{"id":47627,"date":"2019-12-08T08:46:32","date_gmt":"2019-12-08T08:46:32","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=47627"},"modified":"2019-12-08T08:46:38","modified_gmt":"2019-12-08T08:46:38","slug":"socrates-y-el-fultbol","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2019\/12\/08\/socrates-y-el-fultbol\/","title":{"rendered":"S\u00f3crates y el F\u00faltbol"},"content":{"rendered":"\n<h2 class=\"has-text-align-left wp-block-heading\">El don de generar comunidad que tiene el f\u00fatbol no es f\u00e1cil de encontrar, y m\u00e1s en los tiempos que corren. Y eso conlleva tanto un poder como una responsabilidad<\/h2>\n\n\n\n<div class=\"wp-block-image\"><figure class=\"aligncenter is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/estaticos.elperiodico.com\/resources\/jpg\/8\/9\/klopp-saluda-pochettino-tras-ganar-champions-madrid-1559424205098.jpg\" alt=\"Klopp saluda a Pochettino tras ganar la Champions en Madrid.\" width=\"535\" height=\"301\" \/><\/figure><\/div>\n\n\n\n<p>M.  Segur\u00f3<\/p>\n\n\n\n<p>El&nbsp;<strong>verano&nbsp;<\/strong>es tiempo de &#8216;impasse&#8217;. En lo&nbsp;<strong>futbol\u00edstico<\/strong>, la falta de datos emp\u00edricos y competitivos sobre el impacto real de las altas y bajas abona la&nbsp;<strong>especulaci\u00f3n<\/strong>&nbsp;de medios y aficionados sobre la temporada que se avista. No hay contraste, as\u00ed que puede haber tantas tesis y ant\u00edtesis como se quieran.<\/p>\n\n\n\n<p>El\u00a0<strong>peso del f\u00fatbol<\/strong>\u00a0en el ocio de gran parte de la\u00a0<strong>sociedad<\/strong>\u00a0se ha explicado primordialmente por su\u00a0<strong>impacto emocional<\/strong>\u00a0en la identidad de las personas. \u00bfC\u00f3mo entender si no que se pueda cambiar de casi todo menos de equipo de f\u00fatbol? Se puede matizar el inter\u00e9s por \u00e9l, algo que no es para nada infrecuente. Pero mucho m\u00e1s raro es que se cambie de equipo. E incluso si eso llega a suceder, m\u00e1s de uno aducir\u00e1 que esa persona nunca ha sido verdaderamente hincha de tal equipo. Los colores, dicen, no mutan.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">El logos&nbsp;futbol\u00edstico<\/h3>\n\n\n\n<p>El primer fin de semana del pasado mes de junio se celebr\u00f3 en Barcelona el ciclo &#8216;<strong>Les Corts Escenari Literari&#8217;<\/strong>. La ocasi\u00f3n sirvi\u00f3 para darle bola a la&nbsp;<strong>relaci\u00f3n entre f\u00fatbol y pensamiento<\/strong>, tomando como punto de partida el libro de Simon Critchley &#8216;En qu\u00e9 pensamos cuando pensamos en f\u00fatbol&#8217;. Critchley, profesor de filosof\u00eda en la prestigiosa New School de Nueva York, es aficionado del Liverpool, lo que me recordaba que el plan ideal para mi no era estar ese d\u00eda en ese lugar, a dos pasos del Camp Nou, sino en el AVE&nbsp;camino del Wanda. En pocas horas se jugaba&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/deportes\/20190601\/el-circulo-perfecto-de-klopp-7485408\">la final de la Champions<\/a>. Toda vez que los designios balomp\u00e9dicos tomaron otros derroteros, asum\u00ed estoicamente la situaci\u00f3n y comenzamos, junto a Llucia Ramis (conductora del debate) y&nbsp;&nbsp;Milo J. Krmpotic (traductor del libro) a&nbsp;<strong>darle vueltas al logos futbol\u00edstico<\/strong>. No en vano S\u00f3crates fue tambi\u00e9n el nombre de un brillante jugador brasile\u00f1o de los a\u00f1os 80.&nbsp;&nbsp;<\/p>\n\n\n\n<p>Siempre he pensado que el f\u00fatbol conjuga los dos principios temporales de la vida. Por un lado, la&nbsp;<strong>contingencia e imprevisibilidad<\/strong>&nbsp;de lo que sucede. Recurrentemente me pregunto si un mero cambio de direcci\u00f3n del bal\u00f3n en el saque inicial modificar\u00eda todo el partido. Pregunta sin respuesta. Y al mismo tiempo, el f\u00fatbol participa de la&nbsp;<strong>temporalidad c\u00edclica<\/strong>. Pasado el partido del siglo, el ahora o nunca, el cataclismo universal, el \u00e9xtasis \u00fanico\u2026,&nbsp;&nbsp;vuelven a haber m\u00e1s partidos del siglo, m\u00e1s ahora o nunca, m\u00e1s cataclismos universales y m\u00e1s \u00e9xtasis \u00fanicos. O, como ocurre cada verano, la repetici\u00f3n del mismo rito especulativo de expectativas.