{"id":902,"date":"2016-11-10T11:19:58","date_gmt":"2016-11-10T11:19:58","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/?p=902"},"modified":"2016-11-10T11:19:58","modified_gmt":"2016-11-10T11:19:58","slug":"la-filosofia-nace-como-arte-callejero","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/2016\/11\/10\/la-filosofia-nace-como-arte-callejero\/","title":{"rendered":"La filosof\u00eda nace como arte callejero"},"content":{"rendered":"<blockquote><p><span style=\"font-size: large\">\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0<strong> Marina Garc\u00e9s: \u00ab<\/strong><\/span><span style=\"font-size: large\"><strong>La filosof\u00eda es una forma de vida\u00bb<\/strong><\/span><\/p><\/blockquote>\n<blockquote><p><a href=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2016\/11\/graces.png\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" class=\" wp-image-909 aligncenter\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2016\/11\/graces-300x200.png\" alt=\"graces\" width=\"558\" height=\"372\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2016\/11\/graces-300x200.png 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/atheneblog\/wp-content\/uploads\/sites\/5\/2016\/11\/graces.png 560w\" sizes=\"auto, (max-width: 558px) 100vw, 558px\" \/><\/a><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\">\n<p align=\"JUSTIFY\">Naci\u00f3 en Barcelona en 1973. Es ensayista y profesora titular de Filosof\u00eda en la Universidad de Zaragoza. Ha impulsado la Fundaci\u00f3 Espai en Blanc de pensamiento cr\u00edtico y colectivo. Autora de En las prisiones de lo posible (Bellaterra, 2002), Un mundo com\u00fan (Bellaterra, 2013) y, lo m\u00e1s reciente, Filosof\u00eda inacabada (Galaxia Gutenberg). Como explica en esta conversaci\u00f3n, si tuviera que elegir un libro para una vida de amor y compromiso ser\u00eda el <em>Tratado de la servidumbre voluntaria<\/em>, de \u00c9tienne de La Bo\u00e9tie.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><em>Defiende la filosof\u00eda como una forma de vida. Un arte que nace en la calle y que contin\u00faa sin interrupci\u00f3n en el espacio privado, la casa, un hecho al que han contribuido especialmente las mujeres. Madre de dos hijos, <a href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2014\/07\/02\/opinion\/1404324386_448156.html\">profesora en la Universidad de Zaragoza y ensayista, Marina Garc\u00e9s<\/a> sostiene que frente a las preguntas inaugurales de la filosof\u00eda \u2013\u00bfc\u00f3mo vivir?, \u00bfc\u00f3mo pensar?, \u00bfc\u00f3mo actuar?\u2013 debemos dar respuestas y soluciones desde el compromiso com\u00fan, pero tambi\u00e9n \u201cmientras hacemos la comida, cuidamos a nuestros mayores, riendo, luchando, amando y contando cuentos\u201d. Primera lecci\u00f3n pr\u00e1ctica. Esta entrevista se desarrolla en la cocina.<\/em><\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>En su libro <\/strong><em>Un mundo com\u00fan<\/em><strong> (Bellaterra, 2013) habla de la filosof\u00eda como un medio para la conquista de una vida compartida, frente al yo y la individualidad. \u00bfQu\u00e9 le llev\u00f3 a estudiarla en una \u00e9poca, los noventa, en que se consideraba una disciplina muerta y enterrada, como la historia y como tantas otras certezas?<\/strong> Era 1992, a\u00f1o de triunfalismo en Barcelona y en el conjunto de Espa\u00f1a. Tambi\u00e9n eran los a\u00f1os de la globalizaci\u00f3n feliz. El mundo se hab\u00eda unido por fin en un mercado \u00fanico. Se celebraba el fin de la historia, de las ideolog\u00edas, y parec\u00eda que ya solo pod\u00edamos estar llamados a triunfar en la sociedad de la comunicaci\u00f3n y del consumo. Yo, que estaba a punto de entrar en la carrera de Periodismo, tuve un presentimiento, un impulso, una inquietud que me apart\u00f3 de todo aquello. Tom\u00e9 la decisi\u00f3n como un acto solitario y me alej\u00e9 de aquel ambiente de \u00e9xito para ingresar en una Facultad de gente rara, pasada de moda. Sin embargo, me encontr\u00e9 que las aulas rebosaban. Aquella decisi\u00f3n me salv\u00f3, fue como caer a mar abierto, y as\u00ed empec\u00e9 a encontrar otras alianzas: amigos, interlocutores, gente valiente. Tambi\u00e9n encontr\u00e9 la aventura del pensamiento y el descubrimiento de la acci\u00f3n colectiva. La decisi\u00f3n de estudiar Filosof\u00eda me permiti\u00f3 pinchar la falsa burbuja del \u00e9xito.