{"id":438,"date":"2015-05-28T09:39:32","date_gmt":"2015-05-28T09:39:32","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=438"},"modified":"2015-05-28T09:39:32","modified_gmt":"2015-05-28T09:39:32","slug":"onfray-la-filosofia-como-escultura-de-si-mismo","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2015\/05\/28\/onfray-la-filosofia-como-escultura-de-si-mismo\/","title":{"rendered":"Onfray: La filosof\u00eda como escultura de s\u00ed mismo"},"content":{"rendered":"<p style=\"text-align: justify\">Con total naturalidad, este fil\u00f3sofo franc\u00e9s habla de las experiencias vitales que han dado forma a su pensamiento. Bien sabe que si la filosof\u00eda no es capaz de dar respuesta a los acontecimientos que nos han marcado, de nada sirve. Pero lo m\u00e1s importante a\u00fan queda por decir, ya que ella no solo nos ayuda a digerir lo real, a darle sentido, sino que adem\u00e1s debe ser, a trav\u00e9s de lo aprendido, la herramienta con la que transformar el mundo que habitamos. Este es el hilo conductor de la filosof\u00eda de Michel Onfray, su leitmotiv, y ser\u00e1 mejor no perderlo de vista.<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000\">Ni someter ni ser sometido<\/span><\/strong><br \/>\n\u00bfCu\u00e1les son las experiencias vitales que determinaron el car\u00e1cter de su filosof\u00eda? La primera la narra en La fuerza de existir (2006), en el ep\u00edgrafe Autorretrato de un ni\u00f1o. All\u00ed cuenta que su pueblo natal es Chambois y que hasta los 10 a\u00f1os aquel espacio que lo vio nacer fue el para\u00edso, ya que el campo le dio la libertad que ning\u00fan ni\u00f1o de ciudad conoce. Pero pronto, aquel d\u00eda soleado que era su infancia se oscurece. Hijo de campesinos, el dinero empieza a faltar y sus padres deciden mandarlo a Giel, un orfanato dirigido por salesianos que hace las veces de internado para ni\u00f1os de familias sin recursos. Describir\u00e1 ese momento con una frase demoledora: \u00abFallec\u00ed a la edad de 10 a\u00f1os, una bella tarde de oto\u00f1o, bajo una luz que daban ganas de vivir eternamente\u00bb. Giel cumpli\u00f3 con todo lo que la palabra orfanato promete. Su pedagog\u00eda se resum\u00eda en dos principios: violencia f\u00edsica y violencia psicol\u00f3gica. En aquel l\u00fagubre lugar, Onfray pas\u00f3 cuatro a\u00f1os de su vida entre golpes, humillaciones, culpas generadas y bajo el peso de una jerarqu\u00eda cuyo \u00fanico fin era el de generar criaturas sumisas. Pero algo les sali\u00f3 mal a aquellos salesianos, algo que entr\u00f3 por una puerta \u00fanica: los libros. Onfray se hizo con una peque\u00f1a biblioteca y cada noche trepaba por la escalera de la lectura logrando ver m\u00e1s all\u00e1 de esa terrible instituci\u00f3n. As\u00ed, aprendi\u00f3 que hab\u00eda otros mundos, otras vidas y, lo que es m\u00e1s importante, construy\u00f3 una interioridad que ya nadie jam\u00e1s podr\u00eda arrebatarle. Pero Giel le dio algo m\u00e1s, un principio vital que define tanto su forma de vida como aquello que busca con su pensamiento: la rebeld\u00eda. Una rebeld\u00eda que se resume en la f\u00f3rmula \u201cni someter ni ser sometido\u201d.<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000\">Saber decir \u201cno\u201d<\/span><\/strong><br \/>\nLa segunda experiencia vital decisiva la cuenta en Pol\u00edtica del rebelde (1997). Ten\u00eda 16 a\u00f1os y su padre le hab\u00eda conseguido un trabajo en la f\u00e1brica de quesos que coronaba el pueblo. Un lugar dotado de un halo realmente poderoso: o trabajabas ah\u00ed o no trabajabas. Su due\u00f1o era un tal Monsieur Paul, y es f\u00e1cil imaginar el complejo de superioridad que inundaba sus venas: las vidas de todos sus vecinos, su presente, su futuro, le pertenec\u00edan por completo. Onfray acepta el trabajo y el 1 de julio 1975 entra por primera vez en las tripas