{"id":5104,"date":"2019-09-21T11:35:00","date_gmt":"2019-09-21T11:35:00","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=5104"},"modified":"2019-09-21T11:35:00","modified_gmt":"2019-09-21T11:35:00","slug":"einstein","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2019\/09\/21\/einstein\/","title":{"rendered":"Einstein"},"content":{"rendered":"<div class=\"td-pb-row\">\n<div class=\"td-pb-span12\">\n<div class=\"td-post-header\">\n<header class=\"td-post-title\">\n<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center\">Einstein, fil\u00f3sofo sin querer<\/h1>\n<div class=\"td-module-meta-info\">\n<div class=\"td-post-author-name\"><\/div>\n<\/div>\n<\/header>\n<div class=\"td-post-sharing td-post-sharing-top \">\n<div class=\"td-default-sharing\">\u00a0<span style=\"font-size: 1rem;line-height: 1\">\u00a0<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<div class=\"td-pb-row\">\n<div class=\"td-pb-span8 td-main-content\" role=\"main\">\n<div class=\"td-ss-main-content\">\n<div class=\"td-post-content\">\n<div class=\"td-post-featured-image\">\n<figure><a class=\"td-modal-image\" href=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2019\/09\/Einstein-e1568369943866.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"entry-thumb td-animation-stack-type0-1 aligncenter\" title=\"Einstein. Imagen de Jackie Ramirez en Pixabay\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2019\/09\/Einstein.jpg\" alt=\"\u00abInsistir demasiado en un sistema competitivo y especializarse prematuramente con la vista puesta en una utilidad inmediata supone la muerte del intelecto\u00bb dijo Albert Einstein.\" width=\"696\" height=\"465\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\">\u00abInsistir demasiado en un sistema competitivo y especializarse prematuramente con la vista puesta en una utilidad inmediata supone la muerte del intelecto\u00bb dijo Albert Einstein.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<p><span class=\"td_btn td_btn_lg td_3D_btn\">Aunque la fama de Einstein se debe fundamentalmente a la promulgaci\u00f3n de la teor\u00eda de la relatividad, el f\u00edsico alem\u00e1n nos leg\u00f3 varios escritos filos\u00f3ficos de los que podemos entresacar toda una lecci\u00f3n de vida basada en la aspiraci\u00f3n a la verdad.<\/span><\/p>\n<p><strong>Por Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano<\/strong><\/p>\n<p><strong>Quiz\u00e1s como ninguna otra, la obra de Albert Einstein (1879-1955) nos muestra cu\u00e1n cerca conviven las inquietudes cient\u00edficas y las filos\u00f3ficas,<\/strong> y m\u00e1s all\u00e1, c\u00f3mo las segundas pueden llegar a complementar a las primeras cuando las herramientas de la ciencia parecen resultar insuficientes para otorgar un sentido a la existencia.<\/p>\n<figure id=\"attachment_23976\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/tienda.filco.es\/es\/libro\/mundo-como-yo-lo-veo-el_K680180004\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-23976 size-full td-animation-stack-type0-1 fadein\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2019\/09\/El-mundo-como-yo-lo-veo-de-Einstein-Pluto%CC%81n-ediciones..jpg\" alt=\"El mundo como yo lo veo, de Einstein (Pluto\u0301n ediciones).\" width=\"151\" height=\"265\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\"><\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Y es que, como ya escribiera Einstein en <em>El mundo como yo lo veo<\/em>, \u00ablos hijos de la Tierra vivimos una curiosa situaci\u00f3n.<\/strong> Estamos aqu\u00ed de paso y no sabemos con qu\u00e9 fin, aunque a veces creamos intuirlo\u00bb. El asombro por el mundo que nos rodea es, sin duda, la piedra de toque del pensamiento cient\u00edfico y filos\u00f3fico de Einstein. Aunque lleg\u00f3 a afirmar que preguntarse por el sentido de la vida desde un punto de vista objetivo (cient\u00edfico) le parec\u00eda absurdo, nunca dej\u00f3 de lado la vertiente an\u00edmica que esconde toda actividad cient\u00edfica: \u00abEl que experimenta su propia vida y la del pr\u00f3jimo como carente de sentido no solo es infeliz, sino incluso incapaz de vivir\u00bb, aseguraba.