{"id":358602,"date":"2026-04-25T09:27:09","date_gmt":"2026-04-25T09:27:09","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=358602"},"modified":"2026-04-25T09:27:09","modified_gmt":"2026-04-25T09:27:09","slug":"salvador-dali","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2026\/04\/25\/salvador-dali\/","title":{"rendered":"Salvador Dal\u00ed"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-gallery has-nested-images columns-default is-cropped wp-block-gallery-1 is-layout-flex wp-block-gallery-is-layout-flex\">\n<figure class=\"wp-block-image size-large\"><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2026\/04\/1-3.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" width=\"700\" height=\"394\" data-id=\"358603\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2026\/04\/1-3.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-358603\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2026\/04\/1-3.jpg 700w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2026\/04\/1-3-300x169.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2026\/04\/1-3-624x351.jpg 624w\" sizes=\"auto, (max-width: 700px) 100vw, 700px\" \/><\/a><\/figure>\n<\/figure>\n\n\n\n<h1 class=\"wp-block-heading\">Salvador Dal\u00ed, pintor, avis\u00f3 en 1961: \u00abLa felicidad es una forma de inteligencia que consiste en no permitir que la realidad nos interrumpa de m\u00e1s\u00bb<\/h1>\n\n\n\n<p>El genio del surrealismo convirti\u00f3 su vida en una obra de arte en la que la felicidad se med\u00eda en ego, disciplina, orden y lujo<\/p>\n\n\n\n<ul class=\"wp-block-list\">\n<li><a href=\"https:\/\/theobjective.com\/autor\/maria-palmero\/\">Mar\u00eda Palmero<\/a><\/li>\n<\/ul>\n\n\n\n<p><strong><a href=\"https:\/\/theobjective.com\/etiqueta\/salvador-dali\/\">Salvador Dal\u00ed<\/a><\/strong>, pintor espa\u00f1ol universal y una de las figuras m\u00e1s influyentes del <strong>surrealismo del siglo XX<\/strong>, revolucion\u00f3 el arte con su imaginaci\u00f3n desbordante y su personalidad exc\u00e9ntrica. Su visi\u00f3n de la <strong><a href=\"https:\/\/theobjective.com\/etiqueta\/felicidad\/\">felicidad<\/a><\/strong>, como todo lo que rodeaba al artista, tambi\u00e9n respond\u00eda a sus propias reglas. Para el artista, la \u00ab<strong>buena vida<\/strong>\u00bb era una mezcla de ego, amor, disciplina, seguridad y lujo.<\/p>\n\n\n\n<p>Para la mayor\u00eda de las personas, la felicidad suele entenderse como una b\u00fasqueda ligada al equilibrio emocional, la superaci\u00f3n personal o cierta serenidad espiritual. Para Salvador Dal\u00ed, en cambio, <strong>la dicha respond\u00eda a otras leyes: ten\u00eda m\u00e1s que ver con la geometr\u00eda, el rigor, el espect\u00e1culo y una confianza ilimitada en s\u00ed mismo<\/strong>. El artista de Figueras nunca concibi\u00f3 la \u00abbuena vida\u00bb como un estado contemplativo, sino como una representaci\u00f3n permanente en la que el bienestar material, la disciplina y la exaltaci\u00f3n del \u00abyo\u00bb conviv\u00edan a la vez. Al menos, de cara a los dem\u00e1s.<\/p>\n\n\n\n<p><\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-salvador-dali-conectaba-felicidad-con-seguridad\">Salvador Dal\u00ed conectaba felicidad con seguridad<\/h2>\n\n\n\n<p>Mientras gran parte del mundo ve\u00eda en \u00e9l a un <strong>provocador profesional<\/strong> o al gran buf\u00f3n del surrealismo \u2014unas cr\u00edticas que iniciaron <a href=\"https:\/\/culturacolectiva.com\/arte\/avida-dollars-apodo-de-salvador-dali\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Andr\u00e9 Breton y el grupo de artistas<\/a> que pertenec\u00edan a corriente art\u00edstica\u2014, detr\u00e1s de los c\u00e9lebres bigotes se escond\u00eda <strong>un hombre profundamente obsesionado con el