{"id":358508,"date":"2025-10-11T19:30:09","date_gmt":"2025-10-11T19:30:09","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358508"},"modified":"2025-10-11T19:30:09","modified_gmt":"2025-10-11T19:30:09","slug":"la-inteligencia-artificial-desde-la-etica-y-la-politica","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2025\/10\/11\/la-inteligencia-artificial-desde-la-etica-y-la-politica\/","title":{"rendered":"La inteligencia artificial desde la \u00e9tica y la pol\u00edtica"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/10\/1-1.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"434\" data-id=\"358509\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/10\/1-1.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358509\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/10\/1-1.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/10\/1-1-300x186.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2025\/10\/1-1-624x387.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<p>La inteligencia artificial es uno de los grandes retos \u00e9ticos y pol\u00edticos de nuestro tiempo. \u00bfC\u00f3mo afrontarla? \u00bfC\u00f3mo conseguir que sea \u00fatil sin poner en riesgo nuestro derecho a la intimidad, los derechos de autor&#8230;? \u00bfC\u00f3mo democratizar las tecnolog\u00edas y ponerlas realmente al servicio del bien com\u00fan?<\/p>\n\n\n\n<p>Por <a href=\"https:\/\/filco.es\/inteligencia-artificial-etica-y-politica\/\">Luc\u00eda Ortiz de Z\u00e1rate<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La ciencia y la tecnolog\u00eda son dos pilares fundamentales de la sociedad occidental,<\/strong> al menos, desde los inicios de la modernidad, a finales del siglo XVI y principios del XVII. Los desarrollos cient\u00edfico-tecnol\u00f3gicos suelen ser considerados signos inequ\u00edvocos de progreso y fueron un elemento central para la constituci\u00f3n del capitalismo, la sociedad industrial y, m\u00e1s recientemente, la sociedad digital y la econom\u00eda del dato.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La tecnolog\u00eda es una realidad omnipresente que condiciona y media en pr\u00e1cticamente todos los aspectos de nuestra vida. <\/strong>Nuestro mundo y nuestra forma de habitarlo pasada, presente y futura no pueden entenderse sin la tecnolog\u00eda y, sin embargo, si analizamos la historia de la filosof\u00eda y la \u00e9tica occidental nos daremos cuenta de que, salvo contadas excepciones, la tecnolog\u00eda no ha sido considerada un objeto de estudio propio de estas disciplinas hasta hace pocas d\u00e9cadas.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Tecnolog\u00edas_pol\u00edticas\"><strong>Tecnolog\u00edas pol\u00edticas<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Para describir este vac\u00edo o, en otras palabras, el estado seg\u00fan el cual observamos de manera irreflexiva y pasiva c\u00f3mo las tecnolog\u00edas contempor\u00e1neas transforman profunda y radicalmente las condiciones de nuestra propia existencia,<\/strong> el fil\u00f3sofo de la tecnolog\u00eda Langdon Winner acu\u00f1\u00f3 el t\u00e9rmino \u00absonambulismo tecnol\u00f3gico\u00bb en <em><a href=\"https:\/\/amzn.to\/3IGO7hU\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">La ballena y el reactor: una b\u00fasqueda de los l\u00edmites en la era de la alta tecnolog\u00eda<\/a><\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Y, \u00bfcu\u00e1les ser\u00edan las causas de este estado de sonambulismo, <\/strong>es decir, de nuestra inacci\u00f3n y falta de reflexi\u00f3n cr\u00edtica sobre la tecnolog\u00eda? Para el fil\u00f3sofo norteamericano habr\u00eda, principalmente, dos motivos que explicar\u00edan este fen\u00f3meno tan llamativo: primero, la asociaci\u00f3n, casi de equivalencia, entre la tecnolog\u00eda y el progreso; y, segundo, la creencia en la neutralidad de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por un lado, la asociaci\u00f3n entre la tecnolog\u00eda y el progreso lleva forj\u00e1ndose desde hace siglos en Occidente <\/strong>y, en la actualidad, se traduce en la creencia de que el progreso social, pol\u00edtico, econ\u00f3mico e incluso moral dependen estrechamente de la tecnolog\u00eda.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pensemos, por un momento, en c\u00f3mo, por ejemplo, las tecnolog\u00edas de inteligencia artificial (IA)<\/strong> se presentan en muchos casos no solo como una oportunidad para dinamizar y hacer nuestras econom\u00edas m\u00e1s competitivas y productivas, sino tambi\u00e9n como una gran aliada para combatir el cambio clim\u00e1tico, tomar (supuestamente) decisiones m\u00e1s neutrales que los seres humanos en \u00e1mbitos tan sensibles como la justicia, el control de fronteras o la educaci\u00f3n, mejorar el diagn\u00f3stico m\u00e9dico y la prescripci\u00f3n de medicamentos, optimizar diversas tareas y procesos, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta vinculaci\u00f3n entre la tecnolog\u00eda y el progreso ha sido en parte responsable de que en Occidente creamos,<\/strong> acr\u00edticamente y casi por defecto, que los beneficios de la tecnolog\u00eda y, concretamente, de la IA sobrepasar\u00e1n sistem\u00e1ticamente a sus posibles da\u00f1os, lo que se conoce como <em>tecnooptimismo<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por otro lado, nuestro estado de sonambulismo tecnol\u00f3gico se sostiene sobre la creencia de que la tecnolog\u00eda es neutral. <\/strong>Cu\u00e1ntas veces habremos escuchado afirmaciones del estilo: \u00abLa tecnolog\u00eda no es ni buena ni mala, depende del uso que le demos\u00bb. Esta afirmaci\u00f3n es completamente falsa si hablamos de tecnolog\u00edas contempor\u00e1neas como la IA.