\u00a0A fin de cuentas, el don m\u00e1s hermoso con el que nos ha premiado la naturaleza como seres humanos es \u00abla alegr\u00eda de mirar\u00bb y, llegado el caso, poder llegar a comprender.<\/p>\n<h4><strong>Un plus necesario<\/strong><\/h4>\n<p><strong>A pesar de su comprometida y fren\u00e9tica carrera cient\u00edfica, que le condujo a presentar en 1905 su teor\u00eda de la relatividad<\/strong> (cuando, con tan solo veintis\u00e9is a\u00f1os, se ganaba la vida a duras penas como oficinista de una agencia de patentes en Berna y a\u00fan no desempe\u00f1aba ning\u00fan cargo acad\u00e9mico), Einstein sab\u00eda muy bien que, tras cualquier dato cuantificable, nos topamos con un resto inescrutable que la ciencia, en su aparente omnipotencia, no es capaz de abordar.<\/p>\n<p><strong>En una sentencia que recuerda mucho a las frases finales de Diotima en <em>El Banquete<\/em> de Plat\u00f3n, Einstein afirmaba que \u00abla cosa m\u00e1s bella que podemos experimentar es lo misterioso,<\/strong> ese sentimiento primordial que se encuentra en la cuna del arte y la ciencia verdaderos. Quien no lo conoce y ya no puede maravillarse ni sorprenderse, est\u00e1, en cierto modo, ciego o muerto\u00bb.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEstamos aqu\u00ed de paso y no sabemos con qu\u00e9 fin, aunque a veces creamos intuirlo\u00bb escribi\u00f3 Einstein<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Einstein, considerado por muchos el personaje m\u00e1s significativo del siglo XX, pensaba que el motor de la ciencia (as\u00ed como de cualquier actividad humana digna de ser llevada a cabo) reside en la capacidad de plantear interrogantes<\/strong>que se hagan cargo de la complejidad del mundo. Una actitud que no dud\u00f3 en caracterizar de religiosa: esta \u00abreligiosidad es la del asombro ext\u00e1tico ante la armon\u00eda de las leyes de la naturaleza, donde se manifiesta una raz\u00f3n tan superior que todo pensamiento y orden humanos se reducen a un insignificante destello\u00bb.<\/p>\n<h4><strong>La filosof<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>a del f<\/strong><strong>\u00ed<\/strong><strong>sico<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Aunque propiamente Einstein no fue fil\u00f3sofo (al menos no se dedic\u00f3 a la filosof\u00eda profesional ni acad\u00e9micamente), podemos decir con Hans Reichenbach que el f\u00edsico alem\u00e1n fue \u00abfil\u00f3sofo por implicaci\u00f3n\u00bb.<\/strong> La publicaci\u00f3n de la teor\u00eda de la relatividad oblig\u00f3 a cambiar de modo definitivo nuestra concepci\u00f3n tradicional del espacio, del tiempo y del movimiento.<\/p>\n<figure id=\"attachment_23974\" class=\"wp-caption alignright\"><a href=\"https:\/\/tienda.filco.es\/es\/libro\/abc-de-la-relatividad_0440720004\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"wp-image-23974 size-full td-animation-stack-type0-1 fadein\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2019\/09\/ABC-de-la-relatividad-de-Russell-Ca%CC%81tedra..jpg\" alt=\"ABC de la relatividad, de Russell (Ca\u0301tedra).\" width=\"151\" height=\"265\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\"><\/figcaption><\/figure>\n<p><strong>Como asegura Manuel Garrido en la introducci\u00f3n de <em>ABC de la relatividad<\/em>\u00a0de Bertrand Russell, \u00abuna de las consecuencias filos\u00f3ficas de la teor\u00eda de la relatividad fue la fulminante disoluci\u00f3n del concepto kantiano de<em> s<\/em><em>\u00ed<\/em><em>ntesis a priori<\/em>\u00bb.<\/strong> Aunque sus dictados no solo sirvieron para derrumbar antiguos edificios filos\u00f3ficos, sino tambi\u00e9n para configurar otros nuevos, como en el caso del C\u00edrculo de Viena, cuyos componentes invitaban a eliminar el concepto cl\u00e1sico de metaf\u00edsica: lejos de grandilocuentes elucubraciones, la filosof\u00eda deb\u00eda ce\u00f1irse al an\u00e1lisis l\u00f3gico de las teor\u00edas cient\u00edficas.