orden<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Yo soy un hombre que no para de comerse a s\u00ed mismo porque solo as\u00ed encuentro la verdadera satisfacci\u00f3n de ser quien soy<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>Para Dal\u00ed, <strong>la felicidad no resid\u00eda en el caos creativo ni en la improvisaci\u00f3n, sino en el \u00abascetismo mon\u00e1rquico\u00bb<\/strong> de su refugio en <strong>Portlligat<\/strong>, en la rutina cuidadosamente dise\u00f1ada y en la <strong>seguridad<\/strong> que solo el \u00e9xito y el dinero le pod\u00edan garantizar., adem\u00e1s de su <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/further\/arte\/2018-07-02\/gala-dali-la-eterna-intrusa\/\"><strong>profundo amor por Gala<\/strong><\/a>. Sus textos autobiogr\u00e1ficos, desde <em><a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Diario-genio-MAXI-Salvador-Dal%C3%AD\/dp\/8483835533\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Diario de un genio<\/a><\/em> hasta <em><a href=\"https:\/\/www.amazon.es\/Confesiones-inconfesables-Salvador-Dali\/dp\/8402041973\/ref=sr_1_1?dib=eyJ2IjoiMSJ9.jPmVtaLcr3DPn4d7k4Hkvj0J47gLVDDbH6CU9uXJmpkR_e7kIJ5uF5JeJ0la0uDGnqLx4Z5ac1GLZX07DZ1BXd0Z6JlJhQAEH7zP3U1-m9c.7rHSIhO37km9sVNDUYQ1n-VUA_WPyqZ_VFXN9bOMMKk&amp;dib_tag=se&amp;keywords=Confesiones+inconfesables&amp;qid=1776966527&amp;s=books&amp;sr=1-1\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Confesiones inconfesables<\/a><\/em>, revelan que uno de sus mayores placeres no era \u00fanicamente pintar, sino el <strong>asombro cotidiano de habitar su propia identidad<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/theobjective.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/dali-gato-798x1024.jpg\" alt=\"Salvador Dal\u00ed felicidad \u00e9xito vida\" class=\"wp-image-4100410\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Dal\u00ed en la d\u00e9cada de 1960 junto a su mascota, un ocelote llamado Babou<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p>En esta visi\u00f3n singular de la felicidad se sostienen cuatro pilares esenciales: el culto radical al ego, la liturgia diaria frente al mar, la convicci\u00f3n de que <strong>el lujo es necesario para preservar la libertad del pensamiento<\/strong> y la importancia de vivir momentos en soledad a diario. \u00abLa felicidad es una forma de inteligencia que consiste en no permitir que la realidad nos interrumpa demasiado\u00bb, dijo en una entrevista, en 1961.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-la-felicidad-no-se-busca-fuera-sino-en-la-construccion-mitica-de-uno-mismo\">La felicidad no se busca fuera, sino en la construcci\u00f3n m\u00edtica de uno mismo<\/h2>\n\n\n\n<p>Escribir sobre <strong>Dal\u00ed<\/strong> implica recorrer un territorio lleno de <strong>contradicciones<\/strong>. Bajo el exhibicionismo constante y la teatralidad p\u00fablica se escond\u00eda un hombre con una filosof\u00eda de vida muy clara: para \u00e9l, <strong>la plenitud nac\u00eda del amor propio absoluto<\/strong> y <strong>del amor que sent\u00eda por Gala<\/strong>. Respecto a lo primero, Dal\u00ed entend\u00eda que ser consciente de su excepcionalidad era la base de cualquier bienestar posible: \u00abCada ma\u00f1ana, al despertar, experimento un placer supremo: el de ser Salvador Dal\u00ed, y me pregunto, maravillado, qu\u00e9 cosa incre\u00edble har\u00e1 hoy este Salvador Dal\u00ed\u00bb, escribi\u00f3 en <em>Confesiones inconfesables<\/em> (1973).