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La vinculaci\u00f3n entre la tecnolog\u00eda y el progreso ha sido en parte responsable de que en Occidente creamos, acr\u00edticamente y casi por defecto, que los beneficios de la tecnolog\u00eda y, concretamente, de la IA sobrepasar\u00e1n sistem\u00e1ticamente a sus posibles da\u00f1os, lo que se conoce como <em>tecnooptimismo<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Las tecnolog\u00edas de IA, lejos de ser neutrales, son artefactos profundamente pol\u00edticos. <\/strong>Pero \u00bfen qu\u00e9 sentido un mont\u00f3n de circuitos, bater\u00edas y chips podr\u00edan tener pol\u00edtica? Cuando decimos que la IA y otras <a href=\"https:\/\/filco.es\/tecnica-y-tecnologia-salvacion-condena\/\">tecnolog\u00edas<\/a> son pol\u00edticas nos referimos a que su dise\u00f1o, desarrollo y funcionamiento solo pueden entenderse dentro de un entramada sociopol\u00edtico y econ\u00f3mico determinado. Por ejemplo, como veremos m\u00e1s adelante al hablar sobre justicia ecosocial, uno de los motivos por los que decimos que la IA es pol\u00edtica es porque la forma en la que funciona, el ritmo de su desarrollo y la escala de su uso hoy d\u00eda solo es posible dentro de un sistema capitalista y colonial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Reconocer la naturaleza pol\u00edtica de tecnolog\u00edas como la IA tiene muchas implicaciones, <\/strong>pero quiz\u00e1s una de las m\u00e1s importantes sea la siguiente: cuando elegimos un proyecto o innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gicos nos estamos comprometiendo con un modelo de sociedad determinado. \u00bfQu\u00e9 significa esto? Que si, por ejemplo, elegimos sistem\u00e1ticamente el modelo actual de IA, entonces, como veremos a lo largo de este texto, dif\u00edcilmente ser\u00eda factible construir una sociedad justa e igualitaria.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La dificultad de reconocer este hecho radica en lo que hemos mencionado anteriormente<\/strong>: nuestra identificaci\u00f3n entre la tecnolog\u00eda y el progreso, por un lado, y la creencia de que la tecnolog\u00eda es neutral, por el otro, nos hace creer que podemos dar luz verde de manera continuada y casi sin revisi\u00f3n a cualquier proyecto tecnol\u00f3gico porque estos no est\u00e1n pol\u00edticamente significados y, adem\u00e1s, eventualmente, sus beneficios sobrepasaran a sus posibles males.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, esto no es verdad. <\/strong>Si elegimos tecnolog\u00edas que necesitan de la existencia de una sistema colonial y desigual a nivel global basado en la extracci\u00f3n masiva de recursos, dise\u00f1ado y pensado por y para los grupos de personas que tradicionalmente han ostentado las mayores cuotas de poder, entonces \u00bfhacia qu\u00e9 tipo de sociedad nos encaminamos?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Pensar la tecnolog\u00eda y, concretamente, la IA, desde la \u00e9tica y la pol\u00edtica y romper con el estado de sonambulismo<\/strong> implicar\u00eda terminar con esta adopci\u00f3n acr\u00edtica y masiva de tecnolog\u00edas. Invertir el orden en la toma de decisiones, es decir, primero pensar qu\u00e9 tipo de sociedad queremos y despu\u00e9s, a trav\u00e9s de un an\u00e1lisis cr\u00edtico, determinar qu\u00e9 tecnolog\u00edas nos pueden ayudar a construir ese modelo social. Desde este marco de an\u00e1lisis propongo abordar los problemas \u00e9ticos de la IA, a saber: su impacto ecosocial, los sesgos de g\u00e9nero y la discriminaci\u00f3n, la p\u00e9rdida de autonom\u00eda y libertad. <\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/filco.es\/inteligencia-artificial-filosofia\/\">Inteligencia artificial: \u00bfuna ayuda para la filosof\u00eda?<\/a><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>Por desgracia, estos nos son los \u00fanicos problemas \u00e9ticos que existen vinculados a la IA. <\/strong>Sabemos que la adopci\u00f3n de tecnolog\u00edas de IA genera otro tipo de dificultades como, por ejemplo, la p\u00e9rdida y\/o violaci\u00f3n de la privacidad, la creaci\u00f3n de mecanismos que permitan garantizar la rendici\u00f3n de cuentas en aquellos procesos y decisiones donde haya sistemas de IA involucrados, la necesidad de transparencia y <em>explicabilidad<\/em> acerca de los datos y los algoritmos, el reto de la generaci\u00f3n de <em>deepfakes<\/em> vinculado al empeoramiento de la desinformaci\u00f3n, los problemas de derechos de autor y propiedad intelectual que se derivan del uso de IA para la creaci\u00f3n de libros, obras de artes, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es decir, que existen numeros\u00edsimos problemas \u00e9ticos muy relevantes vinculados a la IA. <\/strong>Si en este texto nos centramos en los que he mencionado primero y no en estos otros es, principalmente, por dos motivos. El primero es que los problemas \u00e9ticos que forman parte del segundo bloque ya est\u00e1n siendo abordados, en gran medida, dentro de las comunidades especializadas en la materia, es decir, que, en general, acaparan mucha m\u00e1s atenci\u00f3n que los que aqu\u00ed tratamos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Segundo, y este es el motivo realmente importante,<\/strong> <strong>que los problemas del segundo grupo est\u00e1n muy vinculados a los usos de la IA,<\/strong> esto es, solo son relevantes en aquellos lugares donde las tecnolog\u00edas de IA est\u00e1n, m\u00e1s o menos, extendidas. Esto significa que estos problemas, en gran medida, solo nos interesan a los habitantes de pa\u00edses ricos, normalmente occidentales. Sin embargo, los problemas que aqu\u00ed vamos a abordar son centrales a la hora de pensar la IA desde la \u00e9tica y la pol\u00edtica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Se trata de problemas centrales, e incluso medulares, en la medida que buscan problematizar sobre las propias condiciones de posibilidad de estas tecnolog\u00edas <\/strong>y analizar los presupuestos y fundamentos morales sobre los que se sostiene no solo el uso de la IA, sino su dise\u00f1o y desarrollo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En este sentido, considero que esta introducci\u00f3n a la cuesti\u00f3n \u00e9tico-filos\u00f3fica de la tecnolog\u00eda<\/strong> no solo es relevante porque es el primer paso para acercar al lector hacia nuevas y m\u00e1s completas visiones de la tecnolog\u00eda, sino porque, al contrario que en otros textos sobre \u00e9tica de la IA, el an\u00e1lisis \u00e9tico-pol\u00edtico que aqu\u00ed se expone busca romper con el estado de sonambulismo y sobrepasar la ya manida discusi\u00f3n sobre sus usos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>As\u00ed, los problemas \u00e9ticos que aqu\u00ed expongo trascienden los debates sobre los supuestos buenos y malos usos de la IA<\/strong> y se explican en relaci\u00f3n y dependientes de su realidad pol\u00edtica, econ\u00f3mica y social. En este sentido, no se trata de enumerar una lista de problemas \u00e9ticos aislados que apenas guardan relaci\u00f3n unos con otros, sino de problematizar cr\u00edtica y sistem\u00e1ticamente los problemas \u00e9tico-pol\u00edticos de la IA entendida como un grupo de tecnolog\u00edas pol\u00edticas cuyo dise\u00f1o, desarrollo y funcionamiento no pueden entenderse de manera independiente del sistema socio-econ\u00f3mico y pol\u00edtico actual.