{"id":765,"date":"2016-04-15T16:18:08","date_gmt":"2016-04-15T16:18:08","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=765"},"modified":"2016-04-15T16:18:08","modified_gmt":"2016-04-15T16:18:08","slug":"mito-y-filosofia-logos-una-relacion-mal-entendida","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2016\/04\/15\/mito-y-filosofia-logos-una-relacion-mal-entendida\/","title":{"rendered":"Mito y filosof\u00eda (logos): una relaci\u00f3n mal entendida"},"content":{"rendered":"<p>La historia del pueblo de Atenas se inicia con la narraci\u00f3n de un mito.\u00a0La patrona de la ciudad, Atenea, nace sin el amparo del \u00fatero materno, de lo que se ha dado en llamar\u00a0una \u201crar\u00edsima paternidad virginal\u201d. Vino al mundo provista de armas, dada a luz desde un curioso habit\u00e1culo: la cabeza de Zeus. El principal dios del Olimpo sufr\u00eda desde hac\u00eda alg\u00fan tiempo jaquecas que se traduc\u00edan en diversos sucesos\u00a0meteorol\u00f3gicos (intensas tormentas, rayos, fuertes lluvias, etc.), hasta que Hefesto (el dios herrero) pudo resolver el problema \u2013literalmente- de un mazazo. De la apertura craneal surgi\u00f3 Atenea, a quien pronto Hefesto pidi\u00f3 por esposa en recompensa de la tan particular cirug\u00eda practicada a Zeus.<\/p>\n<p>Sin embargo, la diosa rechaz\u00f3 la proposici\u00f3n del poco agraciado titular de la fragua ol\u00edmpica (Hefesto era cojo y desventurado). Quiz\u00e1s sea \u00e9ste uno de los primeros atisbos\u00a0hist\u00f3ricos, si bien de origen m\u00edtico, en el que se da\u00a0la elecci\u00f3n libre de una mujer en un entorno en el que \u2013muy bien lo sab\u00eda Hera, esposa y hermana de Zeus\u2013 la figura femenina adolec\u00eda de estar, en la mayor parte de los casos, supeditada a la historia y asechanzas de las divinidades masculinas.<\/p>\n<p>Siguiendo con la historia, en un intento desesperado, Hefesto se acost\u00f3 sobre la reci\u00e9n venida al mundo Atenea, pero lo que hubiera sido una c\u00f3pula amorosa entre entidades inmortales deriv\u00f3 en un forcejeo divino: cuando el dios herrero toc\u00f3 a Atenea, y a causa de la gran excitaci\u00f3n de aqu\u00e9l, eyacul\u00f3 con la mala fortuna de que su semen fue a parar a la tierra, a suelo mortal. El resultado fue el nacimiento de Erictonio, el que un d\u00eda se convertir\u00eda en rey de Atenas (si reparamos en la etimolog\u00eda,\u00a0<em>Eris<\/em>\u00a0se refiere a la diosa griega de la discordia).\u00a0Pero no perdamos de vista a Atenea. Durante el reinado de Erictonio, la diosa se bati\u00f3 en duelo con el hermano de Zeus, Poseid\u00f3n, para conseguir el patronazgo de Atenas. El primero ofreci\u00f3 a los atenienses el caballo, animal invencible en la carrera y poderoso en las batallas. Sin embargo, Atenea obsequi\u00f3 a la ciudad con el olivo: aceite, fuerte madera y la posibilidad de\u00a0ser cultivado en condiciones de terreno muy adversas. De este duelo la diosa sali\u00f3 victoriosa, y fue ensalzada desde entonces como patrona de Atenas.<\/p>\n<p>En este sentido, ya desde los m\u00e1s arcanos albores de la humanidad el mito cumple numerosas y variadas funciones, m\u00e1s en particular en el forjamiento del pensamiento y evoluci\u00f3n del pueblo griego. En primer lugar, una\u00a0<em>funci\u00f3n sociopol\u00edtica<\/em>: en Grecia no exist\u00eda \u2013como tal\u2013 un poder centralizado, sino que se daban m\u00e1s bien Estados m\u00e1s o menos independientes. Lo que precisamente anexionaba a estas comunidades era una\u00a0unidad cultural, dada por el mito y el esp\u00edritu hom\u00e9rico. Tambi\u00e9n\u00a0cumpl\u00edan una\u00a0<em>funci\u00f3n religiosa<\/em>: los textos de Homero permitieron a los griegos albergar y defender\u00a0una concepci\u00f3n de qu\u00e9 son los dioses, lo que fundaba la marcha ritual de la vida griega, lo misterioso.