<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>La felicidad es una forma de inteligencia que consiste en no permitir que la realidad nos interrumpa demasiado<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>La frase resume una de las ideas centrales del artista: <strong>la felicidad no se busca fuera, sino en la construcci\u00f3n m\u00edtica de uno mismo<\/strong>. Dal\u00ed convirti\u00f3 su identidad en una obra tan importante como cualquiera de sus lienzos. Y no esperaba reconocimiento ajeno para sentirse realizado, sino que le bastaba con contemplarse como fen\u00f3meno irrepetible. Una seguridad en s\u00ed mismo que no hubiera logrado sin Gala, con quien convivi\u00f3 durante&nbsp;<strong>53 a\u00f1os<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/theobjective.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/salvador-dali-felicidad-pintor-artista-1-1024x1024.jpg\" alt=\"Salvador Dal\u00ed felicidad \u00e9xito vida\" class=\"wp-image-4100390\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Salvador Dal\u00ed, fotografiado en 1972 por Allan Warren<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-la-felicidad-es-una-decision-mas\">La felicidad es una decisi\u00f3n m\u00e1s<\/h2>\n\n\n\n<p>Para Dal\u00ed, la <strong>felicidad<\/strong> tampoco era una emoci\u00f3n pasajera, sino una <strong>decisi\u00f3n consciente de genialidad<\/strong>. Su bienestar depend\u00eda de la capacidad de maravillarse de su propia existencia, de mantener viva la sensaci\u00f3n de excepcionalidad a cada instante. \u00abEl canibalismo es una de las manifestaciones m\u00e1s evidentes de la ternura. <strong>Yo soy un hombre que no para de comerse a s\u00ed mismo porque solo as\u00ed encuentro la verdadera satisfacci\u00f3n de ser quien soy<\/strong>\u00bb, escribi\u00f3 en <em>La vida secreta de Salvador Dal\u00ed<\/em> (1942).<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>He llegado a la conclusi\u00f3n de que todos los infortunios de los hombres provienen de no hablar claro y de no quedarse tranquilamente en su habitaci\u00f3n<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong>La felicidad es ser Salvador Dal\u00ed, pero para serlo hay que serlo cada segundo, sin descanso, con la precisi\u00f3n de un reloj suizo<\/strong>\u00bb, a\u00f1adi\u00f3 en <em>Diario de un genio<\/em> (1964). En estas afirmaciones aparece una constante: <strong>Dal\u00ed ve\u00eda la angustia humana como consecuencia de la duda sobre la propia identidad<\/strong>. \u00c9l elimin\u00f3 esa duda mediante un egocentrismo llevado al extremo, transformando su personalidad en un universo autosuficiente en el que todo giraba a su alrededor. O, al menos, eso es lo que mostraba de cara al exterior. Aun hoy, <strong>cuesta distinguir qu\u00e9 era verdad y qu\u00e9 era fruto del personaje que \u00e9l mismo cre\u00f3<\/strong> para impresionar al mundo.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-image\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/theobjective.com\/wp-content\/uploads\/2026\/04\/salvador-dali-felicidad-pintor-artista-797x1024.jpg\" alt=\"Salvador Dal\u00ed felicidad \u00e9xito vida\" class=\"wp-image-4100395\" \/><figcaption class=\"wp-element-caption\">Salvador Dal\u00ed fotografiado por Carl Van Vechten en 1939<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-portlligat-la-felicidad-como-disciplina\">Portlligat: la felicidad como disciplina<\/h2>\n\n\n\n<p>Frente a la imagen p\u00fablica de extravagancia permanente, <strong>Salvador Dal\u00ed encontraba gran parte de su paz en la rutina, el silencio y el paisaje mineral de la Costa Brava<\/strong>. La verdadera \u00ab<strong>buena vida<\/strong>\u00bb, para el artista \u2014nacido en 1904 y fallecido en 1989\u2014, estaba en Portlligat, donde pod\u00eda trabajar sin interrupciones y someter el tiempo a sus propias reglas.