{"id":1831,"date":"2021-04-15T00:34:00","date_gmt":"2021-04-14T22:34:00","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/?p=1831"},"modified":"2021-05-15T10:18:34","modified_gmt":"2021-05-15T08:18:34","slug":"la-utopia-en-la-era-del-antropoceno","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/2021\/04\/15\/la-utopia-en-la-era-del-antropoceno\/","title":{"rendered":"La utop\u00eda en la era del Antropoceno"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/04\/S.AlvarezCantalapiedra_foto-1024x683.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1837\" width=\"512\" height=\"342\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em><a href=\"https:\/\/dialnet.unirioja.es\/servlet\/autor?codigo=16361\">Santiago \u00c1lvarez Cantalapiedra<\/a> es doctor en Ciencias Econ\u00f3micas. Su \u00e1mbito de investigaci\u00f3n son las necesidades sociales, los determinantes y escenarios del consumo y las relaciones entre bienestar social y sostenibilidad. Es miembro de la Asociaci\u00f3n de Econom\u00eda Cr\u00edtica, del Consejo de Redacci\u00f3n de la <a href=\"http:\/\/revistaeconomiacritica.org\/\">Revista de Econom\u00eda Cr\u00edtica<\/a> y del Grupo de Investigaci\u00f3n Transdisciplinar sobre Transiciones Socioecol\u00f3gicas (GinTrans<sup>2<\/sup>). En la actualidad es director de <a href=\"https:\/\/www.fuhem.es\/ECOSOCIAL\/\">FUHEM Ecosocial<\/a> y de la revista <a href=\"https:\/\/www.fuhem.es\/revista-papeles\/\">PAPELES de Relaciones Ecosociales y Cambio Global<\/a>. Ha coeditado junto a \u00d3scar Carpintero <a href=\"https:\/\/www.fuhem.es\/media\/ecosocial\/File\/Actualidad\/marzo-abril%202009\/Economia_Ecologica.pdf\">Econom\u00eda ecol\u00f3gica: Reflexiones y perspectivas<\/a> (Icaria, 2009) y ha participado en el volumen colectivo <a href=\"https:\/\/www.catarata.org\/libro\/la-economia-mundial_81888\/\">La econom\u00eda mundial. Enfoques cr\u00edticos<\/a> (Los Libros de la Catarata, 2017).<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em>El texto de Santiago \u00c1lvarez Cantalapiedra que reproducimos a continuaci\u00f3n ha sido publicado anteriormente como <a href=\"https:\/\/www.fuhem.es\/papeles_articulo\/utopias-en-la-era-del-antropoceno-introduccion-149\/\">Introducci\u00f3n<\/a> al n\u00ba 149 de la revista <a href=\"https:\/\/www.fuhem.es\/revista-papeles\/\">Papeles de Relaciones Ecosociales y Cambio Global<\/a>, un monogr\u00e1fico titulado <a href=\"https:\/\/www.fuhem.es\/2020\/04\/29\/utopias-en-tiempos-de-pandemia\/\">\u00abUtop\u00edas en tiempos de pandemia\u00bb<\/a>. