{"id":358499,"date":"2025-09-20T18:09:43","date_gmt":"2025-09-20T18:09:43","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358499"},"modified":"2025-09-20T18:09:43","modified_gmt":"2025-09-20T18:09:43","slug":"blanca-arias-el-arte-sigue-siendo-un-lugar-imprescindible-para-la-practica-del-pensamiento-critico","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2025\/09\/20\/blanca-arias-el-arte-sigue-siendo-un-lugar-imprescindible-para-la-practica-del-pensamiento-critico\/","title":{"rendered":"Blanca Arias: \u00abEl arte sigue siendo un lugar imprescindible para la pr\u00e1ctica del pensamiento cr\u00edtico\u00bb"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/1-2.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"434\" data-id=\"358500\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/1-2.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358500\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/1-2.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/1-2-300x186.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/09\/1-2-624x387.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>En \u00abBlandito, blandito. \u00bfQu\u00e9 le hacemos les feministas al arte?\u00bb, Blanca Arias propone pensar lo blando como \u00e9tica y como pr\u00e1ctica pol\u00edtica: una forma de atenci\u00f3n que sacude la rigidez de los l\u00edmites, reimagina v\u00ednculos y compromisos y recupera el cuerpo como archivo vivo. En esta entrevista reflexionamos con ella sobre arte, afecto y transformaci\u00f3n desde una perspectiva feminista y situada.<\/p>\n\n\n\n<p>Por <a href=\"https:\/\/filco.es\/author\/jcorrea\/\">Javier Correa Rom\u00e1n<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>En los \u00faltimos a\u00f1os, varias corrientes cr\u00edticas en arte, pensamiento feminista y teor\u00eda pol\u00edtica han empezado a desplazar el centro de gravedad de sus an\u00e1lisis. <\/strong>Frente a las categor\u00edas abstractas y r\u00edgidas \u2014poder, identidad, representaci\u00f3n\u2014, han cobrado relevancia las texturas concretas y los gestos cotidianos con los que se construye la experiencia com\u00fan. Esta inflexi\u00f3n no es meramente est\u00e9tica: es \u00e9tica y pol\u00edtica. Supone interrogar c\u00f3mo miramos, c\u00f3mo tocamos y c\u00f3mo nos vinculamos. Supone preguntarse qu\u00e9 ocurre si dejamos de privilegiar lo monumental y p\u00e9treo para atender a lo metam\u00f3rfico, lo poroso, lo blando. Ese desplazamiento no es un gesto menor, sino una reorganizaci\u00f3n profunda de la atenci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pensar en <em>lo blando<\/em> implica cuestionar los l\u00edmites y las jerarqu\u00edas heredadas.<\/strong> La blandura no es un estilo complaciente, ni la ant\u00edtesis d\u00e9bil de la solidez; es una materia capaz de sostener forma y compromiso sin escurrirse, de conservar huellas y, a su vez, modelar aquello con lo que entra en contacto. Frente a un conservadurismo que encuentra refugio en la nostalgia de un pasado inmutable, una \u00e9tica de lo blando propone habitar la transformaci\u00f3n como condici\u00f3n de posibilidad de lo com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Lo blando invita a imaginar v\u00ednculos y compromisos que se adapten sin perder consistencia,<\/strong> instituciones que sean espacios de entrenamiento de la sensibilidad y no vitrinas de permanencia. En este contexto, hasta el museo puede repensarse como un derecho fundamental a la experiencia est\u00e9tica, no porque conserve, sino porque permite ejercitar una atenci\u00f3n p\u00fablica y colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Este giro hacia lo blando tambi\u00e9n supone reconsiderar el cuerpo.