\u00a0El mito era la base de lo religioso y lo divino, a la vez que constitu\u00eda una llamada a que el hombre ocupara su lugar. Por otro lado, teniendo en cuenta la narraci\u00f3n sobre Atenea m\u00e1s arriba mencionada, el mito cumple una\u00a0<em>funci\u00f3n fabuladora<\/em>: permite al griego remitirse a otro mundo, basado, fundamentalmente, en\u00a0la evocaci\u00f3n y la memoria\u00a0(<em>Mnemosine<\/em>\u00a0\u2013la memoria\u2013 era esposa de Zeus). Esto convierte al mito en una narraci\u00f3n no s\u00f3lo maravillosa, sino tambi\u00e9n fundante y dadora de sentido, junto al car\u00e1cter\u00a0de fabulaci\u00f3n como encanto y hu\u00edda fugaz de lo mundano. As\u00ed,\u00a0el mito no es profec\u00eda, sino que se refiere al pasado, lo que diferencia a la religiosidad griega de\u00a0otras hoy a\u00fan vivas, como\u00a0el juda\u00edsmo y el cristianismo, que s\u00ed son prof\u00e9ticos (lo bueno, lo m\u00e1s bello y lo m\u00e1s digno, es\u00a0<em>lo que est\u00e1 por venir<\/em>).<\/p>\n<p>El griego se entusiasma con el pasado, y con los\u00a0datos recopilados en los textos de Homero y Hes\u00edodo iluminaba su presente: la evocaci\u00f3n de aquel mundo es lo que convierte al mito en evocaci\u00f3n de lo maravilloso, ensalzando el poder de la imaginaci\u00f3n.\u00a0Una imaginaci\u00f3n que no inventa, sino que rememora. Por eso podemos adscribir a lo mitol\u00f3gico\u00a0una\u00a0<em>funci\u00f3n est\u00e9tica y ling\u00fc\u00edstica<\/em>: el mito se expresa en una lengua, se dice y se escribe. M\u00e1s all\u00e1, est\u00e1 vinculado al uso no s\u00f3lo adecuado, sino tambi\u00e9n y sobre todo al uso bello de la lengua, que se traduce en\u00a0la forja de bellas\u00a0creaciones; de ah\u00ed su estrecho v\u00ednculo con el\u00a0<em>epo<\/em>s, la poes\u00eda. En definitiva, el mito es la expresi\u00f3n maravillosa de lo maravilloso. No s\u00f3lo se narran hechos, sino hechos mod\u00e9licos: no hombres, sino modelos de humanidad.<\/p>\n<p>De este intento por acudir a\u00a0los modelos\u00a0surgir\u00e1, poco a poco y andando el tiempo, una visi\u00f3n filos\u00f3fica donde la realidad ser\u00e1 vista desde tales arquetipos: las\u00a0<em>ideas<\/em>. Homero es una llamada a lo perfecto, y ya en Plat\u00f3n observamos c\u00f3mo los griegos no se conformaban con lo circundante, hay que ver la realidad a partir de sus modelos,\u00a0el reflejo de lo perfecto. Y es que no debemos\u00a0olvidar, a su vez, su\u00a0<em>funci\u00f3n formativa y educativa<\/em>: los mitos marcaron para los griegos la norma ideal del esp\u00edritu, se\u00f1alaron la norma primera de la\u00a0<em>paideia<\/em>, de la formaci\u00f3n o educaci\u00f3n. Era necesario poner en forma el cuerpo (<em>gimnasia<\/em>) y desarrollar, a la vez, la excelencia human\u00edstica (<em>musik\u00e9<\/em>, lo inspirado por las musas).\u00a0El hombre se forma en la medida en que busca -y aspira a\u2013 la perfecci\u00f3n. Es conocida la an\u00e9cdota, relatada por Plutarco, que cuenta que Alejandro Magno llev\u00f3 a su conquista dos \u00fanicos bienes: su caballo Buc\u00e9falo y su ejemplar de la <em>Il\u00edada<\/em>, texto al que acud\u00eda en busca de fortaleza, consuelo y \u00e1nimo.<\/p>\n<p>Sin embargo, los mitos tambi\u00e9n tuvieron sus detractores: <a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2014\/03\/11\/heraclito-y-parmenides-el-problema-del-devenir\/\">Her\u00e1clito<\/a> explicaba que en tales narraciones el hombre aparece desencajado de su medio, lo que le aleja demasiado de la realidad. Jen\u00f3fanes, poeta ambulante, fundaba su cr\u00edtica afirmando que es imposible que existiera tama\u00f1o n\u00famero de dioses (los primeros atisbos de monote\u00edsmo, aunque de manera incipiente y restringida, surgieron tambi\u00e9n en Grecia). Incluso el propio Plat\u00f3n critica el mito en el Libro X de\u00a0<em>La Rep\u00fablica<\/em>: <a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2013\/12\/21\/por-que-platon-desea-expulsar-a-los-poetas-de-la-ciudad\/\">a los poetas deber\u00edan\u00a0expulsarlos\u00a0sin miramientos de la ciudad<\/a>, pues hablan de apariencias, no de hechos. A pesar de ello, incluso los m\u00e1s fervientes cr\u00edticos reconocieron el relevante papel de los mitos en la educaci\u00f3n de los ni\u00f1os, que aprend\u00edan a leer a partir de los textos de Homero.<\/p>\n<p>Por \u00faltimo, podemos referirnos\u00a0a\u00a0una\u00a0<em>funci\u00f3n explicativa<\/em>: el griego vive el mito, primero, como una explicaci\u00f3n del conjunto de la realidad, como\u00a0una develaci\u00f3n unitaria que parte del origen. As\u00ed, el griego sabe a qu\u00e9 atenerse en funci\u00f3n de lo que se cuenta en los poemas.\u00a0El mito es conocimiento, es un recurso teor\u00e9tico, pero\u00a0tambi\u00e9n un motor eficaz que conduce a la admiraci\u00f3n, un dejarse sorprender (el comienzo, para <a href=\"https:\/\/elvuelodelalechuza.com\/2012\/02\/28\/aristoteles-y-batman-exploran-el-alma\/\">Arist\u00f3teles<\/a>, de todo conocimiento). A su trav\u00e9s los griegos ordenan su mundo y dan sentido a su vida.<\/p>\n<p>En conclusi\u00f3n,\u00a0eso que habitualmente se denomina\u00a0<em>logos<\/em>\u00a0(la racionalidad, y de su mano, la palabra) est\u00e1\u00a0<em>ya\u00a0<\/em>en el mito.\u00a0La diferencia capital entre filosof\u00eda y mito\u00a0es que la ense\u00f1anza de este \u00faltimo se basa en una\u00a0<em>afectaci\u00f3n<\/em>, en un estado sobre el \u00e1nimo del griego. El mito, en resumen, es aceptado como explicaci\u00f3n de lo que nos rodea como hombres y mujeres habitantes de la Tierra. Por su parte, la filosof\u00eda es un\u00a0compromiso individual de descubrimiento, de desvelamiento: fil\u00f3sofo es quien\u00a0que pregunta e interroga acerca de todo aquel mundo que (a)parece como previamente configurado. Si\u00a0el mito funciona como un c\u00f3digo de respuestas, como<em>\u00a0raz\u00f3n-sistema<\/em>\u00a0(una creencia no indagada), la filosof\u00eda se presenta como\u00a0<em>raz\u00f3n-problema<\/em>. Mas no por ello el mito carece de raz\u00f3n (logos) ni ha de ser tomado como\u00a0una creencia f\u00fatil e infundada, sino como un conjunto de saberes que configuran y dan sentido a la realidad del griego.<\/p>\n<p>Hace no mucho\u00a0le\u00ed un art\u00edculo en la revista\u00a0<em><a href=\"http:\/\/planeta.es\/es\/historia-y-vida\">Historia y Vida<\/a><\/em>\u00a0(n\u00famero 509) cuyo t\u00edtulo reza \u201cBajo el influjo del Olimpo\u201d. En \u00e9l se dice que la mitolog\u00eda griega no tard\u00f3 demasiado\u00a0en cuestionarse: \u201cEl desarrollo de una intensa cultura intelectual, con el cultivo de la filosof\u00eda y las ciencias, transform\u00f3 el mundo hel\u00e9nico. [\u2026] [L]a raz\u00f3n termin\u00f3 sustituyendo a la mitolog\u00eda como instrumento para comprender el universo\u201d. Pero, de nuevo nos preguntamos tras lo dicho hasta ahora,\u00a0\u00bffue esta transici\u00f3n del<em>\u00a0mito\u00a0<\/em>al<em>\u00a0logos<\/em>\u00a0tan abrupta, tan aparentemente sencilla, o peca de poco rigurosa \u2013desde el punto de vista tanto hist\u00f3rico como filos\u00f3fico\u2013?