{"id":442,"date":"2015-05-29T08:26:08","date_gmt":"2015-05-29T08:26:08","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=442"},"modified":"2015-05-29T08:26:08","modified_gmt":"2015-05-29T08:26:08","slug":"el-consumismo-te-esclaviza-con-la-promesa-de-ser-feliz","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2015\/05\/29\/el-consumismo-te-esclaviza-con-la-promesa-de-ser-feliz\/","title":{"rendered":"\u00abEl consumismo te esclaviza con la promesa de ser feliz\u00bb"},"content":{"rendered":"<p>Desde hace d\u00e9cadas el aparato medi\u00e1tico cerr\u00f3 filas para promover un estilo de vida basado en una simple actividad: consumir. Aparentemente la \u00e9lite percibi\u00f3 en el consumo al mejor aliado de un sistema financiero que ven\u00eda gest\u00e1ndose desde el Renacimiento y que consagr\u00f3 su desarrollo con el surgimiento de las grandes corporaciones.<\/p>\n<p>Analizando, incluso superficialmente, este mecanismo al cual se nos incentiva cotidianamente a trav\u00e9s de distintas v\u00edas, es relativamente f\u00e1cil percatarse que utiliza, como m\u00e1ximo estimulante, una promesa: la felicidad. Al asociar el acto de consumir con la posibilidad de que seas feliz, millones de personas se vuelcan a perseguir ese estado abstracto, hist\u00f3ricamente codiciado, que representa ser feliz.<\/p>\n<p>Pero dentro de la din\u00e1mica del consumo la felicidad es algo que jam\u00e1s se alcanzar\u00e1, pues haciendo honor a la \u00e9pica canci\u00f3n de los Rolling Stones, \u201cI can\u2019t get no satisfaction\u201d, se trata de un modelo expl\u00edcitamente construido para evitar que llegues a tu fin y, en cambio, vivas atrapado en un proceso simulado de b\u00fasqueda de felicidad. Pero ser esclavo de este espejismo no es la \u00fanica consecuencia de volcarte a consumir. Tambi\u00e9n existen otros efectos como la p\u00e9rdida de identidad, la alienaci\u00f3n e incluso la p\u00e9rdida de una autoestima genuina.<\/p>\n<p>Y es que a fin de cuentas el problema de ra\u00edz, que origina las consecuencias reci\u00e9n mencionadas, se debe a que una persona deposita su identidad (esto es, su capacidad de diferenciaci\u00f3n con respecto a la otredad) alrededor de los art\u00edculos y productos que compra. Paralelamente se olvida de buscar respuestas en su interior, desestima por completo el auto-conocimiento y comienza a asociar \u00edntimamente su valor como individuo a aquellos objetos que posee. Y es precisamente por estas caracter\u00edsticas psicosociales que el consumismo termina por ser una eficiente prisi\u00f3n para millones de personas.<\/p>\n<p>A pesar de que el consumismo es un estilo de vida que ya estas alturas pudiese considerarse a\u00f1ejo, lo cierto es que con el paso del tiempo hemos sido testigos de manifestaciones cada vez m\u00e1s patol\u00f3gicas en torno a este fen\u00f3meno. <a href=\"http:\/\/pijamasurf.com\/2011\/04\/%C2%BFla-nueva-religion-convierten-en-francia-una-antigua-iglesia-en-un-centro-comercial\/\" target=\"_blank\">Desde iglesias adquiridas para transformarlas en centros comerciales<\/a> (con el peso simb\u00f3lico que lleva impl\u00edcita esta acci\u00f3n) <a href=\"http:\/\/pijamasurf.com\/2011\/06\/adolescente-vende-rinon-para-comprar-un-ipad2-en-china\/\" target=\"_blank\">o personas que venden sus propios \u00f3rganos para adquirir el gadget de moda<\/a>, hasta <a href=\"http:\/\/pijamasurf.com\/2011\/05\/apple-es-una-religion-en-tu-cerebro\/\" target=\"_blank\" rel=\"nofollow\">estudios que confirman que ciertas marcas activan la misma regi\u00f3n neurol\u00f3gica en algunas personas que la detonada por principios religiosos<\/a>.