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desde mi punto de vista, pensar la tecnolog\u00eda y, concretamente, la IA de este modo es un acto revolucionario,<\/strong> no solo para el pensamiento, sino tambi\u00e9n para la pr\u00e1ctica. Pensar la IA desde estas lentes, reconociendo su naturaleza pol\u00edtica y moral, es la \u00fanica v\u00eda para democratizar estas tecnolog\u00edas y ponerlas realmente al servicio del bien com\u00fan.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Cuando elegimos un proyecto o innovaci\u00f3n tecnol\u00f3gica nos estamos comprometiendo con un modelo de sociedad determinado<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"Justicia_ecosocial_para_la_inteligencia_artificial\"><strong>Justicia ecosocial para la inteligencia artificial<\/strong><\/h2>\n\n\n\n<p><strong>Probablemente, uno de los problemas \u00e9ticos m\u00e1s relevantes y, sin embargo, menos tratados en relaci\u00f3n con la IA es de la justicia ecosocial.<\/strong> La idea de justicia ecol\u00f3gico-social alude a la necesidad de repartir de manera igualitaria los bienes y los males ecol\u00f3gicos y sociales derivados, en este caso, de la IA, entre todos los seres vivos humanos y no humanos, nacidos y a\u00fan por nacer, de la Tierra. Esta idea de justicia es ambiciosa porque en ella se a\u00fanan tres principios de justicia que han ido ganando cada vez m\u00e1s relevancia en las discusiones morales contempor\u00e1neas: la justicia global, la justicia interespec\u00edfica y la justicia intergeneracional.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estas tres ideas de justicia son relativamente recientes en los debates contempor\u00e1neos sobre la justicia <\/strong>porque de una forma u otra rompen con varias de las premisas de lo que tradicionalmente ha constituido la comunidad moral.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por un lado, la justicia global quiebra lo que se conoce como moral de proximidad<\/strong>, que nos llevar\u00eda a sentirnos moralmente responsables de aquellas personas a las que conocemos y que, de una forma u otra, queremos y valoramos, adem\u00e1s de otras con las que, por formar parte de nuestra misma comunidad pol\u00edtica \u2014regi\u00f3n, pa\u00eds, etc.\u2014, podemos empatizar, m\u00e1s o menos, f\u00e1cilmente y cuyas formas de vida, proyectos vitales, ideas, valores, etc., nos resultan familiares y, en parte, compartidos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>As\u00ed, la idea de justicia global busca ampliar las fronteras de la comunidad moral<\/strong> expandiendo nuestra responsabilidad m\u00e1s all\u00e1 de los l\u00edmites de nuestros afectos personales y pol\u00edticos para incluir a todas las personas que habitan la Tierra. Esto sucede en un contexto globalizado en el que se entiende que el poder de nuestras acciones cotidianas y, concretamente, nuestras formas de vida occidentales no pueden entenderse sin una profunda dependencia y conexi\u00f3n con las realidad de otros seres humanos en diversos lugares del mundo. Veremos c\u00f3mo esto es un problema \u00e9tico central en la IA.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La justicia global quiebra lo que se conoce como moral de proximidad, que nos llevar\u00eda a sentirnos moralmente responsables de aquellas personas a las que conocemos y que, de una forma u otra, queremos y valoramos<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Por otro lado, la justicia interespec\u00edfica quiebra la idea de comunidad moral tradicional<\/strong> al buscar incluir en ella al resto de seres vivos no humanos. De entre las tres ideas de justicia que aqu\u00ed discutimos quiz\u00e1s esta sea la que, probablemente, genere m\u00e1s controversia.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aquellos que rechazan la inclusi\u00f3n de otras especies en nuestros c\u00e1lculos morales sostienen que <a href=\"https:\/\/encyclopaedia.herdereditorial.com\/wiki\/Recurso:Rawls,_John:_deberes_para_con_los_animales\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">los animales no pueden formar parte de nuestra comunidad moral<\/a><\/strong> al no poder ser considerados como agentes morales, es decir, no tienen la capacidad de realizar acciones con una intencionalidad moral definida y, por tanto, no se les puede exigir responsabilidad moral.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A su vez, esta falta de agencia moral se vincula a lo que se considera como una inteligencia inferior, <\/strong>menores niveles de desarrollo intelectual, etc.<a href=\"https:\/\/filco.es\/inteligencia-artificial-etica-y-politica\/#_ftn1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> A este respecto cabe hacer una precisi\u00f3n: dentro de una comunidad moral no todos sus miembros son agentes morales, tambi\u00e9n hay pacientes morales. No solo los animales o las plantas, tambi\u00e9n los ni\u00f1os, las personas con ciertas condiciones ps\u00edquicas o psicol\u00f3gicas, etc., se consideran menos, o nada, responsables moralmente de sus acciones por motivos similares.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Ahora bien, como sostiene la fil\u00f3sofa Carmen Madorr\u00e1n en <em><a href=\"https:\/\/amzn.to\/4gO89U7\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Necesidades ante la crisis ecosocial. Pensar la vida buena en el Antropoceno<\/a><\/em>, <\/strong>esta diferencia en el grado de responsabilidad moral no deber\u00eda implicar su exclusi\u00f3n de nuestra comunidad moral, tan solo el reconocimiento de una asimetr\u00eda dentro de la comunidad. De hecho, los seres humanos mencionados se incluyen en ella. \u00bfPor qu\u00e9, entonces, no deber\u00eda suceder lo mismo con el resto de los seres vivos no humanos? Que no sean agentes morales no implica que sus intereses no deban ser tenidos en cuenta y que nosotros no tengamos deberes hacia ellos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adem\u00e1s, en el caso de los seres vivos no humanos, que son los que generan controversia, <\/strong>deber\u00edamos ser conscientes de que incluir sus intereses y participaci\u00f3n en la comunidad moral no solo deber\u00eda suceder por una cuesti\u00f3n vinculada a su val\u00eda intr\u00ednseca en tanto que seres vivos, sino que, en un sentido ego\u00edsta, los necesitamos para nuestra propia subsistencia.