<\/strong> De ah\u00ed que Blanca Arias, que acaba de publicar <em>Blandito, blandito. \u00bfQu\u00e9 le hacemos les feministas al arte?<\/em> (Cielo santo, 2025), recupere el concepto de \u00absomateca\u00bb \u2014concepto que Arias recoge de Paul B. Preciado\u2014, que significa ver al cuerpo como archivo vivo de gestos, afectos y saberes que anteceden y exceden el lenguaje. Cada pliegue, cada estr\u00eda, cada beso conserva las marcas de encuentros anteriores y testimonia nuestra mediaci\u00f3n con la diferencia. Desde ah\u00ed, la pr\u00e1ctica art\u00edstica deja de ser autorreferencial para convertirse en un dispositivo que genera contextos de escucha y transmisi\u00f3n, donde lo material y lo fantasmal coexisten. La huella se vuelve tan f\u00edsica como espectral; lo que no se ve, existe y act\u00faa.<\/p>\n\n\n\n<p><strong><em>Blandito, blandito<\/em> es un ensayo profundo y rico, pero blando, claro, porque huye de la rigidez de los academicismos<\/strong> (y eso se consigue con una labor de edici\u00f3n como la de Cielo Santo). Es una propuesta de escritura y de imaginaci\u00f3n pol\u00edtica que \u00abno tanto propone un giro est\u00e9tico, sino que abre la puerta a otro r\u00e9gimen de la atenci\u00f3n\u00bb \u2014en palabras de la propia autora\u2014 invit\u00e1ndonos a fijarnos en lo blando para revelar otras texturas y matices con los que entender e imaginar lo com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La blandura no es un estilo complaciente, ni la ant\u00edtesis d\u00e9bil de la solidez. <em>Blandito, blandito<\/em> es un ensayo profundo y rico, pero blando, porque huye de la rigidez de los academicismos<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Se trata de un texto que se deja afectar por el barro, <\/strong>que encuentra en la aceptaci\u00f3n del cambio una \u00e9tica posible y que interpela las conversaciones cristalizadas sobre representaci\u00f3n y visibilidad. No es un libro sobre arte en abstracto; es una indagaci\u00f3n en c\u00f3mo mirar, c\u00f3mo tocar y c\u00f3mo comprometerse pol\u00edticamente desde la vulnerabilidad, la porosidad y el gesto.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El libro tiene tambi\u00e9n la virtud de estar escrito por Blanca Arias, que es artista, mediadora cultural e investigadora, <\/strong>trabajando en la intersecci\u00f3n entre pr\u00e1ctica art\u00edstica, pedagog\u00eda y teor\u00eda cr\u00edtica. Su pr\u00e1ctica se sit\u00faa en el \u00e1mbito de la imagen y la <em>performance<\/em>, explorando gestualidades lesbofeministas, vulnerabilidad, mitos, erotismo, corporalidades alternativas y pr\u00e1cticas contranormativas. Ha mostrado sus proyectos en espacios como el Espai d\u2019Art Contemporani de Castell\u00f3, LOOP Barcelona o en formatos de <em>performance<\/em> como Gender Reader. En 2023 obtuvo el premio de creaci\u00f3n Sala d\u2019Art Jove por <a href=\"https:\/\/saladartjove.cat\/es\/artistas-archive\/blanca-arias\/#:~:text=Una%20amazona%20%C3%A9s%20una%20amant,centro%20de%20los%20discursos%20revolucionarios.\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\"><em>Una amazona \u00e9s una amant que cavalca<\/em>,<\/a> un proyecto escult\u00f3rico expandido que reflexiona sobre las mitolog\u00edas de la monta y los devenires equinos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>M\u00e1s all\u00e1 de la producci\u00f3n art\u00edstica, Arias desempe\u00f1a un papel clave en la mediaci\u00f3n cultural.