<\/p>\n\n\n\n<p>Critchley sostiene en su libro que el f\u00fatbol no solo implica una concepci\u00f3n determinada del tiempo, sino tambi\u00e9n del espacio. Es decir, las dos formas puras de la sensibilidad que posibilitan cualquier experiencia,&nbsp;<a href=\"https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/barcelona\/20190314\/tranvia-tram-trap-civismo-video-7353094\">que dir\u00eda Kant<\/a>. De ah\u00ed que, como toda experiencia, un&nbsp;<strong>partido de f\u00fatbol<\/strong>&nbsp;sea algo&nbsp;<strong>nominalista<\/strong>, es decir, que se agota en su propia singularidad, y al mismo tiempo puede uno ponerlo bajo el prisma de un principio m\u00e1s universal. \u201cEste partido ya lo hemos visto muchas veces\u201d, se dice, para dar a entender que existe un patr\u00f3n deducible de comportamiento. Como toda vivencia humana, en definitiva, \u00fanica y an\u00e1loga a la vez.<\/p>\n\n\n\n<h3 class=\"wp-block-heading\">Generar comunidad<\/h3>\n\n\n\n<p>M\u00e1s all\u00e1 de estas dualidades, siempre me ha impactado la capacidad \u00fanica que tiene el f\u00fatbol de propiciar la&nbsp;<strong>comunicaci\u00f3n interpersonal<\/strong>. P\u00f3ngase uno a hablar de f\u00fatbol en cualquier tesitura y f\u00e1cilmente la conversaci\u00f3n fluir\u00e1. Siempre que los interlocutores compartan el mismo atractivo por este deporte-espect\u00e1culo, claro est\u00e1. Es, de facto, la premisa de toda comunidad comunicativa: compartir intereses. Insignes te\u00f3ricos de la filosof\u00eda pol\u00edtica y \u00e9tica han tenido como tema de investigaci\u00f3n la posibilidad de la comunicaci\u00f3n y el respeto a la alteridad. J\u00fcrgen Habermas o Emmanuel L\u00e9vinas, por citar a dos de los m\u00e1s representativos, ambos bien conocidos por Crithley. Quiz\u00e1s el f\u00fatbol ayude a encontrar pistas sobre c\u00f3mo se establecen tales procesos.<\/p>\n\n\n\n<p>Este don de&nbsp;<strong>generar comunidad<\/strong>&nbsp;no es f\u00e1cil de encontrar, y m\u00e1s en los tiempos que corren. Y eso conlleva tanto un poder como una responsabilidad. No deja de ser muy notable, por ejemplo, que partidarios de&nbsp;<strong>opciones pol\u00edticas contrapuestas<\/strong>&nbsp;se abracen espont\u00e1neamente<strong>&nbsp;celebrando los goles<\/strong>&nbsp;de su equipo. Es la prueba de que, aun en los desencuentros m\u00e1s enconados, se pueden descifrar&nbsp;<strong>intereses comunes y anhelos compartidos<\/strong>. El f\u00fatbol y su radio de acci\u00f3n tienen la capacidad de fortalecer valores positivos o contribuir a esparcir los negativos, tanto en lo privado como en lo colectivo. De ah\u00ed su ethos social. Conviene, pues, no tomarlo a la ligera y, en aras de una sociedad m\u00e1s justa y feliz, ser en todo momento conscientes de su alcance. Sobre todo aquellos que hacen del deporte rey su modus vivendi.<\/p>\n\n\n\n<p>Fuente: https:\/\/www.elperiodico.com\/es\/opinion\/20190823\/articulo-futbol-filosofia-miquel-seguro-7601493<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>El don de generar comunidad que tiene el f\u00fatbol no es f\u00e1cil de encontrar, y m\u00e1s en los tiempos que corren. Y eso conlleva tanto un poder como una responsabilidad M. Segur\u00f3 El&nbsp;verano&nbsp;es tiempo de &#8216;impasse&#8217;. En lo&nbsp;futbol\u00edstico, la falta de datos emp\u00edricos y competitivos sobre el impacto real de las altas y bajas abona [&hellip;]<\/p>\n","protected":false},"author":10,"featured_media":0,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"gallery","meta":{"_bbp_topic_count":0,"_bbp_reply_count":0,"_bbp_total_topic_count":0,"_bbp_total_reply_count":0,"_bbp_voice_count":0,"_bbp_anonymous_reply_count":0,"_bbp_topic_count_hidden":0,"_bbp_reply_count_hidden":0,"_bbp_forum_subforum_count":0,"jetpack_post_was_ever_published":false,"footnotes":""},"categories":[1],"tags":[],"class_list":["post-47627","post","type-post","status-publish","format-gallery","hentry","category-members","post_format-post-format-gallery"],"jetpack_featured_media_url":"","jetpack_sharing_enabled":true,"jetpack_shortlink":"https:\/\/wp.me\/p5OYFZ-cob","_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47627","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/users\/10"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=47627"}],"version-history":[{"count":2,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47627\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":47632,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/47627\/revisions\/47632"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=47627"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=47627"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=47627"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}