<\/p>\n<p>En el mundo griego, los dioses no pose\u00edan un ser \u2013una esencia, <em>ous\u00eda<\/em>\u2013, sino que aparecen como una forma de dar\u00a0<em>legalidad<\/em>\u00a0al cosmos: una organizaci\u00f3n del mundo mediante leyes que se propugnaron por v\u00eda oral a trav\u00e9s de ciertos poemas (la\u00a0<em>Il\u00edada<\/em>\u00a0y la\u00a0<em>Odisea<\/em>\u00a0de Homero y, poco m\u00e1s tarde, la\u00a0<em>Teogon\u00eda<\/em>\u00a0y\u00a0<em>Los trabajos y los d\u00edas<\/em>\u00a0de Hes\u00edodo). La mitolog\u00eda griega representa una manera del todo racional de otorgar un sistema unitario frente a lo que antes s\u00f3lo era caos: viento, lluvia, fuego, movimientos del sol y la luna, etc. Y s\u00f3lo quien est\u00e1\u00a0<em>fuera de la ley<\/em>\u00a0puede instituirla: los dioses. Por ejemplo, el \u2013muchas veces malinterpretado\u2013 Romanticismo\u00a0de los siglos XVIII y principios del XIX quiso poner de manifiesto la existencia de un estado de\u00a0<em>humanidad<\/em>\u00a0all\u00ed donde exist\u00eda una relaci\u00f3n con los dioses (de manera similar al mundo griego): la vuelta al \u201cpara\u00edso perdido\u201d de los rom\u00e1nticos no es sino una tendencia a reencontrarse con nuestro origen, con lo m\u00edtico, con lo maravilloso que pervive con independencia del tiempo.<\/p>\n<p>Si seguimos con el art\u00edculo de la revista m\u00e1s arriba mencionado, leemos que \u201cel escandaloso comportamiento de los dioses y su lejan\u00eda respecto al hombre hicieron que el individuo pusiera en duda unas normas morales que ni los mismo dioses segu\u00edan\u201d. Sin embargo, a poco que se haya estudiado el mundo griego, se sabr\u00e1 que el concepto de justicia que empleaban los griegos no se cuidaba en absoluto de la\u00a0<em>intenci\u00f3n<\/em>: s\u00f3lo el acto importa, como observamos en las historias de los grandes tr\u00e1gicos. S\u00f3lo el acto sella la intenci\u00f3n, que hasta ese punto no importaba. A partir de la divulgaci\u00f3n de las historias de Homero y Hes\u00edodo, notamos\u00a0una conciencia m\u00e1s viva al respecto de\u00a0la\u00a0<em>inseguridad humana<\/em>\u00a0y la\u00a0<em>condici\u00f3n desvalida del ser humano<\/em>; el correlato religioso de tales sentimientos ser\u00e1 la hostilidad de los dioses. Pero, y aqu\u00ed est\u00e1 lo interesante, no se posee la imagen de una divinidad maligna, sino la de otra en la que existen un poder y una sabidur\u00eda dominantes, que (recu\u00e9rdese aqu\u00ed el mito de S\u00edsifo) mantienen de manera permanente al hombre abatido, impidi\u00e9ndole remontar su condici\u00f3n. Es m\u00e1s, los dioses viven temerosos de nuestro posible \u00e9xito: desean mantener su mayor prerrogativa,\u00a0la inmortalidad.<\/p>\n<p>El propio\u00a0Aquiles\u00a0lo expresa en la\u00a0<em>Il\u00edada<\/em>\u00a0(Canto XXIV) de esta forma: \u201cPorque los dioses han tejido el hilo de la desgraciada humanidad de tal suerte que la vida del Hombre tiene que ser dolor, mientras ellos viven exentos de cuidado\u201d. Aquiles reclama el\u00a0<em>hero\u00edsmo<\/em>\u00a0no como aproximaci\u00f3n a la felicidad, sino como acercamiento a la fama. De una manera similar, los dioses que encontramos en este tipo de obras se interesan por su\u00a0<em>honor<\/em>. Sin embargo, los primeros pensadores salen de la existencia guiada por el mito (que no deja de ser una revelaci\u00f3n de la esencia del mundo en conjunto, aquel \u201cponer orden\u201d que mencion\u00e9). Es entonces cuando comienza a barruntarse la idea de un saber absoluto y necesario, un saber inaudito, y en definitiva, un dirigirse hacia la\u00a0<em>totalidad<\/em>\u00a0de las cosas. Tal es el comienzo de la filosof\u00eda.