<\/p>\n<p><strong>Sin embargo, como explica Manuel Garrido, Einstein \u00abno compart\u00eda la actitud radicalmente antimetaf\u00edsica de sus seguidores neopositivistas y ten\u00eda serios intereses filos\u00f3ficos<\/strong> que iban m\u00e1s all\u00e1 de esa actitud. Si en su juventud ley\u00f3 mucho a Hume, en su madurez valoraba altamente a Spinoza\u00bb. Esta implicaci\u00f3n con el universo de las ideas nunca abandon\u00f3 al f\u00edsico alem\u00e1n, hasta el punto de redactar algunos fragmentos de elocuente hondura filos\u00f3fica que hoy podemos disfrutar en la recopilaci\u00f3n <em>El mundo como yo lo veo<\/em>.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abEn su juventud Einstein ley\u00f3 mucho a Hume y en su madurez valoraba altamente a Spinoza\u00bb. Manuel Garrido<\/p><\/blockquote>\n<h4><strong>Intelectual comprometido<\/strong><\/h4>\n<p><strong>En el magn\u00edfico libro ya mencionado del fil\u00f3sofo y matem\u00e1tico Bertrand Russell sobre la teor\u00eda de la relatividad,<\/strong> el brit\u00e1nico escrib\u00eda (cap\u00edtulo 13) que mientras \u00aben la teor\u00eda newtoniana del Sistema Solar el Sol semeja ser un monarca cuyos decretos tienen que obedecer los planetas, en el mundo einsteiniano hay m\u00e1s individualismo y menos gobierno que en el newtoniano\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Albert Einstein, que vivi\u00f3 en su juventud y madurez las dos guerras mundiales, fue un ferviente defensor del pacifismo.<\/strong> Frente a aquellos que abogaban por la necesidad de blindar sus derechos internacionales a trav\u00e9s de la violencia, Einstein recriminaba que \u00abmatar en la guerra no es, bajo ning\u00fan concepto, mejor que asesinar en la calle\u00bb. La aut\u00e9ntica utilidad de la guerra es su extinci\u00f3n, la abolici\u00f3n definitiva de los conflictos armados. Estos solo promocionan el separatismo, la desidia y la muerte.<\/p>\n<p><strong>En una misiva que el f\u00edsico dirigi\u00f3 a Sigmund Freud, pon\u00eda de manifiesto la escasa implicaci\u00f3n de los intelectuales de la \u00e9poca por los sucesos pol\u00edticos y sociales:<\/strong> \u00abActualmente, la \u00e9lite intelectual no est\u00e1 influyendo directamente en la historia de los pueblos y su fragmentaci\u00f3n impide una contribuci\u00f3n directa en la soluci\u00f3n de los problemas del presente\u00bb. En su escrito <em>De la libertad acad\u00e9mica,<\/em>Einstein apuntaba que \u00abnumerosas son las c\u00e1tedras, pero pocos los maestros sabios y nobles. Numerosas y grandes son las aulas, pero menos numerosos los j\u00f3venes sedientos de verdad y justicia\u00bb.<\/p>\n<blockquote><p>\u00abMatar en la guerra no es, bajo ning\u00fan concepto, mejor que asesinar en la calle\u00bb. Einstein<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>Mientras los gobiernos apoyen la formaci\u00f3n de ej\u00e9rcitos, y mientras estos existan, cualquier conflicto grave, sea nacional o internacional, terminar\u00e1 derivando en guerra.<\/strong> A este respecto, Einstein comentaba, esperanzado, que esperaba \u00absinceramente que la conciencia y el sentido com\u00fan del pueblo cobren vida para que podamos alcanzar un estadio de la civilizaci\u00f3n en el que la guerra solo est\u00e9 presente como un error inconcebible de nuestros antepasados\u00bb.<\/p>\n<p><strong>Por lo que toca al juda\u00edsmo, tema escabroso en la \u00e9poca, Einstein defendi\u00f3 un sionismo <em>sui generis<\/em> <\/strong>que siempre consider\u00f3 a Palestina como parte integrante del pueblo jud\u00edo. Jud\u00edos y palestinos han de tener los mismos derechos. Recordemos que el cient\u00edfico lleg\u00f3 a rechazar la posibilidad de convertirse en presidente de Israel a mediados del XX. Y es que no crey\u00f3 nunca en el \u00abEstado jud\u00edo\u00bb, sino en la comunidad que pudiera \u00abrecuperar la autoestima que necesitamos para vivir de manera fructuosa\u00bb. E incluso llega escribir: \u00abPalestina se convertir\u00e1 en un sitio de cultura para todos los jud\u00edos, refugio para los m\u00e1s oprimidos, un campo de acci\u00f3n para los mejores entre nosotros, un ideal unificador y un medio para el restablecimiento interior de los jud\u00edos de todo el mundo\u00bb.