{"id":5258,"date":"2019-10-06T09:41:05","date_gmt":"2019-10-06T09:41:05","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=5258"},"modified":"2019-10-06T09:41:05","modified_gmt":"2019-10-06T09:41:05","slug":"adorno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2019\/10\/06\/adorno\/","title":{"rendered":"Adorno"},"content":{"rendered":"<div class=\"td-post-header\">\n<header class=\"td-post-title\">\n<h1 class=\"entry-title\" style=\"text-align: center\">Adorno: nuevos tiempos para el imperativo categ\u00f3rico<\/h1>\n<div class=\"td-module-meta-info\">\n<div class=\"td-post-author-name\">\n<div class=\"td-author-line\"><span style=\"font-size: 1rem\">\u00a0<\/span><\/div>\n<\/div>\n<\/div>\n<\/header>\n<\/div>\n<div class=\"td-post-sharing td-post-sharing-top \">\n<div class=\"td-default-sharing\"><\/div>\n<\/div>\n<div class=\"td-post-content\">\n<div class=\"td-post-featured-image\" style=\"text-align: right\">\n<figure><a class=\"td-modal-image\" href=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2019\/06\/say-NO.jpg\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"entry-thumb td-animation-stack-type0-2\" title=\"say NO\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2019\/06\/say-NO.jpg\" alt=\"La ilustraci\u00f3n, por cortes\u00eda de \u00c1ngela Lorenzo.\" width=\"690\" height=\"460\" \/><\/a><figcaption class=\"wp-caption-text\">\u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La ilustraci\u00f3n, por cortes\u00eda de \u00c1ngela Lorenzo.<\/figcaption><\/figure>\n<\/div>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong style=\"font-size: 1rem\">Se cumplen hoy cincuenta a\u00f1os del fallecimiento de Theodor Adorno. Un pensador excepcional por s\u00ed mismo, por la \u00e9poca que le toc\u00f3 vivir y por la importancia de su legado. Se atrevi\u00f3 a dialogar con el propio Kant y, en vista del atroz pasado, formul\u00f3 un nuevo imperativo categ\u00f3rico para los tiempos que habr\u00edan de venir. Lo repasamos de la mano de la fil\u00f3sofa Marta Tafalla.<\/strong><\/p>\n<div class=\"td-post-content\">\n<p><strong>Por Pilar G. Rodr\u00edguez<\/strong><\/p>\n<\/div>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\"aligncenter\" src=\"https:\/\/www.filco.es\/wp-content\/uploads\/sites\/4\/2019\/06\/Copia-de-Nabokov-7.jpg\" alt=\"Theodor W. Adorno. Una filosof\u00eda de la memoria, de Marta Tafalla (Herder).\" width=\"178\" height=\"312\" \/><\/p>\n<p style=\"text-align: right\"><span style=\"font-size: 8pt\">Theodor W. Adorno. Una filosof\u00eda de la memoria, de Marta Tafalla (Herder).<\/span><\/p>\n<div class=\"td-post-content\">\n<p><strong> <a href=\"https:\/\/www.filco.es\/el-acontecimiento-que-lo-cambio-todo-victimas-despues-del-lager\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">El acontecimiento que lo cambi\u00f3 todo<\/a>\u00a0lo cambi\u00f3 pero todo, todo,<\/strong><strong>porque lo que cambi\u00f3 fue nuestra forma de mirar el pasado, penar el presente y desconfiar del futuro.