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Cada ma\u00f1ana, al despertar, experimento un placer supremo: el de ser Salvador Dal\u00ed, y me pregunto, maravillado, qu\u00e9 cosa incre\u00edble har\u00e1 hoy este Salvador Dal\u00ed<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>\u00ab<strong>Mi vida entera ha sido condicionada por este ascetismo y esta soledad de Portlligat<\/strong>, donde todo es riguroso\u2026 <strong>He llegado a la conclusi\u00f3n de que la felicidad consiste en que nada cambie<\/strong>\u00bb, dijo en una entrevista. La frase revela una de las facetas menos conocidas del pintor: su necesidad de <strong>estabilidad<\/strong>. Donde otros buscaban novedad, Dal\u00ed buscaba <strong>permanencia<\/strong>. El orden diario, la luz del Mediterr\u00e1neo y la repetici\u00f3n de los h\u00e1bitos eran para \u00e9l fuentes de serenidad mental. Y eso era justo lo que le permit\u00eda concentrarse en pintar sus aclamadas obras.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-gestor-del-servicio wp-block-embed-gestor-del-servicio wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<span class=\"embed-youtube\" style=\"text-align:center; display: block;\"><iframe loading=\"lazy\" class=\"youtube-player\" width=\"625\" height=\"352\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/_Snb5dROEq4?feature=oembed&#038;enablejsapi=1&#038;origin=https%3A&#038;version=3&#038;rel=1&#038;showsearch=0&#038;showinfo=1&#038;iv_load_policy=1&#038;fs=1&#038;hl=es-ES&#038;autohide=2&#038;wmode=transparent\" allowfullscreen=\"true\" style=\"border:0;\" sandbox=\"allow-scripts allow-same-origin allow-popups allow-presentation allow-popups-to-escape-sandbox\"><\/iframe><\/span>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>Contrario a lo que su personaje pod\u00eda sugerir, <strong>no viv\u00eda instalado en el desorden surrealista<\/strong>. M\u00e1s bien al contrario: necesitaba estructura, l\u00edmites y que cada elemento de su entorno respondiera a una l\u00f3gica casi ceremonial. En todo ello, <strong>Gala tuvo un papel protagonista<\/strong>, pues no solo le llevaba los asuntos econ\u00f3micos, sino que le daba orden, serenidad y seguridad a su vida.<\/p>\n\n\n\n<p>\u00abLo que yo quiero es vivir en una concha, como un crust\u00e1ceo, protegido de los contactos externos por un muro de cal y de luz\u2026 La felicidad es el rigor del mediod\u00eda en Portlligat\u00bb, escribi\u00f3 en <em>Confesiones inconfesables<\/em>. \u00ab<strong>He llegado a la conclusi\u00f3n de que todos los infortunios de los hombres provienen de no hablar claro<\/strong> y de no quedarse tranquilamente en su habitaci\u00f3n\u00bb, a\u00f1adi\u00f3 en una entrevista en 1977. En estas palabras aparece otra de sus obsesiones: la <strong>protecci\u00f3n frente al ruido exterior<\/strong>. Portlligat no era solo una casa, sino una arquitectura mental desde la que pod\u00eda ordenar el mundo y proteger su imaginaci\u00f3n; eso s\u00ed, siempre con el sost\u00e9n de Gala. De hecho, como \u00e9l mismo reconoci\u00f3, <strong><a href=\"https:\/\/www.instagram.com\/reels\/DWCJBhlCrzS\/\" target=\"_blank\" rel=\"noreferrer noopener\">Dal\u00ed no se entiende sin Gala<\/a><\/strong>. Toda la obra del artista est\u00e1 condicionado por la influencia que ella tuvo en su vida.<\/p>\n\n\n\n<h2 class=\"wp-block-heading\" id=\"h-lujo-exito-y-libertad\">Lujo, \u00e9xito y libertad<\/h2>\n\n\n\n<p>Dal\u00ed nunca ocult\u00f3 su fascinaci\u00f3n por el dinero, el oro y el confort. Para muchos, esto era escandaloso; para \u00e9l, todo respond\u00eda a una l\u00f3gica absoluta, pues <strong>consideraba que la libertad intelectual solo pod\u00eda sostenerse con independencia material<\/strong>.