<\/p>\n<p>Pero si bien estamos parados en el cl\u00edmax del consumismo, tambi\u00e9n podr\u00edamos hablar de que, tal vez, estamos tambi\u00e9n viviendo el apogeo de una conciencia que eventualmente pudiese obligar a un redise\u00f1o de la actual filosof\u00eda de vida, algo que inevitablemente terminar\u00eda por impulsar un replanteamiento de las estructuras econ\u00f3mica, cultural y, por qu\u00e9 no, psicosocial.<\/p>\n<p>Esta conciencia ha encarnado en diversos movimientos que intentan hacer frente a la inercia masiva, sagazmente manipulada, que envuelve a la mayor\u00eda de la poblaci\u00f3n. <a href=\"http:\/\/pijamasurf.com\/2011\/09\/freegans-diciendo-adios-al-consumo\/\" target=\"_blank\">Hace unos d\u00edas se habl\u00f3 en Pijama Surf de un movimiento global conocido como los Freegans<\/a>, el cual, si bien fue teji\u00e9ndose desde principios de los setenta, en realidad no lleg\u00f3 a consumarse como tal hasta hace poco menos de veinte a\u00f1os. Sus miembros, adem\u00e1s de ser <em>veganos<\/em>, una estricta corriente vegetariana, promueven la recolecci\u00f3n de deshechos a\u00fan aprovechables (recordemos que uno de los axiomas del consumismo es desechar prontamente para sustituir el producto por uno nuevo).<\/p>\n<p>Los <em>Freegans<\/em> han declarado una guerra frontal al comercio convencional y en especial a ciertos anti-valores que sostienen el actual sistema como la avaricia, la frivolidad y el materialismo. A cambio enarbolan como bandera la promoci\u00f3n de la generosidad, la libertad y la cooperaci\u00f3n.<\/p>\n<p>Otro movimiento interesante de reciente creaci\u00f3n es el llamado \u201cDecrecimiento\u201d. Esta corriente propone la disminuci\u00f3n\u00a0 del consumo y la producci\u00f3n controlada, teniendo como premisa el respeto al medio ambiente, a la coexistencia de ecosistemas y al ser humano. Como su nombre lo indica, el Decrecimiento condena la m\u00e1xima que rige el actual sistema financiero, es decir, el crecimiento econ\u00f3mico a toda costa. Vale la pena enfatizar en que, seg\u00fan ha sido probado, el hecho de que un pa\u00eds crezca econ\u00f3micamente pocas veces se traduce en una mayor calidad de vida para sus habitantes.<\/p>\n<p>Sustentado en una teor\u00eda expuesta por el fil\u00f3sofo y escritor Nicholas Georgescu-Roegen en su obra sobre bioeconom\u00eda <em>The Entropy Law and the Economic Process<\/em> (1971), el Decrecimiento tiene como antecedentes las corrientes anti-industriales del siglo XIX, encabezadas por Henri David Thoreau, en Estados Unidos, y Lev Tolstoi, en Rusia. Esta corriente remarcaba el valor de la individualidad y favorec\u00eda la creatividad sobre la rentabilidad.<\/p>\n<p>En palabras el profesor espa\u00f1ol Carlos Taibo, un activo promotor de este movimiento alter-econ\u00f3mico, quedan impresas las principales razones para condenar el crecimiento econ\u00f3mico:<\/p>\n<p>\u00abEn la percepci\u00f3n com\u00fan, en nuestra sociedad, el crecimiento econ\u00f3mico es, digamoslo as\u00ed, una bendici\u00f3n. Lo que se nos viene a decir es que all\u00ed d\u00f3nde hay crecimiento econ\u00f3mico, hay cohesi\u00f3n social, servicios p\u00fablicos razonablemente solventes, el desempleo no gana terreno, y la desigualdad tampoco es grande. Creo que estamos en la obligaci\u00f3n de discutir hipercr\u00edticamente todas estas. \u00bfPor qu\u00e9? En primer lugar, el crecimiento econ\u00f3mico no genera \u2014o no genera necesariamente\u2014 cohesi\u00f3n social. Al fin y al cabo, este es uno de los argumentos centrales esgrimidos por los cr\u00edticos de la globalizaci\u00f3n capitalista. \u00bfAlguien piensa que en China hay hoy m\u00e1s cohesi\u00f3n social que hace 15 a\u00f1os? [&#8230;] El crecimiento econ\u00f3mico genera, en segundo lugar, agresiones medioambientales que en muchos casos son, literalmente, irreversibles. El crecimiento econ\u00f3mico, en tercer t\u00e9rmino, provoca el agotamiento de los recursos que no van a estar a disposici\u00f3n de las generaciones venideras. En cuarto y \u00faltimo lugar, el crecimiento econ\u00f3mico facilita el asentamiento de lo que m\u00e1s de uno ha llamado el \u201cmodo de vida esclavo\u201d, que nos hace pensar que seremos m\u00e1s felices cuantas m\u00e1s horas trabajemos, m\u00e1s dinero ganemos, y sobre todo, m\u00e1s bienes acertemos a consumir.