<\/strong> Forma parte del Departamento de Programaci\u00f3n P\u00fablica y Social de la <a href=\"https:\/\/www.fmirobcn.org\/es\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Fundaci\u00f3 Joan Mir\u00f3 de Barcelona<\/a> y es educadora en el MACBA dentro de los programas p\u00fablicos y educativos. Ha colaborado con el Centro LGTBI de Barcelona y con el archivo feminista Ca la Dona. Tambi\u00e9n es miembro de los colectivos Bestiari Queer y amor rumor, donde trabaja en proyectos que cruzan arte, pedagog\u00eda y pensamiento cr\u00edtico. En 2022 fue editora invitada en la revista A*Desk con la serie \u00abAnormalidades m\u00e1gicas\u00bb. Su trabajo se caracteriza por entrelazar reflexi\u00f3n te\u00f3rica, experiencia personal y compromiso pol\u00edtico.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta biograf\u00eda no es un dato accesorio: es la textura desde la que <em>Blandito, blandito<\/em> se escribe.<\/strong> En el libro, Arias despliega estas preocupaciones de una forma que conjuga ensayo, poes\u00eda y cuaderno de campo. Dialoga con artistas amigas, con gestos cotidianos, con pr\u00e1cticas art\u00edsticas contempor\u00e1neas y con objetos animados que act\u00faan como artefactos de transmisi\u00f3n. Su car\u00e1cter es profundamente feminista: no solo por la genealog\u00eda de autoras y pr\u00e1cticas que convoca, sino por su manera de escribir desde la relaci\u00f3n, el afecto y el cuidado de la diferencia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En este contexto, de debates, de escritura y de biograf\u00eda, es en el que se sit\u00faa esta entrevista:<\/strong> un campo donde el arte se concibe como un entrenamiento de la atenci\u00f3n, la pol\u00edtica como una pr\u00e1ctica er\u00f3tica de la materia y el amor como un compromiso con el cambio. Un campo donde la huella es tan f\u00edsica como fantasmal, y donde la mirada, para poder sostener nuevas texturas, debe mantenerse blanda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Su libro es una invitaci\u00f3n a pensar desde la materia y desde el cuerpo \u2014si acaso podemos hacer esta distinci\u00f3n\u2014. He disfrutado mucho el an\u00e1lisis de la materialidad de nuestras propias formas de decir, de hacer y de representarnos. Una de las ideas que m\u00e1s me han interesado del libro es la potencia pol\u00edtica de una materialidad blanda. Quer\u00eda preguntarle: \u00bfcree que ese giro, ese cambio de r\u00e9gimen de materialidad \u2014si pudi\u00e9ramos nombrarlo as\u00ed\u2014 puede abrir una v\u00eda de salida a la crisis de imaginaci\u00f3n pol\u00edtica que habitamos? \u00bfPuede lo blando, como forma, como modo de relaci\u00f3n, como r\u00e9gimen de sensibilidad, ayudarnos a imaginar otras formas de lo com\u00fan, otras formas de agencia?<\/strong><br>Realmente, mi deseo con este libro no es tanto proponer un giro est\u00e9tico \u2014pues la vuelta de tuerca implica siempre un endurecimiento, un paso m\u00e1s hacia la firmeza\u2014, como abrir la puerta a otro r\u00e9gimen de la atenci\u00f3n que, invit\u00e1ndonos a fijarnos en lo blando, nos revele otras texturas y matices con los que entender e imaginar lo com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<p>Si lo blando puede aportar algo en el \u00e1mbito de lo pol\u00edtico es en su problematizaci\u00f3n del l\u00edmite, de lo vertical, lo liso y lo inmutable. Una \u00e9tica de lo blando, una forma de comportamiento material caracterizada por la aceptaci\u00f3n del cambio, podr\u00eda sacudir la conversaci\u00f3n ya estancada y cristalizada alrededor de la representaci\u00f3n y la visibilidad, e invitarnos a reconsiderar la importancia de lo metam\u00f3rfico, de lo que se deja afectar por la temperatura y la humedad ambiente. Esto, en relaci\u00f3n con las preguntas sobre la relaci\u00f3n con la diferencia o la construcci\u00f3n de la identidad. Para m\u00ed ha sido s\u00faperrevelador entender que el compromiso pol\u00edtico puede estar hecho de barro.