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Aquellos que rechazan la inclusi\u00f3n de otras especies en nuestros c\u00e1lculos morales sostienen que los animales y otras especies no pueden formar parte de nuestra comunidad moral al no poder ser considerados como agentes morales<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Finalmente, la justicia intergeneracional nos remite al \u00abdeber no rec\u00edproco de responsabilidad por las generaciones futuras\u00bb, <\/strong>como destaca el investigador Lecaros Urz\u00faa en <em>La \u00e9tica medio ambiental: principios y valores para una ciudadan\u00eda responsable en la sociedad global<\/em>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Actualmente, nuestras formas de vida insostenibles son incompatibles con la justicia intergeneracional <\/strong>en la medida que los intereses de las personas que a\u00fan no han nacido no son tenidos en cuenta de la misma forma que los de aquellos que estamos vivos y, de este modo, impedimos que los primeros disfruten de un medioambiente y unas condiciones de vida, al menos, iguales a las nuestras.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Desde el marco de la justicia intergeneracional se denuncia c\u00f3mo las decisiones cortoplacistas de las generaciones presentes condenan y condicionan negativamente<\/strong> y de manera casi irreversible a las generaciones futuras. A este fen\u00f3meno tambi\u00e9n se le conoce como dominaci\u00f3n intergeneracional. La pregunta que deber\u00edamos hacernos a este respecto es: \u00bfqu\u00e9 derecho tenemos las personas que habitamos actualmente la Tierra a deteriorar las condiciones de vida de las generaciones futuras?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Como argumenta el fil\u00f3sofo australiano Roman Krznaric, igual que nosotros reprochamos y agradecemos a nuestros antepasados su legado, <\/strong>por un lado, nos disgusta que no hayan terminado con el racismo, la homofobia y otras desigualdades, pero, por otro lado, valoramos el incre\u00edble legado que nos han dejado: carreteras, grandes obras de alcantarillado, obras art\u00edsticas y literarias, sistemas de salud p\u00fablica, igualdad de derechos entre hombres y mujeres, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Nosotros deber\u00edamos preguntarnos: \u00bfqu\u00e9 clase de antepasados queremos ser?<\/strong> \u00bfC\u00f3mo deseamos que nos recuerden las generaciones futuras? \u00bfComo aquellos que tuvieron la oportunidad de salvar el planeta y mejorar la vida en la Tierra y lo hicieron? \u00bfO como personas que nunca fueron capaz de pensar m\u00e1s all\u00e1 del corto plazo y solo miraron por sus propios intereses?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Aunque en este punto todav\u00eda no quede claro de qu\u00e9 modo estas ideas que estamos discutiendo son relevantes para hablar de IA,<\/strong> la realidad es que son cuestiones centrales si atendemos a aquello que es sistem\u00e1ticamente opacado y omitido en los debates sobre IA: su materialidad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En Occidente, cuando, raramente, pensamos en las tecnolog\u00edas de IA y su relaci\u00f3n con la naturaleza solemos hacerlo en t\u00e9rminos positivos<\/strong>; pensamos en c\u00f3mo estos sistemas permitir\u00e1n desarrollar modelos m\u00e1s precisos sobre el cambio clim\u00e1tico, optimizar los sistemas de regad\u00edo y uso del agua en ciudades y campos de cultivo, detectar fugas de agua en tiempo real, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adem\u00e1s, solemos atribuir a estas tecnolog\u00edas una naturaleza casi et\u00e9rea, creemos que son transparentes,<\/strong> limpias, en definitiva, poco contaminantes al carecer casi por completo de un sustrato material. Por eso planteamos su uso de manera casi ilimitada.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta forma de pensar en la tecnolog\u00eda y, concretamente, en las tecnolog\u00edas digitales y basadas en datos, como es el caso de la IA, no solo se debe a una serie de cuestiones filos\u00f3ficas<\/strong> de larga data en las que ahora no podemos ahondar, sino tambi\u00e9n a estrategias deliberadas por parte de instituciones y empresas tecnol\u00f3gicas que buscan reforzar este relato: que la IA es ecol\u00f3gicamente sostenible. Para ello hacen uso de herramientas discursivas, met\u00e1foras ecol\u00f3gicas, recursos visuales, estrategias de <em>marketing<\/em>, etc.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Nuestras formas de vida son incompatibles con la justicia intergeneracional en la medida que los intereses de las personas que a\u00fan no han nacido no son tenidos en cuenta de la misma forma que los de aquellos que estamos vivos<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Deteng\u00e1monos, por un momento, en la cuesti\u00f3n de las met\u00e1foras. <\/strong>En el \u00e1mbito de la IA se utiliza la palabra \u00abnube\u00bb, que alude inmediatamente al fen\u00f3meno atmosf\u00e9rico, para referirse al modelo de almacenamiento de datos. Es decir, que lo que realmente es un complejo material, un centro de datos que, adem\u00e1s, como veremos a continuaci\u00f3n, demanda importantes cantidades de energ\u00eda y agua, se camufla con el nombre de algo que normalmente identificamos como natural, poco pesado y et\u00e9reo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tambi\u00e9n hablamos de \u00abmonta\u00f1as de datos\u00bb, de \u00abgranjas de datos\u00bb, usamos el t\u00e9rmino de redes \u00abneuronales\u00bb,<\/strong> incluso la propia palabra \u00abinteligencia\u00bb artificial busca reforzar la idea de que todo lo que es la IA es natural, sostenible, ligero, limpio, etc. A esta estrategia metaf\u00f3rica se suma la asociaci\u00f3n entre colores que fomenta la industria tecnol\u00f3gica.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Mientras que los colores que se nos vienen a la cabeza cuando pensamos en la tecnolog\u00eda y la sociedad industrial son, en su gran mayor\u00eda, negros, marrones, grises o rojos que nos recuerdan a la suciedad, la contaminaci\u00f3n, etc.