<\/p>\n\n\n\n<blockquote class=\"wp-block-quote is-layout-flow wp-block-quote-is-layout-flow\">\n<p><em>Mi vida entera ha sido condicionada por este ascetismo y esta soledad de Portlligat, donde todo es riguroso\u2026 He llegado a la conclusi\u00f3n de que la felicidad consiste en que nada cambie<\/em><\/p>\n<\/blockquote>\n\n\n\n<p>El artista entend\u00eda el lujo no como frivolidad, sino como <strong>escudo<\/strong>. Tener recursos, para \u00e9l, implicaba no depender de nadie, poder crear obras sin restricciones y <strong>mantener intacta la soberan\u00eda sobre su tiempo y su pensamiento<\/strong>. En ese sentido, su relaci\u00f3n con la riqueza formaba parte de una <strong>filosof\u00eda vital<\/strong> mucho m\u00e1s compleja que la simple ostentaci\u00f3n. De hecho, se gast\u00f3 mucho dinero en poder ser feliz en su propia casa de Portlligat \u2014la cual fue ampliando con el paso de los a\u00f1os\u2014 y hacer feliz a Gala, a quien le <a href=\"https:\/\/www.salvador-dali.org\/es\/visita\/castillo-gala-dali-pubol\/\">regal\u00f3 un <strong>castillo<\/strong>, en P\u00fabol<\/a>.<\/p>\n\n\n\n<figure class=\"wp-block-embed is-type-rich is-provider-gestor-del-servicio wp-block-embed-gestor-del-servicio wp-embed-aspect-16-9 wp-has-aspect-ratio\"><div class=\"wp-block-embed__wrapper\">\n<span class=\"embed-youtube\" style=\"text-align:center; display: block;\"><iframe loading=\"lazy\" class=\"youtube-player\" width=\"625\" height=\"352\" src=\"https:\/\/www.youtube.com\/embed\/lfJjj7pHvQc?feature=oembed&#038;enablejsapi=1&#038;origin=https%3A&#038;version=3&#038;rel=1&#038;showsearch=0&#038;showinfo=1&#038;iv_load_policy=1&#038;fs=1&#038;hl=es-ES&#038;autohide=2&#038;wmode=transparent\" allowfullscreen=\"true\" style=\"border:0;\" sandbox=\"allow-scripts allow-same-origin allow-popups allow-presentation allow-popups-to-escape-sandbox\"><\/iframe><\/span>\n<\/div><\/figure>\n\n\n\n<p>La <strong>felicidad de Dal\u00ed<\/strong>, por tanto, no era rom\u00e1ntica ni bohemia. No estaba asociada al sufrimiento del genio atormentado ni a las excentricidades con las que se le suele relacionar. Para \u00e9l, la buena vida solo era posible a trav\u00e9s del <strong>control absoluto de las circunstancias<\/strong>. El artista supo construir un sistema de felicidad a su propia medida, como en todo lo que hizo. De hecho, <strong>nunca quiso adaptarse al mundo, sino redise\u00f1arlo para vivir dentro de \u00e9l<\/strong>, a su manera y con sus propias reglas.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: <a href=\"https:\/\/theobjective.com\/lifestyle\/2026-04-24\/salvador-dali-pintor-aviso-en-1961-la-felicidad-es-una-forma-de-inteligencia-que-consiste-en-no-permitir-que-la-realidad-nos-interrumpa-de-mas\/\">https:\/\/theobjective.com\/lifestyle\/2026-04-24\/salvador-dali-pintor-aviso-en-1961-la-felicidad-es-una-forma-de-inteligencia-que-consiste-en-no-permitir-que-la-realidad-nos-interrumpa-de-mas\/<\/a><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Salvador Dal\u00ed, pintor, avis\u00f3 en 1961: \u00abLa felicidad es una forma de inteligencia que consiste en no permitir que la realidad nos interrumpa de m\u00e1s\u00bb El genio del surrealismo convirti\u00f3 su vida en una obra de arte en la que la felicidad se med\u00eda en ego, disciplina, orden y lujo Salvador Dal\u00ed, pintor espa\u00f1ol universal [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-358602","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-1vhU","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358602","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=358602"}],"version-history":[{"count":1,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358602\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":358604,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/358602\/revisions\/358604"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=358602"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=358602"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=358602"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}