<\/strong>\u00a0Ya nada era lo que hab\u00eda sido antes de que Hitler\u00a0 \u00a0\u2013en la d\u00e9cada de los 30 del siglo pasado\u2013 se hiciera con el poder, antes de la construcci\u00f3n de los campos de extermino y de poner en pr\u00e1ctica la soluci\u00f3n final. Y tampoco la \u00e9tica, que estaba de capa ca\u00edda en aquellas d\u00e9cadas en las que el siglo XX se acercaba a su mitad. Kant estaba obnubilado mirando al cielo en la noche estrellada donde hab\u00eda cre\u00eddo descubrir la ley moral y su imperativo categ\u00f3rico en riesgo de momificaci\u00f3n. Pero estaba Adorno, un fil\u00f3sofo extra\u00f1o. Alguien a quien le reprocharon los peores clich\u00e9s que atacan a la filosof\u00eda: que si no se le entend\u00eda, que si era para iniciados, que no s\u00e9 qu\u00e9 del elitismo\u2026<\/p>\n<p><strong>Pero Adorno ten\u00eda algo importante que decir y, adem\u00e1s, era urgente. Una especie de \u00abesto no\u00bb y \u00abas\u00ed no\u00bb que se complet\u00f3 finalmente con un \u00aby nunca m\u00e1s\u00bb.<\/strong>\u00a0Esto se entiende muy f\u00e1cilmente; la dificultad estriba en llevar a la pr\u00e1ctica ese deber de memoria dictado por Theodor Adorno. Un deber en el que est\u00e1 condensada su \u00e9tica de m\u00ednimos. Una \u00e9tica que algunos dicen que no es posible encontrar en la obra del fil\u00f3sofo alem\u00e1n y que la profesora en la Universidad Aut\u00f3noma de Barcelona\u00a0Marta Tafalla\u00a0convirti\u00f3 en el eje de su tesis doctoral. Una versi\u00f3n m\u00e1s corta reelaborada de la misma se convirti\u00f3 en el libro\u00a0<em>Theodor W. Adorno. Una filosof\u00eda de la memoria,<\/em>\u00a0editado por Herder, de donde parte este art\u00edculo.<\/p>\n<blockquote class=\"recuadrodeapoyo\">\n<h4><strong>Adorno en pocas palabras<\/strong><\/h4>\n<p>La relaci\u00f3n de Adorno con la m\u00fasica es anterior a la filosof\u00eda, anterior a \u00e9l mismo gracias a su madre, Maria Calvelli-Adorno, que era soprano e inculc\u00f3 a su hijo el amor por la m\u00fasica. Pero los intereses de Theodor Ludwig Wiesengrund Adorno (Frankfurt,1903) iban m\u00e1s all\u00e1: estudi\u00f3 Sociolog\u00eda, Psicolog\u00eda, Filosof\u00eda y M\u00fasica, trazando entre estas dos \u00faltimas interesantes relaciones. A ellas les iba a dedicar buena parte de su trayectoria intelectual.<\/p>\n<p>Su carrera est\u00e1 vinculada al Instituto de Investigaci\u00f3n Social, donde tuvo su sede la Escuela de Frankfurt y donde Adorno ocup\u00f3 un lugar destacado junto con Max Horkheimer, que lo dirigi\u00f3 a partir de 1930. El ascenso de los nazis le oblig\u00f3 a huir a Inglaterra y posteriormente a los Estados Unidos, donde sigui\u00f3 trabajando como miembro del Instituto en estrecha colaboraci\u00f3n con Horkheimer. Juntos alumbraron\u00a0<em>Dial\u00e9ctica de la Ilustraci\u00f3n,<\/em>\u00a0uno de los textos clave para el pensamiento del siglo XX. All\u00ed tambi\u00e9n recibi\u00f3 las noticias de la muerte de otra de las personas que le marcaron vital e intelectualmente: Walter Benjamin.<\/p>\n<p>Regres\u00f3 a Alemania en 1949 para seguir desarrollando su labor cr\u00edtica decisiva en el debate filos\u00f3fico de la Alemania de posguerra. Siempre inquieto y siempre en la vanguardia de la creaci\u00f3n, estaba en contacto con las voces renovadoras en los distintos \u00e1mbitos art\u00edsticos: Samuel Beckett, John Cage, Antonioni\u2026 Muri\u00f3 en 1969 en Suiza al sufrir un infarto.