<\/p>\n<p>\u00bbPor detr\u00e1s de todas estas aberraciones, creo que hay tres reglas de juego que lo impregnan casi todo en nuestras sociedades. La primera es la primac\u00eda de la publicidad, que nos obliga a comprar aquello que no necesitamos, y a menudo incluso aquello que objetivamente nos repugna. El segundo es el cr\u00e9dito, que nos permite obtener recursos para aquello que no necesitamos. Y el tercero y \u00faltimo, la caducidad de los productos, que est\u00e1n programados para que, al cabo de un periodo de tiempo extremadamente breve, dejen de servir, con lo cual nos veamos en la obligaci\u00f3n de comprar otros nuevos\u00bb.<\/p>\n<p>Pero m\u00e1s all\u00e1 de reclutarte en las filas de alguna corriente anti-consumista\u00a0 \u2014de convertirte en\u00a0<em>Freegan<\/em>, en Decreciente o en alguna otra de estas loables tribus contempor\u00e1neas\u2014 lo cierto es que si quieres hackear tu propio estilo de vida consumista basta con esforzarte un poco para ejercer conciencia cotidiana sobre tus actos, sobre tu auto-percepci\u00f3n y sobre tus principios.<\/p>\n<p>Ser\u00eda interesante que recapitularas un poco a prop\u00f3sito de tus posesiones materiales, con una perspectiva cr\u00edtica, tratando de definir cu\u00e1les de ellas inciden realmente sobre tu calidad de vida. Y no se trata de abandonar todas tus pertenencias <a href=\"http:\/\/pijamasurf.com\/2009\/10\/dharma-blogger-vive-en-cueva-sin-utilizar-dinero-desde-hace-8-anos\/\" target=\"_blank\">como Daniel Suelo, el <\/a><em><a href=\"http:\/\/pijamasurf.com\/2009\/10\/dharma-blogger-vive-en-cueva-sin-utilizar-dinero-desde-hace-8-anos\/\" target=\"_blank\">dharma blogger<\/a><\/em>, e irte a la monta\u00f1a (lo cual tal vez no te har\u00eda mal). Se trata de entender cu\u00e1les son los objetos, art\u00edculos o productos que realmente enriquecen tu vida y te acercan a ese ed\u00e9nico estado que te promete el consumo, la felicidad.<\/p>\n<p>Y ya entrado en esa reflexi\u00f3n, tambi\u00e9n ser\u00eda bueno que analizaras aquello que en realidad te aporta felicidad (tratando de excavar m\u00e1s all\u00e1 de los m\u00faltiples espejismos a los que hemos decidido atarnos). Finalmente, valdr\u00eda la pena que definieras tus cualidades personales, tus mayores virtudes, con respecto al entono, incluyendo obviamente a la gente que te rodea, pero tambi\u00e9n respecto a tu propia persona. Y al final de este nutritivo proceso, lo m\u00e1s probable es que termines\u00a0 por darte cuenta de que gozas de una identidad propia, que tu rol social poco tiene (o poco deber\u00eda tener) que ver con lo que consumes, que vives rodeado de objetos que dif\u00edcilmente har\u00e1n m\u00e1s l\u00facida tu existencia, que pasas la mayor parte de tu vida trabajando para poder comprar cosas que ni siquiera quieres y, sobretodo, que la felicidad, por naturaleza, no tiene precio.<\/p>\n<blockquote><p>Este art\u00edculo ha sido publicado por Javier Barros del Villar en: www.pijamasurf.com<\/p><\/blockquote>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Desde hace d\u00e9cadas el aparato medi\u00e1tico cerr\u00f3 filas para promover un estilo de vida basado en una simple actividad: consumir. 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