba nuestros principios morales: \u00bfes leg\u00edtimo causar un mal para evitar otro mayor? Su fuerza reside en c\u00f3mo simplifica decisiones \u00e9ticas complejas<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\" id=\"La_estructura_del_dilema\"><strong>La estructura del dilema<\/strong><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>En su formulaci\u00f3n can\u00f3nica, el problema presenta dos escenarios <\/strong>estructuralmente an\u00e1logos pero moralmente distintos. Y esto es importante, y a menudo se olvida: el dilema no es un \u00fanico escenario, sino c\u00f3mo reaccionamos ante dos escenarios distintos cuando los pensamos juntos. Estos escenarios son:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Escenario del desv\u00edo<\/strong>. Un tranv\u00eda fuera de control se dirige hacia cinco personas que se encuentran en una v\u00eda. Morir\u00e1n inevitablemente si no se hace nada. T\u00fa est\u00e1s junto a una palanca que puede desviar el tranv\u00eda hacia otra v\u00eda, donde hay una sola persona. Si la desv\u00edas, salvas a los cinco, pero muere una. La mayor\u00eda de las personas intuye que es moral tirar de la palanca: no se desea la muerte de esa persona, pero es el costo colateral de evitar una tragedia mayor.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Escenario del puente<\/strong>. El mismo tranv\u00eda se dirige hacia las mismas cinco personas. Est\u00e1s ahora en un puente sobre las v\u00edas, junto a una persona corpulenta cuyo cuerpo, si lo empujas, detendr\u00eda el tranv\u00eda. Salvar\u00edas a los cinco, pero matar\u00edas directamente a esta persona. La mayor\u00eda de las personas intuye que ser\u00eda moralmente problem\u00e1tico empujarla. Aqu\u00ed, la muerte de esa persona no es un efecto colateral, sino el medio necesario para lograr el fin deseado.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>El objetivo principal del dilema es enfrentar las doctrinas utilitaristas<\/strong>, seg\u00fan las cuales, la elecci\u00f3n moral se basa en escoger siempre el m\u00e1ximo beneficio para la mayor\u00eda. En el dilema del tranv\u00eda vemos que esa elecci\u00f3n no es tan sencilla y que no siempre basta con que haya un beneficio para la mayor\u00eda (con la palanca, s\u00ed; empujando a alguien, no).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Otra doctrina que se tambalea ante el dilema del tranv\u00eda son aquellas derivadas de las \u00e9ticas deontol\u00f3gicas.<\/strong> Seg\u00fan estas doctrinas, el deber es el deber y no hay duda ante \u00e9l. Sin embargo, con el dilema del tranv\u00eda vemos que no es tan sencillo porque, aunque el deber nos dice que nunca debemos matar a nadie, hay ocasiones donde todas las opciones est\u00e1n por fuera del deber (siempre muere alguien).<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/filco.es\/etica-en-la-practica-de-la-psicologia\/\">El valor de la \u00e9tica en la salud mental y emocional<\/a><\/h3>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"El_dilema_y_la_tradici\u00f3n_cristiana\"><strong>El dilema y la tradici\u00f3n cristiana<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>El dilema del tranv\u00eda representa una preocupaci\u00f3n constante de la tradici\u00f3n cristiana<\/strong> que no ha cesado de preguntarse por la opci\u00f3n m\u00e1s \u00e9tica dentro de un rango de opciones ambiguas (siempre muere alguien). En este sentido, el dilema del tranv\u00eda formaliza y simplifica en forma de dilema un problema que era fundamental para la tradici\u00f3n cristiana: c\u00f3mo manejarnos en los grises de la vida para saber si somos buenas personas (o no tanto).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Evidentemente, los te\u00f3logos cl\u00e1sicos del cristianismo no conoc\u00edan el dilema del tranv\u00eda,<\/strong> pero su doctrina del doble efecto resuelve en parte el dilema se\u00f1alando que en toda acci\u00f3n deb\u00edan distinguirse entre la neutralidad del acto, la intenci\u00f3n, la independencia causal y la proporcionalidad. Veamos una a una:<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><strong>Neutralidad del acto.