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A ra\u00edz de esto que usted menciona, que el compromiso pol\u00edtico puede estar hecho de barro, me pregunto: \u00bfqu\u00e9 relaci\u00f3n ve entre la rigidez \u2014lo p\u00e9treo, lo inmutable\u2014 y las formas contempor\u00e1neas de incapacitaci\u00f3n pol\u00edtica? \u00bfQu\u00e9 formas materiales o sensibles pueden desatascar esta crisis imaginativa?<\/strong><br>El conservadurismo se beneficia profundamente de la rigidez, en tanto que esta le permite el regreso eterno a un pasado p\u00e9treo que siempre fue mejor. La nostalgia reaccionaria est\u00e1 \u00edntimamente relacionada con una creencia en un pasado inerte e inanimado en el que la derecha ha creado un lugar seguro al que volver, precisamente porque nunca cambia. El arte monumental es el mejor ejemplo de esta confianza en lo que dura.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY d\u00f3nde situar\u00eda el papel del arte en todo esto?<\/strong><br>Para menear nuestro imaginario pol\u00edtico, el arte sigue siendo un lugar imprescindible para la pr\u00e1ctica del pensamiento cr\u00edtico y la imaginaci\u00f3n radical. En concreto, y a pesar del complejo entramado de relaciones en las que las instituciones muse\u00edsticas se encuentran inmersas, creo firmemente en la posibilidad de defender el museo como lugar p\u00fablico de entrenamiento de la sensibilidad y, con ello, en nuestro deber de reclamar la experiencia est\u00e9tica como derecho fundamental. Ah\u00ed es donde yo he aprendido a imaginar.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abCreo firmemente en la posibilidad de defender el museo como lugar p\u00fablico de entrenamiento de la sensibilidad y, con ello, en nuestro deber de reclamar la experiencia est\u00e9tica como derecho fundamental\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Me interesa mucho el arte como lugar imprescindible para la imaginaci\u00f3n radical. Desde los nuevos materialismos, especialmente desde Jane Bennett, se recoge la idea de que la materia act\u00faa, resiste, pero tambi\u00e9n abre. \u00bfC\u00f3mo podemos leer esa potencia de la materia no desde el miedo a lo que se descontrola, sino como posibilidad de generar mundo?<\/strong><br>Me estoy dando cuenta, porque me hacen a menudo esta pregunta, de que yo nunca he compartido este miedo, que nunca me he dejado alcanzar por \u00e9l. Supongo que, por el hecho de no haber sido nunca una persona delgada, he aprendido a convivir con el pliegue y la estr\u00eda desde muy peque\u00f1a. A m\u00ed lo desbordante siempre me ha parecido excitante, porque es en el gesto de exceder los l\u00edmites preestablecidos donde nos damos cuenta de que siempre hay algo m\u00e1s, de que siempre hay una salida. Y a m\u00ed eso me parece de lo m\u00e1s optimista: esa infinitud de devenires me ilusiona.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esa \u00abinfinitud de devenires\u00bb a m\u00ed tambi\u00e9n me parece ilusionante. Y en ese sentido, pienso: si el arte puede cambiar los imaginarios, \u00bfc\u00f3mo trasladar esa l\u00f3gica \u00abblandita\u00bb al \u00e1mbito de lo cotidiano? \u00bfC\u00f3mo pueden las pr\u00e1cticas art\u00edsticas permear formas de vida m\u00e1s amplias, m\u00e1s all\u00e1 de los circuitos del arte?