<\/p>\n<p>El Todo es el contenido de la verdad innegable. Hasta la llegada del pensamiento en forma de filosof\u00eda, la totalidad de las cosas est\u00e1n ocultas en su esencia (viento, mareas, fuego, etc.). La naturaleza (aquello que los griegos englobaban\u00a0bajo la palabra\u00a0<em>physis<\/em>) comprende todo lo pensable y lo recoge en una\u00a0cohabitaci\u00f3n con el hombre, caracterizada por la\u00a0<em>aletheia<\/em>\u00a0(un brotar continuo por parte de la naturaleza a la luz) y la\u00a0<em>lethe<\/em>\u00a0(la parte oculta de la\u00a0<em>physis<\/em>), que comprenden \u2013ambos\u2013 el devenir de todas las cosas. En este proceso, la <em>physis<\/em> sale de s\u00ed misma (trascendencia) con la reflexi\u00f3n del hombre, aunque, al mismo tiempo, se oculta (inmanencia). Con la llegada de los\u00a0tr\u00e1gicos y Plat\u00f3n, se deja de lado la idea de\u00a0<em>lethe<\/em>\u00a0y aparece la de la nada, que deja a la\u00a0<em>aletheia<\/em>\u00a0y por tanto al hombre a merced de un fundamento (raz\u00f3n, Dios, lo Uno, lo Eterno, etc.) que la puede modificar e instrumentalizar.<\/p>\n<p>En resumen,\u00a0los griegos afirman que la totalidad de las cosas, a pesar de que tienen rasgos diferentes, manifiestan a la vez un todo unitario. Fue la manera de enfrentarse a este \u201ctodo unitario\u201d la que cambi\u00f3, pero\u00a0en ning\u00fan caso el mito se olvid\u00f3 de la noche a la ma\u00f1ana con el surgimiento del pensar filos\u00f3fico.<\/p>\n<p>Para terminar con un apunte geopol\u00edtico, el nacimiento de\u00a0la\u00a0<em>polis<\/em>\u00a0provoc\u00f3 una estructuraci\u00f3n finita de la realidad que surge con las asambleas de guerreros caracterizada por ritos funerarios con juegos, repartos de botines, asambleas deliberativas, etc. De este hecho nace la noci\u00f3n griega de\u00a0<em>to mes\u00f3n<\/em>\u00a0(en espa\u00f1ol puede traducirse como\u00a0\u201cdentro\u201d), que representa el poner algo en com\u00fan, en p\u00fablico, una soberan\u00eda impersonal que adquiere la idea de\u00a0<em>arj\u00e9<\/em>\u00a0(jefe) y de\u00a0<em>kratos<\/em>\u00a0(poder). Las asambleas siempre se dispon\u00edan en c\u00edrculo como representaci\u00f3n de una sociedad no piramidal caracterizada por la igualdad y el equilibrio, lo que permite el desarrollo del pensamiento y la aparici\u00f3n del\u00a0\u00e1gora\u00a0en\u00a0la polis. Estos datos, por fin, provocar\u00e1n una nueva concepci\u00f3n del espacio y del tiempo, y por supuesto, de la religi\u00f3n.<\/p>\n<p>Un dato que parece querer olvidarse: lejos de desaparecer \u2013con la llegada del cristianismo al Imperio de Roma y la conversi\u00f3n de Constantino\u2013, la influencia del pante\u00f3n de dioses y h\u00e9roes griegos y romanos pervivi\u00f3 como parte importante de la cultura antigua en la Edad Media, resucitada m\u00e1s tarde en el Renacimiento, cuando se restauraron tanto las lenguas de la Antig\u00fcedad como las im\u00e1genes pl\u00e1sticas de aquellos dioses y semidioses como modelo inmarcesible de belleza en las artes.<\/p>\n<p>&nbsp;<\/p>\n<p><strong><em>Este art\u00edculo ha sido escrito por Carlos Javier Gonz\u00e1lez Serrano y publicado en www.elvuelodelalechuza.com.<\/em><\/strong><\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>La historia del pueblo de Atenas se inicia con la narraci\u00f3n de un mito.\u00a0La patrona de la ciudad, Atenea, nace sin el amparo del \u00fatero materno, de lo que se ha dado en llamar\u00a0una \u201crar\u00edsima paternidad virginal\u201d. 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