<\/strong> La acci\u00f3n en s\u00ed misma debe ser moralmente neutra o al menos intr\u00ednsecamente buena. Es decir, no puede tratarse de una acci\u00f3n que, por su propia naturaleza, sea mala, como asesinar deliberadamente a un inocente. En el caso del tranv\u00eda, empujar una palanca s\u00ed que es un acto neutral, mientras que no lo es empujar a alguien por un puente.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Intenci\u00f3n recta. <\/strong>El agente debe perseguir exclusivamente el efecto bueno; el efecto malo no debe ser deseado, ni como fin ni como medio, sino solo tolerado como una consecuencia secundaria. En ambos casos, suponemos, nadie desea m\u00e1s muertes.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Independencia causal. <\/strong>Aqu\u00ed hay un punto crucial. Para la doctrina del doble efecto, el efecto bueno no debe surgir causalmente del efecto malo. Es decir, no podemos obtener el bien gracias al mal. En el escenario de la palanca, la muerte de la persona es un efecto colateral (podr\u00eda no haber alguien ah\u00ed), algo contingente; en el caso del puente, la muerte de la persona que arrojamos es necesaria, no podr\u00eda ser de otro modo.<\/li>\n\n\n\n<li><strong>Proporcionalidad<\/strong>. El bien que se busca debe ser lo suficientemente importante como para justificar la permisibilidad del mal tolerado. No basta con que haya un beneficio; debe ser proporcionalmente mayor que el da\u00f1o causado.<\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong>Estos te\u00f3logos morales cat\u00f3licos, entre los que se encontraban Francisco de Vitoria o <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Autor:Su%C3%A1rez,_Francisco\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Francisco Su\u00e1rez<\/a>, <\/strong>quer\u00edan aplicar la moral cristiana a casos como las guerras justas, la defensa propia o decisiones m\u00e9dicas bastante l\u00edmites. Ellos distinguieron entre la muerte directa (<em>directe voluntarium<\/em>) \u2014aquella que es fin o parte del acto, como en el caso del puente\u2014 y la muerte indirecta (<em>indirecte voluntarium<\/em>) \u2014aquella que no se busca pero se tolera como efecto previsible, como en la palanca\u2014.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El dilema del tranv\u00eda contrapone dos escenarios moralmente distintos y cuestiona tanto las \u00e9ticas utilitaristas como las deontol\u00f3gicas. La tradici\u00f3n cristiana aborda este conflicto mediante la doctrina del doble efecto, que distingue entre da\u00f1o colateral y da\u00f1o intencionado<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Contra_el_utilitarismo\"><strong>Contra el utilitarismo<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Como ya hemos se\u00f1alado, el dilema del tranv\u00eda expone con precisi\u00f3n quir\u00fargica las limitaciones del \u00abconsecuencialismo agregativo simple\u00bb,<\/strong> es decir, aquella posici\u00f3n \u00e9tica que sostiene que el valor moral de una acci\u00f3n depende exclusivamente de sus resultados agregados en t\u00e9rminos de bienestar o utilidad. Seg\u00fan esta teor\u00eda, en todos los escenarios es mejor que muera una persona a que mueran cinco. Con el dilema del tranv\u00eda aprehendemos una cr\u00edtica fundamental: no es lo mismo activar una palanca y generar una muerte ocasional que tener que matar a alguien con nuestras propias manos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desde la l\u00f3gica del c\u00e1lculo utilitario, no hay diferencia relevante entre los dos actos, <\/strong>ya que el saldo neto de vidas salvadas es el mismo. El caso es que nuestras intuiciones morales m\u00e1s arraigadas rechazan esta equivalencia. La mayor\u00eda de las personas aceptan la acci\u00f3n de desviar, pero se niegan a empujar. Esta asimetr\u00eda intuitiva plantea un desaf\u00edo frontal al consecuencialismo porque muestra que no solo importa qu\u00e9 sucede, sino c\u00f3mo sucede.