<\/strong><br>El arte al que me refiero, igual que los textos que manejo, parte siempre de una conciencia situada del lugar que su <em>creatore<\/em> ocupa en el mundo y se encuentra, por lo tanto, profundamente conectado con la vida. No necesita permear en lo cotidiano porque es poroso y est\u00e1 empapado de ello. Pienso en c\u00f3mo cont\u00e1rtelo y me aparece la voz de Adrienne Rich cuando dice: \u00abLa teor\u00eda puede ser un roc\u00edo que se levanta de la tierra y se recoge en la nube de lluvia y vuelve a la tierra una y otra vez. Pero si no huele a tierra, no es buena para la tierra\u00bb. El arte del que hablo \u2014aquel con el que he aprendido\u2014 no es tautol\u00f3gico ni autorreferencial, sino uno capaz de producir objetos animados que act\u00faen como artefactos, como generadores de contextos para la escucha y el habla de otros lenguajes. El arte que me interesa es el que es bueno para la tierra. \u00a1Todo empieza y acaba siempre en el cuerpo!<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY c\u00f3mo se puede facilitar ese acercamiento al arte?<\/strong><br>Considerando la marginaci\u00f3n y estigmatizaci\u00f3n que sufren todos aquellos lenguajes no verbales, la pr\u00e1ctica educadora es fundamental para facilitar acercamientos m\u00e1s amables al arte. Ese ejercicio <em>medi\u00famnico<\/em> de traducci\u00f3n por el cual alguien \u2014<em>mediadore<\/em>\u2014 canaliza a un<em>e<\/em> artista y propicia una situaci\u00f3n de escucha para entender su mensaje o sintonizar con su vibraci\u00f3n, es imprescindible para entrenar una mirada que nos permita una reconciliaci\u00f3n con la imagen en un sentido amplio, fuera y dentro del museo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el libro se intuye que hay una cr\u00edtica afectiva que corre en paralelo a la cr\u00edtica material. Es decir, podemos leer los encuentros con otros cuerpos que nos componen bajo formalidades m\u00e1s o menos blandas, m\u00e1s o menos r\u00edgidas. En ese sentido, y en mi opini\u00f3n, la monogamia aparece como un r\u00e9gimen particularmente r\u00edgido, tanto en lo espacial \u2014por las fronteras y jerarqu\u00edas que impone entre un v\u00ednculo y los dem\u00e1s\u2014 como en lo temporal \u2014por su l\u00f3gica radical de corte y ruptura; no hay transformaci\u00f3n posible, solo final\u2014. Quer\u00eda preguntarle si formas m\u00e1s blandas de relaci\u00f3n podr\u00edan acompa\u00f1ar tambi\u00e9n formas m\u00e1s blandas de vivir, de cuidarse, de habitar el tiempo y el cuerpo. \u00bfOuede pensarse lo afectivo como una pr\u00e1ctica mat\u00e9rico-pol\u00edtica?<\/strong><br>\u00a1Por supuesto! Y yo dir\u00eda m\u00e1s: el afecto es el porqu\u00e9 \u2014la causa y el efecto\u2014 de la vibraci\u00f3n de la materia, y la pol\u00edtica es siempre una pr\u00e1ctica en relaci\u00f3n \u00edntima y er\u00f3tica con lo material. Si me atrevo a revolcarme en el campo de lo \u00e9tico, entendido como una pr\u00e1ctica de orientaci\u00f3n o de direccionamiento de la acci\u00f3n, es porque me parece urgente pensar en nuevas formas de ocupar el mundo y, con ello, en nuevas formas de relaci\u00f3n. En este sentido, como comentaba antes, lo blando puede ofrecer texturas valios\u00edsimas para pensar en el espacio entre nosotr<em>e<\/em>s y en lo com\u00fan, especialmente al invitarnos a pensar que todo puede ser modelado de nuevo.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abMe parece urgente pensar en nuevas formas de ocupar el mundo y, con ello, en nuevas formas de relaci\u00f3n\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfY espec\u00edficamente en el tema de las relaciones afectivas?