<\/p>\n<h4><strong>La fuerza del individuo<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Einstein conoc\u00eda muy bien, tras las consecuencias de las dos guerras mundiales, los efectos que una sociedad adocenada y enclaustrada en sus ideas<\/strong> <strong>puede provocar<\/strong> en el desarrollo de la pol\u00edtica internacional. As\u00ed, puso su confianza en la fuerza de aquellos individuos que \u00abcrean nuevos valores para la sociedad y fijan nuevas normas morales que marquen la vida de la comunidad. Sin personalidades creativas que piensen y juzguen desde la independencia\u00bb, el deterioro pol\u00edtico est\u00e1 garantizado.<\/p>\n<blockquote><p>Einstein siempre consider\u00f3 a Palestina como parte integrante del pueblo jud\u00edo<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>En un texto que pod\u00eda haber sido redactado hoy mismo, Einstein denunciaba que se ha intensificado penosamente la lucha por la supervivencia<\/strong> a causa de la temible \u00abevoluci\u00f3n econ\u00f3mica y tecnol\u00f3gica\u00bb, una circunstancia que merma mucho nuestro crecimiento personal: debemos preocuparnos m\u00e1s por comer, por sobrevivir, que por pensar en la forja de un mundo mejor. Pues, en definitiva, \u00abnada realmente valioso se puede conseguir si no es mediante la colaboraci\u00f3n altruista de muchos individuos\u00bb.<\/p>\n<blockquote class=\"recuadrodeapoyo\">\n<h4><strong>Palabra de Einstein\u00a0<\/strong><\/h4>\n<ul>\n<li>\u00abEl verdadero arte del profesor consiste en despertar la alegr\u00eda por el trabajo y el conocimiento\u00bb<\/li>\n<li>\u00abNuestro destino depende de nuestras acciones\u00bb<\/li>\n<li>\u00abSolo puede aflorar lo mejor en el hombre si est\u00e1 arropado por una comunidad\u00bb<\/li>\n<li>\u00abLos hombres de buena voluntad tienen el deber, cada uno en su entorno, de intentar mantener viva la doctrina del humanitarismo puro\u00bb<\/li>\n<li>\u00abEl riesgo radica en que cada individuo espere a que los dem\u00e1s act\u00faen por \u00e9l\u00bb<\/li>\n<li>\u00abLa ense\u00f1anza deber\u00eda ser tal que lo ofrecido se experimentase como un regalo valioso y no como un fastidioso deber\u00bb<\/li>\n<li>\u00abEl perfeccionamiento moral y est\u00e9tico es un objetivo m\u00e1s pr\u00f3ximo a los esfuerzos del arte que a los de la ciencia\u00bb<\/li>\n<li>\u00abAfirmo que la religiosidad c\u00f3smica es el mayor de los est\u00edmulos para la investigaci\u00f3n cient\u00edfica\u00bb<\/li>\n<li>\u00abTodo lo que el hombre hace e imagina sirve para satisfacer necesidades interiores y calmar el sufrimiento\u00bb<\/li>\n<li>\u00abLa vida del individuo solo tiene sentido si est\u00e1 al servicio del embellecimiento y el ennoblecimiento de la vida de todos los seres vivos\u00bb<\/li>\n<li>\u00abAl igual que puede ocurrirle a cualquier individuo, tambi\u00e9n los organismos de una sociedad pueden enfermar ps\u00edquicamente, en especial en \u00e9pocas dif\u00edciles\u00bb<\/li>\n<li>\u00abLa \u00fanica actitud que no podemos permitir es la de esperar tranquilamente y criticar. El destino de la humanidad ser\u00e1 el que nosotros nos labremos\u00bb<\/li>\n<li>\u00abInsistir demasiado en un sistema competitivo y especializarse prematuramente con la vista puesta en una utilidad inmediata supone la muerte del intelecto\u00bb.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Fuente:<\/p>\n<p>https:\/\/www.filco.es\/einstein-filosofo-sin-querer\/<\/p><\/blockquote>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Einstein, fil\u00f3sofo sin querer \u00a0\u00a0 \u00abInsistir demasiado en un sistema competitivo y especializarse prematuramente con la vista puesta en una utilidad inmediata supone la muerte del intelecto\u00bb dijo Albert Einstein. 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