de un animal que antes solo conoc\u00eda por los olores y los ruidos con los que regaba todo pueblo. La experiencia no pudo ser m\u00e1s decisiva, ya que conoci\u00f3 de primera mano el poder de toda f\u00e1brica: el cuerpo y el esp\u00edritu quedan por completo moldeados por la funci\u00f3n realizada en la cadena de producci\u00f3n. Cada hombre se convierte en una pieza m\u00e1s del engranaje y el tiempo libre solo sirve para curar el cansancio. Con el fin del verano acaba tambi\u00e9n la condena, pero la libertad durar\u00e1 poco, porque a los 18 a\u00f1os se ve obligado a regresar a la f\u00e1brica. Ahora bien, esos dos a\u00f1os de par\u00e9ntesis no han pasado en balde: Onfray ha comenzado sus tratos con la filosof\u00eda, y lo ha hecho por algo bien sencillo; ella habla, a trav\u00e9s de pensadores como Marx, Nietzsche, Stirner, Bakunin, Proudhon o Kropotkin, del dolor de que tu vida no te pertenezca. Con semejantes socios, era imposible que la vuelta a aquella f\u00e1brica acabara bien\u2026 En mitad del trabajo, Onfray se llena de rabia y, despu\u00e9s de discutir con el capataz, se va por la puerta. Lo m\u00e1s curioso ser\u00e1 la reacci\u00f3n de Monsieur Paul, el due\u00f1o de la f\u00e1brica, ya que despu\u00e9s de escuchar el relato de lo acontecido, decide llamar a Onfray y ofrecerle un ascenso: quiere convertirle en capataz. Para cualquier otra persona de aquel pueblo la oferta ser\u00eda m\u00e1s que tentadora, pero no para nuestro fil\u00f3sofo, que le escupe un \u201cno\u201d contundente. De aquel recuerdo, Onfray escribe en su Pol\u00edtica del rebelde (1997): \u00abLo que jam\u00e1s olvidar\u00e9, lo que llevar\u00e9 conmigo a la tumba y nunca dejar\u00e1 de trabajarme el alma, es la mirada de quienes asist\u00edan a la escena ese d\u00eda en que me desped\u00ed. Una mezcla de envidia y desesperaci\u00f3n, un deseo de expresar lo que no pod\u00edan permitirse el lujo de decir. Al escribir hoy este libro que desde entonces llevo en m\u00ed, pienso en los ojos vac\u00edos de quienes no pueden entregar su mandil\u00bb.<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000\">Maestro de rebeld\u00eda<\/span><\/strong><br \/>\nEl aguij\u00f3n de la filosof\u00eda ya hab\u00eda entrado en la piel de Onfray, que decide estudiarla. De su \u00e9poca universitaria \u00e9l no cuenta nada, por lo menos en sus libros, tal vez porque lo que lo que interesa es lo que vino despu\u00e9s: termina la carrera, saca la oposici\u00f3n, comienza a dar clases en el Lyc\u00e9e de Caen y al duod\u00e9cimo a\u00f1o dimite de su puesto. La raz\u00f3n es doble: en primer lugar, Onfray ya ha publicado varios libros que est\u00e1n funcionando bien, con lo que eso significa a nivel econ\u00f3mico, pero, sobre todo, est\u00e1 cansado de todo lo que es y rodea al engranaje educativo: una burocracia laber\u00edntica, una pedagog\u00eda caduca basada en la mera repetici\u00f3n y unos planes de estudios en los que al profesor se le deja muy claro qu\u00e9 se ense\u00f1a y qu\u00e9 no. Pero antes de irse del instituto, Onfray dejar\u00e1 un regalito: su Antimanual de filosof\u00eda (2001). Un libro plagado de preguntas inc\u00f3modas: \u201c\u00bfPor qu\u00e9 vuestro instituto est\u00e1 construido como una c\u00e1rcel?\u201d, \u201c\u00bfEs el que cobra el salario m\u00ednimo el esclavo moderno?\u201d, \u201c\u00bfPor qu\u00e9 no os masturb\u00e1is en el patio del instituto?\u201d, \u201c\u00bfEs absolutamente necesario mentir para ser Presidente?\u201d, \u201c\u00bfHas probado ya la carne humana?&#8230;\u201d. Todo un recital de interrogantes, de dispositivos, que lo que buscan es activar en el alumno esa rebeld\u00eda que en Giel intentaban extirpar por todos los medios.