<\/strong><br>Yo no creo que haya formas de relaci\u00f3n m\u00e1s r\u00edgidas que otras; para m\u00ed la rigidez tiene que ver con la negaci\u00f3n del cambio, as\u00ed que lo r\u00edgido no me parece la monogamia, sino no estar dispuest<em>e<\/em>s a reimaginar nuestros v\u00ednculos. En relaci\u00f3n con el pensamiento amoroso, tambi\u00e9n me parece estimulante pensar en lo blando como respuesta a lo l\u00edquido, pues lo blando conserva la fluidez sin escurrirse, se mantiene fluctuante sin escaparse. Pensar en un amor blando implicar\u00eda pensar en una forma de relaci\u00f3n centrada en el cambio a la vez que en el compromiso: una suerte de compromiso en el cambio o de compromiso con el cambio.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En l\u00ednea del compromiso con el cambio, su libro me ha estimulado mucho para pensar de forma m\u00e1s blanda elementos que, quiz\u00e1, ven\u00eda pensando de forma un tanto r\u00edgida. Lo pensaba, por ejemplo, con la identidad y la idea de que quiz\u00e1 no hay tanto un yo fijo, sino que seamos algo as\u00ed como \u00abmu\u00f1ecas de barro\u00bb \u2014por mantener el barro como material paradigm\u00e1tico, como dice usted en su libro\u2014. Pensaba en la imagen de mu\u00f1ecas de barro no como d\u00e9ficit, sino como potencia: como cuerpos conformados por otras, que no inventan desde la nada, sino que se pliegan, se moldean, se llenan de huellas. En esta l\u00ednea quer\u00eda preguntarle, y porque lo aborda en todo un ep\u00edgrafe de su libro, por la noci\u00f3n de huella. \u00bfQu\u00e9 lugar ocupa en esta forma blanda de comprendernos la noci\u00f3n de huella? \u00bfPodemos salir de la idea de que la huella es una ausencia-presente para poder pensarla como pura presencia, como presencia material, como pliegue real que deja marca?<\/strong><br>\u00a1Absolutamente! La huella es tan f\u00edsica como el cuerpo que la imprime o el que la recibe, tan material como lo fantasmal, seg\u00fan mi forma de verlo. La huella es un recordatorio de que nunca estamos sol<em>e<\/em>s, sino que siempre nos encontramos enredad<em>e<\/em>s con el resto de formas de vida, pero tambi\u00e9n con las diversas formas de muerte. La marca de una u\u00f1a en un jarr\u00f3n de cer\u00e1mica inmortaliza la presencia de una mano. Y no es solo el barro el que se deja modelar por la mano, sino que es tambi\u00e9n la mano la que es modelada por el barro. Lo vivo modela lo muerto y lo muerto a lo vivo, y eso es una muestra de la presencialidad de lo fantasmag\u00f3rico, de la pervivencia de lo que no somos capaces de ver. Por supuesto: lo que no se ve, existe.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Cuando afirma que \u00ablo que no se ve, existe\u00bb, me lleva a pensar en c\u00f3mo nuestros sentidos est\u00e1n construidos y gobernados. \u00bfQu\u00e9 caminos ve para resistir estas configuraciones dominantes de la mirada? \u00bfC\u00f3mo generar miradas que alcancen lo cotidiano sin volverse normativas?<\/strong> <strong>Y, como artista, \u00bfc\u00f3mo piensa la posibilidad de generar miradas que no se agoten en resistencias puntuales o en pr\u00e1cticas art\u00edsticas concretas, sino que puedan alcanzar lo cotidiano, lo com\u00fan, lo masivo (sin por ello volverse formas normativas)?<\/strong><br>Creo que la clave es justo entender que la afectaci\u00f3n que nos produce el encuentro con la pr\u00e1ctica art\u00edstica no nos abandona una vez apartamos la mirada, sino que en ese momento plantamos una semilla que florece siempre m\u00e1s tarde y que forma parte de un proceso f\u00e9rtil de cultivo de la atenci\u00f3n que transcurre en temporalidades diversas para cada un<em>e<\/em>. La mirada, igual que el resto de sentidos, est\u00e1 constantemente model\u00e1ndose en la encrucijada de una serie de pr\u00e1cticas ontol\u00f3gicas que nos dan forma y nos deforman. Es por eso que, de nuevo, lo que me parece imprescindible para cuidar y reclamar nuestra soberan\u00eda sobre ese modelado es entrenar la atenci\u00f3n: permanecer dispuest<em>e<\/em>s a mirar aunque arda, a enfocar nuevas texturas, a reescalar nuestro campo visual\u2026 Dispuest<em>e<\/em>s a mantener la retina blanda.