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta diferencia no es meramente psicol\u00f3gica: <\/strong>remite a una estructura normativa que valora no solo los resultados, sino tambi\u00e9n las modalidades de la acci\u00f3n, los modos en que los seres humanos entran en relaci\u00f3n unos con otros. El dilema, as\u00ed formulado, obliga a reconsiderar la validez de una \u00e9tica puramente agregativa y abre la puerta a modelos que incorporen la intenci\u00f3n, la estructura causal del acto y la posici\u00f3n moral del agente. El dilema del tranv\u00eda no refuta la importancia de las consecuencias, pero muestra que las consecuencias por s\u00ed solas no bastan.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>El dilema del tranv\u00eda revela los l\u00edmites del consecuencialismo: no basta con evaluar consecuencias, tambi\u00e9n importa c\u00f3mo se act\u00faa. La diferencia entre desviar y empujar cuestiona una \u00e9tica basada solo en el saldo de vidas salvadas<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Contra_la_idea_del_deber\"><strong>Contra la idea del deber<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>El dilema del tranv\u00eda no solo pone en cuesti\u00f3n el consecuencialismo, <\/strong>sino que tambi\u00e9n problematiza las versiones m\u00e1s r\u00edgidas de las \u00e9ticas deontol\u00f3gicas. Estas teor\u00edas postulan derechos absolutos, como el derecho a no ser matado, lo que a la luz del dilema parecen insuficientes para explicar por qu\u00e9 nuestras intuiciones morales distinguen entre el caso de la palanca y el caso del puente, cuando en ambos se sacrifica una vida. Esta insuficiencia sugiere que no basta con invocar derechos inviolables, sino que debemos comprender la estructura moral de las acciones: qui\u00e9n act\u00faa, a qui\u00e9n afecta, con qu\u00e9 intenci\u00f3n, y a trav\u00e9s de qu\u00e9 relaciones causales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De hecho, este dilema ha propiciado el desarrollo de deontolog\u00edas m\u00e1s sofisticadas,<\/strong> que introducen distinciones estructurales entre tipos de acci\u00f3n e intenci\u00f3n, sin apoyarse exclusivamente en reglas absolutas. En esta l\u00ednea, Philippa Foot aport\u00f3 una de las distinciones m\u00e1s influyentes al defender la relevancia moral entre matar y dejar morir. Matar, argumentaba, consiste en iniciar activamente una cadena causal que desemboca en la muerte de otro, mientras que dejar morir supone simplemente no interferir en una cadena ya en curso.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/filco.es\/tolerantes-con-los-intolerantes\/\">\u00bfDebemos ser tolerantes con los intolerantes?<\/a><\/h3>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Las_aplicaciones_del_dilema_del_tranv\u00eda\"><strong>Las aplicaciones del dilema del tranv\u00eda<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>La neurociencia ha introducido una nueva dimensi\u00f3n en el estudio del juicio moral<\/strong>, desafiando la vieja separaci\u00f3n entre raz\u00f3n y emoci\u00f3n. Joshua Greene, a trav\u00e9s de estudios de neuroimagen funcional, ha mostrado que los juicios sobre dilemas \u00abpersonales\u00bb, como el caso del ser humano empujado desde el puente, activan \u00e1reas cerebrales asociadas a la emoci\u00f3n, mientras que los casos \u00abimpersonales\u00bb, como desviar el tranv\u00eda mediante una palanca, movilizan regiones vinculadas al razonamiento abstracto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta investigaci\u00f3n no se limita al terreno especulativo.<\/strong> El dilema del tranv\u00eda ha migrado a \u00e1mbitos pr\u00e1cticos como la bio\u00e9tica, donde la distinci\u00f3n entre matar y dejar morir informa debates sobre la eutanasia activa y pasiva, el triaje en situaciones de escasez y la asignaci\u00f3n de \u00f3rganos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el terreno de la pol\u00edtica p\u00fablica, la estructura l\u00f3gica del dilema ha servido para ilustrar conflictos <\/strong>entre justicia distributiva y respeto por la individualidad. Robert Nozick lo ha utilizado para argumentar contra las teor\u00edas redistributivas: si no estamos dispuestos a empujar a una persona desde un puente para salvar a cinco, tampoco deber\u00edamos redistribuir su riqueza forzosamente para beneficiar a otros.