<\/strong>, los colores de la digitalizaci\u00f3n, la IA y la sociedad del dato son el azul, el verde, materiales transparentes, el gris metalizado, que evocan limpieza, pulcritud, sostenibilidad, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, la relaci\u00f3n entre la IA y la naturaleza es una muy distinta a la que se nos suele presentar desde estas instancias. <\/strong>Si atendemos a la materialidad de estas tecnolog\u00edas, lo que se hace visible es una megainfraestructura altamente contaminante que se extiende por todo el mundo sostenida por trabajadores invisibilizados, principalmente, del sur global, bajo el mando de unos cada vez m\u00e1s escasos centros de poder.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Es decir, lo que se evidencia cuando rastreamos la realidad material de la industria de la IA es una cadena de suministro colonial que hace imposible compatibilizar la IA con la justicia ecosocial.<\/strong> A continuaci\u00f3n, desglosar\u00e9, de manera simplificada, dicha cadena de suministro en tres etapas, para mostrar tanto su impacto ecol\u00f3gico como social.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\"><\/h2>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\"><a href=\"https:\/\/filco.es\/filosofia-y-ecologia-una-relacion-urgente\/\">F+ Filosof\u00eda y ecolog\u00eda: una relaci\u00f3n urgente<\/a><\/h3>\n\n\n\n<p><strong>La primera etapa de la cadena de suministro colonial de la IA ser\u00eda aquella que abarca desde la extracci\u00f3n de las materias primas<\/strong> destinadas a la fabricaci\u00f3n de los dispositivos electr\u00f3nicos que dan soporte a los sistemas de IA hasta la manufacturaci\u00f3n de los mismos. En esta primera fase el impacto ecol\u00f3gico de la IA procede de muy distintas fuentes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En primer lugar, sabemos que el impacto ecol\u00f3gico de la miner\u00eda es muy importante;<\/strong> la extracci\u00f3n de materias primas como el litio, el cobalto, el oro o las tierras raras, entre otras, que son necesarias para fabricar nuestros sistemas de IA, as\u00ed como el posterior procesamiento de las mismas produce erosi\u00f3n, p\u00e9rdida de biodiversidad, devastaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n cercana, vertido de residuos y contaminaci\u00f3n de aguas cercanas, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estos problemas medioambientales no solo producen un importante impacto ecol\u00f3gico, <\/strong>sino tambi\u00e9n social, debido a las consecuencias que provocan en la salud de las personas. Distintos estudios han demostrado c\u00f3mo estas formas de contaminaci\u00f3n afectan gravemente la salud y, especialmente, la de los menores y mujeres embarazadas. En el caso de los primeros, pudiendo afectar seriamente en su desarrollo y causando enfermedades cr\u00f3nicas; en las segundas, no solo deteriorando su propia salud, sino la de los fetos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por desgracia, el impacto social de la miner\u00eda, que es el primer y necesario paso en la cadena de suministro de la IA, <\/strong>no solo est\u00e1 restringido a los impactos en la salud mencionados. Tambi\u00e9n es necesario llamar la atenci\u00f3n sobre las condiciones laborales en las que se produce una parte importante de la actividad minera, principalmente, en las minas ilegales de, por ejemplo, tierras raras en Myanmar o de cobalto en la Rep\u00fablica Democr\u00e1ticas del Congo (RDC), etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En ellas trabajan personas, y a veces menores de edad, en condiciones de semiesclavitud, <\/strong>con jornadas laborales extenuantes, en condiciones deplorables, por salarios irrisorios. En esta primera etapa, al impacto ecol\u00f3gico-social derivado de la miner\u00eda, hay que a\u00f1adirle el que producen el transporte de mercanc\u00edas y la manufacturaci\u00f3n de los dispositivos electr\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El litio que se suele extraer en Chile o Argentina, el cobalto de la RDC, las tierras raras de Myanmar, etc.<\/strong> requieren transporte de miles de kil\u00f3metros, normalmente, hasta el sudeste asi\u00e1tico para ser manufacturados. El transporte de materiales y mercanc\u00edas suele llevarse a cabo mediante barcos mercantes.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El impacto ecol\u00f3gico de esta actividad es alt\u00edsimo debido al grand\u00edsimo volumen de mercanc\u00edas que se transporta anualmente<\/strong> y en el que la industria tecnol\u00f3gica cada vez tiene un peso mayor. Concretamente, en el a\u00f1o 2017, el transporte a trav\u00e9s de barcos mercantes fue responsable del 3,1 % de las emisiones globales de CO<sub>2<\/sub>, lo que supera, por ejemplo, las emisiones totales producidas por un pa\u00eds como Alemania ese mismo a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estos datos se han mantenido constantes, al menos, hasta 2022.<\/strong> Se estima que tan solo uno de estos nav\u00edos contamina tanto como cincuenta millones de coches y son los causantes indirectos de m\u00e1s de 60 000 muertes al a\u00f1o.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La extracci\u00f3n de materias primas son necesarias para fabricar nuestros sistemas de IA, as\u00ed como el posterior procesamiento de las mismas produce erosi\u00f3n, p\u00e9rdida de biodiversidad, devastaci\u00f3n de la vegetaci\u00f3n cercana, vertido de residuos y contaminaci\u00f3n de aguas cercanas, etc.<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>A pesar de que no hay tanta informaci\u00f3n al respecto, sabemos que, al igual que sucede en la miner\u00eda, <\/strong>las condiciones laborales de las personas que trabajan en este sector tampoco suelen ser muy buenas. Los marineros de estos barcos suelen enfrentar largas jornadas de trabajo bajo condiciones extremas, a menudo aislados durante meses en alta mar y con acceso limitado a servicios b\u00e1sicos o comunicaci\u00f3n con sus familias. La mayor\u00eda proviene de pa\u00edses del tercer mundo o en v\u00edas de desarrollo y son remunerados con sueldos bajos, que a veces se retrasan o incluso se les niegan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Finalmente, en esta primera etapa, tambi\u00e9n debemos incluir el impacto ecosocial de la industria manufacturera. <\/strong>En t\u00e9rminos generales, seg\u00fan datos de la Agencia Internacional de la Energ\u00eda (AIE), durante el a\u00f1o 2022 el sector de la manufacturaci\u00f3n fue responsable del 25 % de las emisiones de CO<sub>2<\/sub> a escala global, o lo que es lo mismo, emiti\u00f3 9 Gt de CO<sub>2<\/sub> a la atm\u00f3sfera.