<br \/>\n<strong><span style=\"color: #000000\"><br \/>\nDemocratizar el conocimiento<\/span><\/strong><br \/>\nCon el fin de sus a\u00f1os de profesor de instituto no termina la actividad docente de Onfray, ya que el mismo a\u00f1o que se va, en 2002, logra algo que parec\u00eda del todo imposible: abrir la Universidad Popular de Caen, un espacio intermedio entre el elitismo de la Universidad y la improvisaci\u00f3n de los caf\u00e9s filos\u00f3ficos. Pero, sobre todo, un lugar que ayude a democratizar el conocimiento, es decir, a hacer que sea accesible al mayor n\u00famero de personas. Para ello, Onfray propone una triple f\u00f3rmula: gratuidad, libertad de asistencia y eliminaci\u00f3n de ex\u00e1menes.<br \/>\nLos que crean que Caen est\u00e1 demasiado lejos, que lo que all\u00ed ocurre no puede llegar hasta nosotros, est\u00e1n equivocados, ya que el contenido de las clases que Onfray imparte cada a\u00f1o en esa Universidad Popular est\u00e1 disponible en un proyecto realmente ambicioso: una contrahistoria de la Filosof\u00eda. La idea: recuperar l\u00edneas marginales del pensamiento, autores cuyas ideas han sido silenciadas u obviadas por ser peligrosas, por ir contra lo establecido. De momento, Onfray va por el volumen n\u00famero ocho. Cinco ya han sido ya traducidos al espa\u00f1ol: La sabidur\u00eda de la antig\u00fcedad (2006); Los cristianos hedonistas (2006); Los libertinos barrocos (2007) y Los ultras de las luces (2007). \u00bfAlgunos de los fil\u00f3sofos que desfilan por sus p\u00e1ginas? Di\u00f3genes, ese ateniense que apodado \u201cel Perro\u201d arremet\u00eda contra todo lo establecido, contra la ley y contra las buenas costumbres; Montaigne, el padre de un texto \u2013los Ensayos\u2013 en el que el cristianismo y el hedonismo se funden mostrando un todo libre de radicalismo, abierto al di\u00e1logo y, por mucho que cueste creerlo, al placer que el cuerpo puede proporcionar; Cyrano de Bergerac, un espadach\u00edn temido, hombre de pluma afilada, enemigo de la Iglesia y \u2013en palabras de Onfray\u2013 un perfecto seguidor de Dionisio; D&#8217;Holbach y su apuesta por una Ilustraci\u00f3n en la que, de una vez por todas, se saque a Dios de la escena&#8230; La lista de pensadores recuperados por Onfray es larga, pues trata de dejar a los menos posibles fuera de sus p\u00e1ginas.<\/p>\n<p><strong><span style=\"color: #000000\">Honestidad intelectual <\/span><\/strong><br \/>\nMichel Onfray ha logrado algo que en estos tiempos se ve poco entre los fil\u00f3sofos: pensar para vivir y vivir acorde a c\u00f3mo se piensa. En este punto reside la fuerza y el atractivo tanto de su obra como de su personalidad. Porque si cada uno de sus libros se\u00f1ala un tramo del camino a recorrer, sus actos muestran a un hombre que cumple con la palabra escrita, que con una fuerza extraordinaria avanza siguiendo la hoja de ruta, y esta es la mayor prueba \u2013en realidad la \u00fanica\u2013 que un fil\u00f3sofo puede dar de honestidad intelectual. Con Onfray se podr\u00e1 o no estar de acuerdo, pero desde luego, es un ejemplo \u00fanico de lo que la filosof\u00eda, cuando esta se vive, cuando esta se siente, es capaz de ofrecer. De hijo de campesinos a fundador de una Universidad Popular que persigue democratizar el conocimiento. Testimonios como el de Michel Onfray son indispensables para que no se olvide el valor de la filosof\u00eda, para que ella pueda continuar \u2013y con buena salud\u2013 una vida que ya tiene 2.500 a\u00f1os.<\/p>\n<blockquote>\n<p style=\"text-align: justify\">Este art\u00edculo ha sido escrito por Gonzalo Mu\u00f1oz Barallobre en: www.filosofiahoy.es<\/p>\n<\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Con total naturalidad, este fil\u00f3sofo franc\u00e9s habla de las experiencias vitales que han dado forma a su pensamiento. Bien sabe que si la filosof\u00eda no es capaz de dar respuesta a los acontecimientos que nos han marcado, de nada sirve. 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