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Afirma que \u201cel cuerpo del fil\u00f3sofo quiere dejarse tocar, es un cuerpo enamorado\u201d. Ese nuevo romanticismo, ese amor como potencia de colaboraci\u00f3n social, \u00bfes el retorno al \u00e1gora griego?<\/strong> Para m\u00ed, la filosof\u00eda es la declaraci\u00f3n de un compromiso. Es una forma de interpelaci\u00f3n y de encuentro que se inventa en las calles griegas y que no ha dejado de hablarnos. Aunque no lo parezca, <a href=\"http:\/\/ccaa.elpais.com\/ccaa\/2014\/12\/26\/catalunya\/1419622717_816659.html\">la filosof\u00eda nace como un arte callejero. Es una relaci\u00f3n con la sociedad<\/a>, con el mundo natural y con la propia vida que implica que los otros tambi\u00e9n puedan pensar y rebatir nuestras ideas. Por eso la filosof\u00eda, aunque parezca elitista y extra\u00f1a, es radicalmente igualitaria. Parte del hecho de que todos podemos pensar, aunque normalmente no lo hagamos. Y eso implica dejarse tocar por lo que otros han pensado. En este sentido, es una forma de amor. La palabra \u201cfilosof\u00eda\u201d lleva en su ra\u00edz el impulso del deseo, philein. El deseo de saber no admite torres de marfil. Implica ir al encuentro del mundo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Pero siempre se ha visto al fil\u00f3sofo como un ser apartado del mundo.<\/strong> S\u00ed, incluso como torpe, como una figura que no funciona bien en la ciudad. Y es porque el compromiso de la filosof\u00eda es disfuncional. No acepta la normalidad ni el sentido com\u00fan. Pregunta cu\u00e1les son los presupuestos de aquello que consideramos bueno, justo, aceptable. Para m\u00ed no hay mayor compromiso que hacernos estas preguntas y asumir sus consecuencias pr\u00e1cticas, tanto a nivel personal como colectivo.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00bfTiene alg\u00fan sentido la filosof\u00eda en el espacio privado? \u00bfEs un traje que uno puede dejar en el colgador cuando entra en casa?<\/strong> La filosof\u00eda no es un abrigo, es la piel. No es un vestido, es la carne. No es un papel, es una forma de vida. Por tanto, no se deja ni en el ropero ni en el puesto de trabajo. Tampoco se deja en el espacio p\u00fablico. Hay que rectificar cierta idea de la filosof\u00eda tal como la entendieron los hombres griegos, que separaban el \u00e1gora, donde ten\u00eda lugar la vida pol\u00edtica y la vida filos\u00f3fica, y el <em>oikos<\/em>, la casa, donde ten\u00eda lugar la reproducci\u00f3n de la vida. All\u00ed estaban las mujeres, los hijos, los viejos, la vida corporal y material\u2026 Pero all\u00ed no se pensaba. Hoy, sobre todo las mujeres, hemos acabado con esta separaci\u00f3n. Se piensa y se transforma el mundo haciendo la comida, trabajando, cuidando a nuestros hijos y a nuestros viejos, riendo con los amigos, jugando y contando cuentos. Pensar no es un acto solemne.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Usted es madre de un ni\u00f1o y una ni\u00f1a. \u00bfLa maternidad puede ser una dependencia positiva?<\/strong> Hay que distinguir dependencia de sumisi\u00f3n. La sumisi\u00f3n es una determinada manera de ejercer las relaciones de dependencia, pero hay formas de dependencia libre y rec\u00edproca que son las que sustentan nuestra vida. Todos hemos nacido del cuerpo de otros y hemos sido criados por las manos, palabras y mirada de otros. Vivimos en continuidad. Somos, por tanto, radicalmente interdependientes, pero la sociedad moderna ha creado la ficci\u00f3n de que podemos ser individuos autosuficientes. Nos hemos equivocado mucho confundiendo libertad con autosuficiencia y ahora la humanidad entera paga las consecuencias.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>En su \u00faltimo ensayo, <\/strong><em>Filosof\u00eda inacabada<\/em><strong> (Galaxia Gutenberg), plantea una misi\u00f3n filos\u00f3fica frente a la posible extinci\u00f3n de la vida humana en el planeta.<\/strong> Siempre podemos reaprender a ver el mundo, en esto consisten la filosof\u00eda, el arte y la poes\u00eda. Igual que somos interdependientes, estamos siempre retomando visiones, representaciones, ideas, legados culturales. Y el desaf\u00edo es recibirlos libremente para poderlos transformar. No puede haber novedad sin receptividad. La novedad por la novedad es la tiran\u00eda del mercado. Lo que ha cambiado, quiz\u00e1, es que actualmente estamos en condiciones de acabar con el planeta, o por lo menos con nuestra vida en el planeta. Este es el problema m\u00e1s serio de nuestro tiempo. Frente a \u00e9l, defiendo que la filosof\u00eda tiene la misi\u00f3n de \u201cinacabar\u201d lo que amenaza con agotarse, abrir proyectos posibles en este mundo que se acaba.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Ada Colau, en Barcelona, y Manuela Carmena, en Madrid, acaban de ganar la alcald\u00eda. Son dos mujeres que piensan que todav\u00eda es posible establecer nuevas relaciones entre igualdad y democracia. \u00bfSe lo cree?<\/strong><a href=\"http:\/\/elpais.com\/elpais\/2014\/04\/22\/opinion\/1398159358_690481.html\">Las instituciones democr\u00e1ticas que conocemos no son garant\u00eda de igualdad social<\/a>, como hemos comprobado en los \u00faltimos a\u00f1os con la crisis. Los pa\u00edses ricos, supuestamente democr\u00e1ticos, contribuyen a la desigualdad en el mundo y tambi\u00e9n vemos crecer en ellos nuevas formas de pobreza. \u00bfEs posible \u201cuna democracia real ya\u201d, como lanz\u00f3 a las calles el 15-M? Democracia real es inseparable de igualdad social. Los Ayuntamientos de ciudades como Madrid, Barcelona, Badalona, Valencia, Zaragoza, C\u00e1diz\u2026 tienen ahora la oportunidad de iniciar un movimiento de transformaci\u00f3n de las instituciones. El reto, para m\u00ed, es crear una red de contrapoder municipal desde el que trabajar tanto en la justicia social como en la transformaci\u00f3n pol\u00edtica.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00bfEs el \u00e9xito de estas mujeres el primer efecto de superaci\u00f3n de la gran \u00addesigualdad, en este caso una desigualdad existencial, que segrega a las personas por su g\u00e9nero?<\/strong> Estamos viviendo una feminizaci\u00f3n de la pol\u00edtica que tiene lugar a la vez que hay un rebrote muy fuerte del machismo en otros \u00e1mbitos de la sociedad. F\u00edjese que las profesiones se han ido feminizando a medida que han perdido poder: la medicina primaria, la vida acad\u00e9mica precaria y ahora la pol\u00edtica. \u00bfD\u00f3nde est\u00e1n los hombres que aspiran a mantener el poder? En los bancos, en los consejos de administraci\u00f3n, en los palcos del f\u00fatbol, en los quir\u00f3fanos\u2026 Hay que ir con cuidado y no dejarse enga\u00f1ar. Y, sobre todo, no hay que dejarse sacrificar, como si dijeran: ahora que la pol\u00edtica est\u00e1 tan desprestigiada, hacedlo vosotras, que le dar\u00e9is otro aire. Pero creo que hay que aprovechar la ocasi\u00f3n, vamos a cambiar la pol\u00edtica, la medicina, la vida acad\u00e9mica. Y eso quiere decir: vamos a cambiar las relaciones de poder. Es un nuevo estadio del feminismo, que no pasa solamente por reivindicar derechos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00bfEs la pol\u00edtica un asunto est\u00e9tico?<\/strong> La pol\u00edtica es un asunto de sensibilidad, y en ese sentido tiene que ver con la est\u00e9tica en el sentido m\u00e1s literal de la palabra. El peligro es la estetizaci\u00f3n de la pol\u00edtica, que hoy pasa por formas muy banales de espectacularizaci\u00f3n. La pol\u00edtica tiene que ver con la est\u00e9tica en el sentido de que solo se puede cambiar la pol\u00edtica haci\u00e9ndolo desde otra sensibilidad.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Propone la idea de anonimato, de liderazgos compartidos. \u00bfLo entiende bien la sociedad?<\/strong> El proyecto de Podemos en Madrid no se hubiera entendido sin la autoridad \u201cmoral\u201d de Manuela Carmena, o casos como el de Jos\u00e9 Mujica en Uruguay, incluso el del papa Francisco\u2026 El 15-M demostr\u00f3 algo que muchos defend\u00edamos desde hac\u00eda tiempo: que los verdaderos cambios pol\u00edticos los hace la gente an\u00f3nima. La fuerza del anonimato no es la de la masa uniformizada. Es la de cada uno y cada una cuando estamos dispuestos a luchar juntos. Sin esto, los l\u00edderes no son nada. Y acaban siendo sacrificados. Ahora hay que ir con cuidado: si la gente an\u00f3nima se retira de su desaf\u00edo, no habr\u00e1 verdaderos cambios pol\u00edticos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u201cLa cultura ha sido apropiada por las marcas corporativas, por naciones, por ciudades-marca\u201d, escribe. Propone desapropiarla. \u00bfC\u00f3mo hacerlo?<\/strong> La cultura no puede ser una esfera separada de la sociedad. No puede ser solamente una opci\u00f3n de ocio, ni un sector de la industria, ni un apartado del PIB. Hemos convertido la cultura en un recurso potent\u00edsimo del capitalismo a la vez que nos empobrecemos culturalmente. Desapropiar la cultura es sacarla de esta captura sectorial capitalista y entenderla como algo vivo que forma parte intr\u00ednseca de la vida humana. Para ello, creo que hay un sentido del servicio p\u00fablico al que no podemos renunciar, pero que no necesariamente significa estatalizar ni burocratizar la cultura.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Propondr\u00eda un apag\u00f3n institucional, o un eclipse, de museos, de teatros?<\/strong> Estamos inundados de opciones imposibles de digerir y, en cambio, hay muy poco espacio para hacer, crear, proponer. La cultura convertida en un men\u00fa es indigesti\u00f3n, como dice un amigo m\u00edo. Hay que dejar m\u00e1s espacios en blanco y, a la vez, cultivar (cultura es cultivo) desde abajo, desde la educaci\u00f3n. No creo en una cultura consistente sin una buena educaci\u00f3n. Tienen que encontrarse de nuevo en las aulas, en las calles, en las ciudades y pueblos.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Aboga por una educaci\u00f3n expandida que pueda surgir en cualquier momento y lugar. Es un desplazamiento de la Universidad a la calle, ese \u201ctodos tenemos derecho a pensar\u201d, que fue la pregunta \u00adinaugural de la filosof\u00eda. \u00bfC\u00f3mo lo pone en pr\u00e1ctica desde su docencia en la Universidad de Zaragoza?<\/strong> Lo que me preocupa es c\u00f3mo crear la situaci\u00f3n para que nos asalten ideas que nos obliguen a pensar lo que nunca hab\u00edamos pensado. C\u00f3mo mantener encendido ese deseo de comprender qu\u00e9 es la filosof\u00eda y hacerlo circular dentro y fuera de la academia, en conexi\u00f3n. Y, sobre todo, c\u00f3mo evitar que muera. Y tras bastantes a\u00f1os ya de experiencia, puedo decir que no es nada f\u00e1cil. La Universidad se est\u00e1 convirtiendo en un espacio de circulaci\u00f3n en el que no se espera hacer experiencia de nada, sino adquirir \u201ccompetencias competitivas\u201d. Esto no funciona en el caso de la filosof\u00eda. Y entonces lo que se crea es una extra\u00f1a situaci\u00f3n en la que nadie sabe muy bien qu\u00e9 hace all\u00ed. Hace un par de a\u00f1os les escrib\u00ed una carta a mis estudiantes. Les dec\u00eda: \u201cSolo tenemos dos opciones: o huimos de aqu\u00ed, como muchos ya est\u00e1n haciendo, o hacemos de nuestra extravagancia un desaf\u00edo. (\u2026) El rendimiento de lo que hacemos ahora no depende de vosotros. La riqueza, s\u00ed\u201d.