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Si nos centramos en sector tecnol\u00f3gico, se estima que, ese mismo a\u00f1o, las once principales empresas manufactureras<\/strong> de productos tecnol\u00f3gicos consumieron 111 000 GWh de energ\u00eda el\u00e9ctrica, es decir, m\u00e1s que el total del consumo de este tipo de energ\u00eda por parte de un pa\u00eds como Chile (Jang et al. 2023).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por su parte, Foxconn, el mayor fabricante de productos electr\u00f3nicos a nivel mundial, <\/strong>tambi\u00e9n en 2022, produjo m\u00e1s emisiones que pa\u00edses como Islandia. A estos da\u00f1os ecol\u00f3gicos hay que sumarle, entre otros, la contaminaci\u00f3n de las aguas y el suelo que se produce por el vertido de residuos y la p\u00e9rdida de biodiversidad que de ello se deriva.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Del lado del impacto social, es de sobra conocido que las condiciones laborales de las personas que trabajan en este sector suelen ser p\u00e9simas.<\/strong> Uno de los casos m\u00e1s conocidos en los que se evidencia c\u00f3mo la industria tecnol\u00f3gica manten\u00eda a sus trabajadores en condiciones extremadamente deterioradas es el de la planta de Longhua en Shenzhen, China, operada por Foxconn, un importante proveedor de Apple.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esta planta, donde se fabrican productos emblem\u00e1ticos como el iPhone, ha sido objeto de controversias desde hace m\u00e1s de una d\u00e9cada <\/strong>debido a las precarias condiciones de trabajo y violaciones de derechos laborales que all\u00ed se han reportado. En esta f\u00e1brica los trabajadores enfrentaban jornadas que a menudo exced\u00edan las sesenta horas semanales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los salarios, aunque cumpl\u00edan con el m\u00ednimo legal, eran insuficientes para cubrir las necesidades b\u00e1sicas, obligando a los empleados a trabajar horas extras.<\/strong> Adem\u00e1s, el ambiente laboral estaba marcado por una presi\u00f3n constante para cumplir con altas cuotas de producci\u00f3n, lo que generaba un impacto negativo en la salud mental y f\u00edsica de los empleados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>El punto m\u00e1s alarmante se produjo en 2010, cuando al menos catorce trabajadores se quitaron la vida.<\/strong> A esta parte del impacto social hay que a\u00f1adirle aquella que afecta al deterioro de la salud de las personas producida por la contaminaci\u00f3n derivada de esta industria y que ya hemos mencionados.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>Del lado del impacto social, es de sobra conocido que las condiciones laborales de las personas que trabajan en este sector suelen ser p\u00e9simas<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Esta primera etapa de la cadena de suministro de la IA evidencia lo que tambi\u00e9n veremos en las dos siguientes: <\/strong>el enorme impacto ecosocial de la IA. Adem\u00e1s, es importante se\u00f1alar que los trabajos de los que hemos hablado en esta etapa, aunque son imprescindibles para que nosotros los occidentales podamos usar IA, contrastan de manera importante con la visi\u00f3n de los trabajos tecnol\u00f3gicos o vinculados al sector que tenemos en Occidente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para el norte, estos trabajos son visibles, prestigiosos y suelen estar bien remunerados.<\/strong> Sin embargo, obviamos el hecho de que buena parte de los empleos que son necesarios para disponer de IA en la cantidad, escala y ritmo que lo hacemos hoy en d\u00eda y que deseamos seguir haciendo en el futuro, se dan en condiciones laborales p\u00e9simas, son invisibles, poco prestigiosos y est\u00e1n muy mal remunerados.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La desigualdad entre unos y otros es tan grande que<\/strong> \u00abun ni\u00f1o que trabaje en una mina del Congo necesitar\u00eda m\u00e1s de 700 000 a\u00f1os de trabajo ininterrumpido para ganar lo mismo que un solo d\u00eda de ingresos de Bezos [CEO de Amazon]\u00bb, tal como sostienen los investigadores Kate Crawford y Vladan Jole en <a href=\"https:\/\/anatomyof.ai\/index.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">un estudio de 2018<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La segunda etapa de la cadena de suministro colonial de la IA ser\u00eda la que est\u00e1 vinculada al uso de estas tecnolog\u00edas y que suele tener lugar en los pa\u00edses ricos.<\/strong> En este caso, el impacto ecol\u00f3gico procede, principalmente, del consumo energ\u00e9tico y de agua de los centros de datos (\u00abla nube\u00bb) en los que estos se almacenan y procesan.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Los centros de datos son amplios recintos, <\/strong>con un aspecto similar a los grandes emplazamiento de almacenamiento industrial cl\u00e1sicos que solemos encontrar en el extrarradio de muchos ciudades. En ellos se acumula una inmensa cantidad de cables, computadoras y dispositivos electr\u00f3nicos que tienen que mantenerse operativos las veinticuatro horas del d\u00eda, los siete d\u00edas de la semana.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esto provoca que su consumo de energ\u00eda sea muy elevado. <\/strong>Seg\u00fan datos de la AIE, en el a\u00f1o 2023, el consumo de energ\u00eda el\u00e9ctrica por parte de los centros de datos representaba entre el 2 y el 3 % del consumo mundial. Se estima que, en el a\u00f1o 2028, los centros de datos de Estados Unidos consumir\u00e1n una cantidad de energ\u00eda el\u00e9ctrica equivalente a la que necesitan pa\u00edses como <a href=\"https:\/\/elpais.com\/tecnologia\/2025-01-23\/la-ia-consumira-en-ee-uu-tanta-energia-como-toda-espana.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Espa\u00f1a o Italia en todo un a\u00f1o<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De hecho, la demanda es tan grande que en el pa\u00eds norteamericano ya se han empezado a reabrir centrales nucleares<\/strong> como <a href=\"https:\/\/www.npr.org\/2024\/09\/20\/nx-s1-5120581\/three-mile-islandnuclear-power-plant-microsoft-ai\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Three Mile Island<\/a>, responsable del mayor accidente nuclear de la historia del pa\u00eds, para abastecer energ\u00e9ticamente a los centros de datos de Microsoft.