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El derecho internacional humanitario tambi\u00e9n ha absorbido estas distinciones.<\/strong> En los debates sobre da\u00f1o colateral y ataques proporcionales, la doctrina del doble efecto opera como principio estructurante: no es lo mismo causar la muerte de civiles como medio para un fin militar que preverla como consecuencia no deseada. Los principios de discriminaci\u00f3n y proporcionalidad, pilares de la teor\u00eda de la guerra justa, responden directamente a estas preocupaciones.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por otro lado, con el desarrollo de tecnolog\u00edas aut\u00f3nomas, el dilema del tranv\u00eda se ha hecho literal. <\/strong>\u00bfDebe un coche aut\u00f3nomo proteger a su pasajero a costa de atropellar a varios peatones? \u00bfC\u00f3mo deben programarse estos veh\u00edculos ante situaciones donde no hay opci\u00f3n sin v\u00edctimas? Lo que antes era un experimento mental se ha convertido en decisi\u00f3n de ingenier\u00eda. En el \u00e1mbito m\u00e1s general de la inteligencia artificial, el problema del <em>alignment<\/em> \u2014c\u00f3mo lograr que los sistemas artificiales act\u00faen de manera moralmente aceptable\u2014 tambi\u00e9n retoma la l\u00f3gica distributiva del tranv\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>No faltan, sin embargo, cr\u00edticas a esta proliferaci\u00f3n de escenarios tipo tranv\u00eda. <\/strong>La primera objeci\u00f3n apunta a su artificialidad. Incluso Judith Jarvis Thomson expres\u00f3 dudas sobre la relevancia pr\u00e1ctica de casos tan extremos. La filosof\u00eda experimental ha revelado, adem\u00e1s, importantes variaciones culturales en las respuestas, cuestionando la idea de una moralidad universal.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De hecho, algunos estudios de John Doris y Shaun Nichols muestran c\u00f3mo peque\u00f1as alteraciones en la formulaci\u00f3n del dilema provocan cambios dr\u00e1sticos en los juicios,<\/strong> lo que sugiere que nuestras intuiciones son inestables y sensibles al contexto. Adem\u00e1s, y desde otra perspectiva, algunos fil\u00f3sofos acusan a este enfoque de reduccionismo: centrar la \u00e9tica en casos l\u00edmite puede oscurecer la complejidad moral de la vida cotidiana, donde las decisiones rara vez se presentan como opciones binarias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pese a estas limitaciones, el dilema del tranv\u00eda ha reconfigurado el mapa de la filosof\u00eda moral. <\/strong>Ha convertido una cuesti\u00f3n abstracta en un nodo interdisciplinar, generando colaboraci\u00f3n entre fil\u00f3sofos, psic\u00f3logos, neurocient\u00edficos, juristas, economistas y expertos en inteligencia artificial. En el terreno pedag\u00f3gico, se ha consolidado como herramienta fundamental para introducir a estudiantes en las tensiones entre deontolog\u00eda, consecuencialismo y teor\u00edas intermedias.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00e1s que un juego intelectual, <\/strong>el dilema del tranv\u00eda se ha convertido en un campo de prueba para nuestras teor\u00edas morales y nuestras instituciones (e intuiciones) \u00e9ticas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/filco.es\/dilema-del-tranvia\/\">https:\/\/filco.es\/dilema-del-tranvia\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00bfDebemos intervenir para salvar a cinco personas aunque eso implique causar directamente la muerte de otra? Este experimento mental, formulado por las fil\u00f3sofas Philippa Foot y Judith Jarvis Thomson, ha trascendido el \u00e1mbito acad\u00e9mico y se ha convertido en un punto de referencia para la \u00e9tica contempor\u00e1nea. 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