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abPara m\u00ed la rigidez tiene que ver con la negaci\u00f3n del cambio, as\u00ed que lo r\u00edgido no me parece la monogamia, sino no estar dispuest<em>e<\/em>s a reimaginar nuestros v\u00ednculos\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Por \u00faltimo, en un momento bell\u00edsimo del libro usted cita a la artista Helena Laguna Bastante y recoge dos preguntas fundamentales: \u00bfc\u00f3mo archivar lo que saben los dedos? \u00bfC\u00f3mo fijar el conocimiento que se almacena en la piel? Esa idea de una epistemolog\u00eda cut\u00e1nea, no discursiva, no verbal, me parece muy potente. \u00bfPodr\u00eda desarrollar un poco m\u00e1s esa l\u00ednea? \u00bfQu\u00e9 formas de archivo o de transmisi\u00f3n podr\u00edan pensarse m\u00e1s all\u00e1 del texto, sin pasar por las instituciones del saber? \u00bfQu\u00e9 riesgos tiene la escritura en este sentido, como posible forma de rigidez? \u00bfY qu\u00e9 formas blandas de escritura o de decir \u2014o incluso de no-decir\u2014 podr\u00edamos ensayar?<\/strong><br>Aqu\u00ed me parece iluminador traer un concepto que hace muchos a\u00f1os que me acompa\u00f1a y que recupero de Paul B. Preciado, que es el de somateca, es decir, esa comprensi\u00f3n del cuerpo como archivo de gestos que almacena informaci\u00f3n que empieza mucho antes y acaba mucho despu\u00e9s de nuestra piel. Me atrever\u00eda a decir que el gesto es una de las formas de transmisi\u00f3n de conocimientos m\u00e1s arcaicas \u2014y tambi\u00e9n arcanas\u2014 con las que contamos: el gesto precede al lenguaje, se le anticipa para delatar al cuerpo cuando menos se lo espera. Pienso, por ejemplo, en que los besos siempre confiesan las particularidades de l<em>e<\/em>s amantes que hemos besado antes. Es en el gesto donde registramos nuestro encuentro con el mundo, donde conservamos nuestra mediaci\u00f3n con la diferencia.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>\u00abEl gesto precede al lenguaje, se le anticipa para delatar al cuerpo cuando menos se lo espera\u00bb<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Me gusta mucho que me preguntes sobre Helena porque es una de l<em>e<\/em>s artistas que aparecen en el libro que tambi\u00e9n tengo la fortuna de llamar amigas, y ese amor que siento por ellas ha sido una herramienta important\u00edsima a la hora de escribir. Para m\u00ed, el amor es fundamental para pensar en esas formas blandas de escritura: unas que deben ser capaces de preservar la opacidad de una historia aun contribuyendo a su escucha. Mantener esa tensi\u00f3n entre el decir y el no-decir, entre lo visible y lo invisible, es esencial para escribir una historia feminista. Y, de nuevo, el gesto sabe mucho de esas sutilezas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/filco.es\/blanca-arias-blandito-blandito\/\">https:\/\/filco.es\/blanca-arias-blandito-blandito\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>En \u00abBlandito, blandito. \u00bfQu\u00e9 le hacemos les feministas al arte?\u00bb, Blanca Arias propone pensar lo blando como \u00e9tica y como pr\u00e1ctica pol\u00edtica: una forma de atenci\u00f3n que sacude la rigidez de los l\u00edmites, reimagina v\u00ednculos y compromisos y recupera el cuerpo como archivo vivo. 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