<\/p><\/blockquote>\n<h4><strong>El imperativo del \u00abno\u00bb<\/strong><\/h4>\n<p>En\u00a0<em>Dial\u00e9ctica negativa<\/em>\u00a0\u2013escrita entre 1959 y 1966\u2013 es donde Adorno toma el imperativo categ\u00f3rico de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/kant-filosofo-moderacion-sin-moderacion\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Kant<\/a>\u00a0y mueve la cabeza, en se\u00f1al de desaprobaci\u00f3n. Lo hace con cari\u00f1o; Adorno es un gran admirador de Kant y en particular de su \u00e9tica: la conoce tan bien, que por eso cree que necesita una nueva formulaci\u00f3n en vista de los nuevos horrores: \u00abHitler ha impuesto a los seres humanos un nuevo imperativo categ\u00f3rico para su actual estado de ausencia de libertad: el de orientar su pensamiento y acci\u00f3n de modo que Auschwitz no se repita\u00bb, escribe Adorno en el mencionado libro.<\/p>\n<blockquote class=\"recuadrodeapoyo\">\n<h4><strong>El imperativo categ\u00f3rico de Kant<\/strong><\/h4>\n<p>Un recordatorio del imperativo categ\u00f3rico de\u00a0<a href=\"https:\/\/www.filco.es\/kant-filosofia-es-todo\/\" target=\"_blank\" rel=\"noopener\">Kant<\/a>\u00a0\u2013el cl\u00e1sico, en versi\u00f3n muy b\u00e1sica\u2013 antes de continuar con la reformulaci\u00f3n de Adorno. En\u00a0<em>Cr\u00edtica de la raz\u00f3n pr\u00e1ctica<\/em>\u00a0se lee:\u00a0\u00abObra de tal modo que la m\u00e1xima de tu voluntad pueda valer siempre, al mismo tiempos, como principio de una legislaci\u00f3n universal\u00bb.\u00a0Pero esta ley fundamental se dice de otras formas o se completa en otras otras expresiones:<br \/>\n\u00abObra de tal modo que trates a la humanidad, tanto en tu persona como en la de cualquier otro, siempre como un fin y nunca solamente como un medio\u00bb.<br \/>\n\u00abObra como si por medio de tus m\u00e1ximas fueras siempre un miembro legislador en un reino universal de los fines\u00bb.<\/p><\/blockquote>\n<p><strong>El \u00abno\u00bb sienta las bases de un renovado imperativo categ\u00f3rico que Marta Tafalla explica<\/strong>\u00a0en tres planos o niveles. Los entrecomillados que siguen son suyos:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>No conoce el bien,<\/strong>\u00a0a diferencia del kantiano que defend\u00eda que la ley moral habitaba en el coraz\u00f3n de los seres humanos y que estos sab\u00edan reconocerla y distinguir el bien y el mal. A la luz de los acontecimientos, \u00abAdorno ha asumido que nada sabemos de c\u00f3mo es el bien (\u2026). Pero s\u00ed conocemos el mal, s\u00ed hemos tenido una experiencia rica y plural de lo que el mal significa y sus muchas formas\u00bb. Se trata, por tanto, de resistir a ese mal conocido, de rechazarlo, pero esto ya es adelantar acontecimientos.<\/li>\n<li><strong>No lo dicta la raz\u00f3n.<\/strong>\u00a0Esta era, en la concepci\u00f3n kantiana, el origen del imperativo categ\u00f3rico. El origen del nuevo imperativo categ\u00f3rico, Adorno lo sit\u00faa \u00abante las fosas comunes donde se amontonan cuerpos torturados. Su \u00e9tica no comienza con un ideal de humanidad, sino con el descubrimiento de un genocidio\u00bb.<\/li>\n<li><strong>Dice \u00abno\u00bb.