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Usted ha comparado el \u00e9xito de la \u201cmarca Barcelona\u201d con la explotaci\u00f3n de los recursos naturales en Latinoam\u00e9rica. La industria tur\u00edstica de una ciudad no ser\u00eda muy diferente de la que rentabiliza una colonia para buscar, digamos, petr\u00f3leo, madera.<\/strong> El turismo no es un fen\u00f3meno natural, es un hecho inducido que tiene una historia muy corta y que en el caso de una ciudad como Barcelona ha sido promovido por los sucesivos Ayuntamientos, especialmente desde 1992. Hay que hacer una cr\u00edtica de c\u00f3mo hemos llegado hasta aqu\u00ed, una reorientaci\u00f3n no solo de los efectos, sino tambi\u00e9n de la concepci\u00f3n de lo que creemos que es una ciudad y un territorio. Para m\u00ed, la industria tur\u00edstica funciona hoy como cualquier industria extractivista: es decir, que convierte todo lo que toca en un recurso que explotar de manera intensiva y destructora. Crea una riqueza empobrecedora. Me alarma ver c\u00f3mo Barcelona est\u00e1 tan explotada como una mina o como un campo de soja.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>\u00bfCu\u00e1l es la gran diferencia entre la Barcelona de 2015, la de su abuelo, el poeta Tom\u00e1s Garc\u00e9s, y la de su padre, el arquitecto Jordi Garc\u00e9s?<\/strong> Mi abuelo naci\u00f3 en 1901, hijo de la inmigraci\u00f3n castellana que lleg\u00f3 a trabajar a Barcelona para construir la Exposici\u00f3n Universal de 1888. A los 20 a\u00f1os ya era un poeta catal\u00e1n que goz\u00f3 de reconocimiento y toda la vida particip\u00f3 activamente de la vida cultural catalana, a pesar del franquismo. Mi padre, como arquitecto, ha formado parte de esa generaci\u00f3n que dio a Barcelona una identidad basada en cierto rigor cultural antes de que empezaran a llegar los edificios emblem\u00e1ticos y los fichajes estrella. Yo vivo en Barcelona, pero mi trabajo est\u00e1 en la Universidad de Zaragoza. En un siglo, por tanto, llegada, consolidaci\u00f3n y salida. Aunque en mi caso la salida de Barcelona sea intermitente, porque me puedo permitir ir y venir, me siento un poco parte de un tiempo hist\u00f3rico en el que Barcelona ya no acoge, sino que expulsa. Se ha convertido en una ciudad de paso. Y en muchos casos en una ciudad de salida. Me preocupa. Porque solo se enriquecen socialmente las ciudades que permiten llegar, no solo circular por ellas.<\/p>\n<p align=\"JUSTIFY\"><strong>Recomiende un libro para una vida de amor y compromiso.<\/strong> El <em>Tratado de la \u00adservidumbre voluntaria<\/em>, de \u00c9tienne de La Bo\u00e9tie. Est\u00e1 escrito en el siglo XVI por un joven franc\u00e9s que ve\u00eda con ojos muy comprometidos la vida de su ciudad, Burdeos. Plante\u00f3 dos cuestiones para m\u00ed imprescindibles: por qu\u00e9 obedecemos si podr\u00edamos dejar de hacerlo, y por qu\u00e9 nos maltratamos tanto si lo m\u00e1s natural es confraternizar unos con otros. C\u00f3mo vivir juntos sin dominarnos: esta es la cuesti\u00f3n imprescindible con la que nos interpela y no deja de inquietarnos, a\u00fan hoy, este libro.<\/p>\n<\/blockquote>\n<p align=\"JUSTIFY\">Fuente:<\/p>\n<p>http:\/\/elpais.com\/elpais\/2015\/09\/04\/eps\/1441388984_629405.html<\/p>\n<p>Foto: Vanessa Montero<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0\u00a0 \u00a0 \u00a0\u00a0\u00a0 Marina Garc\u00e9s: \u00abLa filosof\u00eda es una forma de vida\u00bb Naci\u00f3 en Barcelona en 1973. Es ensayista y profesora titular de Filosof\u00eda en la Universidad de Zaragoza. Ha impulsado la Fundaci\u00f3 Espai en Blanc de pensamiento cr\u00edtico y colectivo. 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