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adem\u00e1s de energ\u00eda el\u00e9ctrica, los centros de datos consumen grand\u00edsimas cantidades de agua <\/strong>destinadas, principalmente, a la refrigeraci\u00f3n de los diferentes dispositivos electr\u00f3nicos que en \u00e9l se albergan. Pensemos en c\u00f3mo se calientan nuestros ordenadores despu\u00e9s de unas pocas horas de uso. Pues ahora imagin\u00e9monos las temperaturas que pueden alcanzar cientos de dispositivos operando en todo momento.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Para evitar que la temperatura aumente demasiado y da\u00f1e los dispositivos,<\/strong> lo que podr\u00eda provocar un fallo en los servicios prestados e incluso un incendio en el centro, se utilizan grandes cantidades de agua. Aunque la industria tecnol\u00f3gica no es muy transparente a la hora de aportar datos, se estima que, por ejemplo, en Espa\u00f1a, concretamente en Talavera de la Reina (Toledo), el megacentro de datos que pretende construir Meta consumir\u00e1 quinientos cinco millones de litros de agua anualmente.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Seg\u00fan c\u00e1lculos de la asociaci\u00f3n Ecologistas en Acci\u00f3n, esto equivaldr\u00eda al consumo del 10 % del agua de abastecimiento disponible en un territorio habitado por unas 70 000 personas. <\/strong>En febrero de 2024, Microsoft anunci\u00f3 su intenci\u00f3n de ampliar los tres centros de datos que tiene en Madrid y construir tres m\u00e1s en Arag\u00f3n. De manera muy parecida, se estima que, en el a\u00f1o 2021, en la ciudad estadounidense de The Dalles, el centro de datos de Google consumi\u00f3 el 29 % del agua de la zona ese a\u00f1o, lo que equivaldr\u00eda a 1 300 millones de litros de agua.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La segunda etapa de la cadena de suministro colonial de la IA es la vinculada al uso de las tecnolog\u00edas y suele tener lugar en los pa\u00edses ricos. El impacto ecol\u00f3gico procede, principalmente, del consumo energ\u00e9tico y de agua de los centros de datos en los que estos se almacenan y procesan<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>En esta fase de la cadena de suministro, al consumo por parte de los centros de datos hay que sumarle el que se produce durante el entrenamiento de los sistemas de IA. <\/strong>En 2019, se estimaba que entrenar un gran modelo de lenguaje, tipo ChatGPT, produce una huella de carbono de entre 284 y 300 toneladas de CO<sub>2<\/sub>, lo que equivaldr\u00eda a <a href=\"https:\/\/www.eldiario.es\/tecnologia\/entrenar-inteligencia-artificial-contamina-coches_1_1518882.html\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">ciento veinticinco viajes de ida y vuelta entre Nueva York y Pek\u00edn o a dos mil ochocientos vuelos entre Madrid y Barcelona<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estas emisiones tambi\u00e9n ser\u00edan equiparables a la huella de carbono de cuarenta y cinco vuelos europeos medios durante un a\u00f1o. <\/strong>El problema de estos datos es que se han realizado con modelos de IA que ya han quedado en el pasado. Los actuales superan por muchos los billones de par\u00e1metros de los antiguos modelos y, por tanto, su consumo es mucho mayor.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Por ejemplo, se piensa que entrenar a ChatGPT-2 produjo unos 284 000 kg de CO<sub>2<\/sub>,<\/strong> mientras que en el caso de ChatGPT-3 la cantidad de CO<sub>2<\/sub> alcanz\u00f3 los 500 000 kg. Adem\u00e1s, el propio uso de la IA tambi\u00e9n tiene un coste ecol\u00f3gico significativo. Se estima que hacerle entre cinco y cincuenta preguntas a ChatGPT consume 0,5 litros de agua y que crear una imagen con una IA generativa cuesta aproximadamente un litro de agua.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Estos datos evidencian el importante impacto ecol\u00f3gico que conlleva la IA <\/strong>y que, en muchos casos, lo que para nosotros no es m\u00e1s que un entretenimiento, por ejemplo, cuando generamos im\u00e1genes con IA simplemente para divertirnos o consultamos a ChatGPT sobre cuestiones cuyas respuestas podr\u00edamos obtener por otros medios (incluido el propio buscador de Google), realmente esconde un importante gasto energ\u00e9tico y de agua del que no deber\u00edamos desentendernos si queremos comportarnos de manera \u00e9tica y responsable.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La misma conciencia ecol\u00f3gica que hemos empezado a desarrollar respecto al consumo de agua <\/strong>y energ\u00eda en actividades cotidianas o en la forma de consumir, por ejemplo, moda deber\u00edamos aplicarla al caso de la tecnolog\u00eda y, muy concretamente, al de la IA.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Respecto al impacto social de la IA durante la fase de uso, es importante se\u00f1alar que este es muy amplio y diverso.<\/strong> Algunos de los problemas que se producen en esta etapa los abordo en las siguientes de este dosier, concretamente, los problemas de sesgos, discriminaci\u00f3n y justicia, as\u00ed como las cuestiones vinculadas al deterioro de la autonom\u00eda humana y la p\u00e9rdida de libertad.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Sin embargo, como he explicado al inicio de este texto, <\/strong>tambi\u00e9n hay otros problemas \u00e9ticos y sociales relevantes que aqu\u00ed no se abordan. Algunos de ellos est\u00e1n relacionados con la rendici\u00f3n de cuentas, la transparencia, la privacidad, la desinformaci\u00f3n, la propiedad intelectual, la generaci\u00f3n de contenido art\u00edstico, etc.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>La misma conciencia ecol\u00f3gica que hemos empezado a desarrollar respecto al consumo de agua y energ\u00eda en actividades cotidianas o en la forma de consumir moda, por ejemplo, deber\u00edamos aplicarla al caso de la tecnolog\u00eda y, muy concretamente, al de la IA<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Lo que s\u00ed tenemos que se\u00f1alar desde el enfoque con el que aqu\u00ed abordamos el estudio \u00e9tico de la IA es, nuevamente, la cuesti\u00f3n de la divisi\u00f3n desigual del trabajo internacional<\/strong> y que ya se ha puesto de manifiesto en la etapa anterior de la cadena de suministro. En el caso de esta segunda fase, los trabajos invisibles, mal remunerados y en p\u00e9simas condiciones los encontramos principalmente vinculados al entrenamiento de los algoritmos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En muchos casos, las empresas tecnol\u00f3gicas subcontratan a otras en las que se emplean a personas, <\/strong>principalmente de pa\u00edses pobres, para clasificar y moderar contenido. Estos trabajadores, conocidos como <em>microtrabajadores <\/em>o trabajadores fantasma, se ven expuestos a contenido altamente sensible, con, entre otras cosas, violencia extrema, violaciones, torturas, maltrato, etc., lo que produce importantes problemas de salud mental.