<\/strong>\u00a0Retomando el punto primero de esta secuencia negativa, el deber que llena de contenido el nuevo imperativo categ\u00f3rico es saber decir no, \u00abimpedir que el mundo se deshaga\u00bb (en palabras de Albert Camus) nuevamente.<\/li>\n<\/ul>\n<h4><strong>Dolor y memoria<\/strong><\/h4>\n<p><strong>Aparte de ser un imperativo en negativo, Tafalla desarrolla otras dos diferencias capitales en el nuevo imperativo<\/strong>\u00a0categ\u00f3rico que formula Adorno respecto al de Kant:<\/p>\n<ul>\n<li><strong>Es materialista en su sentido m\u00e1s puro y m\u00e1s crudo:<\/strong>\u00a0le interesan los cuerpos y su sufrimiento, su muerte. Y le interesa tambi\u00e9n la reacci\u00f3n que esta consideraci\u00f3n debe provocar. No se trata de empat\u00eda, sino de una reacci\u00f3n f\u00edsica, de que la naturaleza se re\u00fana a la naturaleza. En palabras de Tafalla: \u00abEse sentirse afectado por el dolor de los otros, esa reacci\u00f3n impulsiva y corporal, es lo que Adorno denomina mimesis. Para \u00e9l, las normas \u00e9ticas ser\u00e1n verdaderas cuando surjan de este impulso mim\u00e9tico (\u2026)\u00bb.<\/li>\n<li><strong>Pertenece a un tiempo y est\u00e1 hecho de memoria.<\/strong>\u00a0Kant, en su ambici\u00f3n de universalidad, ide\u00f3 un sistema moral apto para cualquier lugar de la historia del tiempo y, por tanto, independiente de la misma. El nazismo rompi\u00f3 esa temporalidad difusa con una muesca de horror. Se acab\u00f3 lo que antes hab\u00eda sido v\u00e1lido, m\u00e1s en t\u00e9rminos de moralidad abstracta: el imperativo categ\u00f3rico de Adorno \u00abtiene como contenido concreto un hecho hist\u00f3rico, por ello est\u00e1 lleno de memoria, de la memoria de tantos individuos que sufrieron y perecieron\u00bb. Este fue uno de los mayores hitos filos\u00f3ficos del legado de Adorno: la memoria, el significado y la revisi\u00f3n de la misma y sus deberes han sido profusamente tratados desde entonces. Y ah\u00ed seguimos y lo que queda. La memoria no se acaba nunca porque el futuro depende de ella.<\/li>\n<\/ul>\n<p>Fuente:<\/p>\n<\/div>\n<blockquote class=\"wp-embedded-content\" data-secret=\"AMvrXCCKqs\"><p><a href=\"https:\/\/filco.es\/adorno-nuevos-tiempos-para-el-imperativo-categorico\/\">F+ Adorno: nuevos tiempos para el imperativo categ\u00f3rico<\/a><\/p><\/blockquote>\n<p><iframe loading=\"lazy\" class=\"wp-embedded-content\" sandbox=\"allow-scripts\" security=\"restricted\" style=\"position: absolute; clip: rect(1px, 1px, 1px, 1px);\" title=\"\u00ab&lt;span class=&quot;content-title-filco-plus&quot;&gt;F&lt;span&gt;+&lt;\/span&gt;&lt;\/span&gt; Adorno: nuevos tiempos para el imperativo categ\u00f3rico\u00bb \u2014 FILOSOF\u00cdA&amp;CO\" src=\"https:\/\/filco.es\/adorno-nuevos-tiempos-para-el-imperativo-categorico\/embed\/#?secret=0U0OfiIgA8#?secret=AMvrXCCKqs\" data-secret=\"AMvrXCCKqs\" width=\"600\" height=\"338\" frameborder=\"0\" marginwidth=\"0\" marginheight=\"0\" scrolling=\"no\"><\/iframe><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Adorno: nuevos tiempos para el imperativo categ\u00f3rico \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0 \u00a0La ilustraci\u00f3n, por cortes\u00eda de \u00c1ngela Lorenzo. &nbsp; Se cumplen hoy cincuenta a\u00f1os del fallecimiento de Theodor Adorno. 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