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adem\u00e1s, se estima que en algunos casos los salarios que reciben oscilan, entre 1,32 y 1,44 d\u00f3lares por hora despu\u00e9s de descontar impuestos.<\/strong> Esta situaci\u00f3n evidencia de nuevo, las diferencias laborales y sociales entre los trabajos tecnol\u00f3gicos del norte y del sur globales.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Finalmente, la tercera fase de la cadena de suministro colonial de la IA se corresponder\u00eda con la etapa de desecho, <\/strong>es decir, con todo aquello que sucede cuando no queremos o podemos seguir haciendo uso de nuestros dispositivos electr\u00f3nicos. En 2023, la Organizaci\u00f3n Mundial de la Salud (OMS) advirti\u00f3 que los desechos electr\u00f3nicos eran los residuos s\u00f3lidos que m\u00e1s r\u00e1pido estaban creciendo en el mundo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Esto no resulta extra\u00f1o si atendemos, principalmente, a los planes de digitalizaci\u00f3n y la tecnologizaci\u00f3n de nuestras vidas en el Norte global.<\/strong> Tambi\u00e9n es importante notar que la vida media de los dispositivos electr\u00f3nicos cada vez es m\u00e1s corta. Esto ha provocado que, por ejemplo, en la UE, cada ciudadano produzca de media 11 kg de desechos electr\u00f3nicos al a\u00f1o. Sin embargo, en el a\u00f1o 2021, en este mismo lugar, la Uni\u00f3n Europea, no se reciclaba ni siquiera el 40 % de los desechos electr\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>La mayor parte de los desechos electr\u00f3nicos suelen acabar en pa\u00edses como Ghana o Pakist\u00e1n,<\/strong> donde son acumulados en monta\u00f1as de residuos que, en ocasiones, son, adem\u00e1s, quemadas. Estas pr\u00e1cticas son terriblemente nocivas en t\u00e9rminos ecol\u00f3gicos al provocar filtraciones de residuos t\u00f3xicos en la tierra, contaminaci\u00f3n del suelo, deterioro de la cadena alimenticia de diversas especies, etc.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Adem\u00e1s, en los casos en los que las monta\u00f1as de residuos son quemadas, se emiten gases t\u00f3xicos, <\/strong>que no solo afectan a los seres vivos, humanos y no humanos, que habitan cerca de estos lugares, sino a otros a distancias m\u00e1s lejanas debido al desplazamiento de los contaminantes.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p>En muchos casos las empresas tecnol\u00f3gicas subcontratan a otras en las que se emplean a personas, principalmente de pa\u00edses pobres, para clasificar y moderar contenido. Estos trabajadores se ven expuestos a contenido altamente sensible<\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p><strong>Este tipo de pr\u00e1cticas tambi\u00e9n tiene un impacto social importante similar al que se produce en las otras dos fases de la cadena de suministro. <\/strong>Adem\u00e1s de los problemas de salud que provoca la contaminaci\u00f3n, el reciclaje de estos desechos se produce en malas condiciones (seguridad, econ\u00f3micas, etc.) y, en muchos casos, se ven involucrados menores de edad debido a que el tama\u00f1o de sus manos resulta m\u00e1s \u00abapropiado\u00bb para manipular las peque\u00f1as componentes de los dispositivos electr\u00f3nicos.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>En el a\u00f1o 2020, diecis\u00e9is millones y medio de ni\u00f1os y ni\u00f1as en todo el mundo fueron obligados a trabajar en el sector industrial, <\/strong>del cual el reciclaje informal es una parte cada vez mayor. El impacto ecosocial de todas las etapas de la cadena de suministro colonial de la IA evidencia que las pr\u00e1cticas ecol\u00f3gicas y sociales sobre las que se sostiene son insostenibles y contrarias a la justicia ecosocial.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>A pesar de los beneficios indirectos que la IA podr\u00eda generar en t\u00e9rminos ecol\u00f3gicos<\/strong> (optimizaci\u00f3n del regad\u00edo, mejora de los modelos clim\u00e1ticos, alertas contra la p\u00e9rdida de biodiversidad, ganancias en eficiencia energ\u00e9tica, etc.), lo que sabemos es que actualmente el desarrollo y funcionamiento de la IA necesita de una cadena de suministro que lleva codificado en su ADN la desigualdad entre especies, entre generaciones y seres humanos. Cambiar estas din\u00e1micas implicar\u00eda cambiar la propia IA por completo. Cambiar la IA implicar\u00eda so\u00f1ar con otro modelo de sociedad ecol\u00f3gica y socialmente justo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Notas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p><a href=\"https:\/\/filco.es\/inteligencia-artificial-etica-y-politica\/#_ftnref1\"><sup>[1]<\/sup><\/a> La cuesti\u00f3n de qu\u00e9 es la inteligencia y, m\u00e1s concretamente, la inteligencia humana, la inteligencia animal y la inteligencia vegetal es un tema extremadamente complejo que aqu\u00ed es imposible de abordar. Simplemente, vale la pena se\u00f1alar que nuestra idea de inteligencia est\u00e1 social y culturalmente sesgada y que, por tanto, la jerarquizaci\u00f3n del intelecto y el ejercicio del poder que de ello se deriva es una cuesti\u00f3n que no est\u00e1 exenta de complejos y necesarios debates que trascienden la cuesti\u00f3n animal.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/filco.es\/inteligencia-artificial-etica-y-politica\/\">https:\/\/filco.es\/inteligencia-artificial-etica-y-politica\/<\/a><\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La inteligencia artificial es uno de los grandes retos \u00e9ticos y pol\u00edticos de nuestro tiempo. \u00bfC\u00f3mo afrontarla? \u00bfC\u00f3mo conseguir que sea \u00fatil sin poner en riesgo nuestro derecho a la intimidad, los derechos de autor&#8230;? \u00bfC\u00f3mo democratizar las tecnolog\u00edas y ponerlas realmente al servicio del bien com\u00fan? 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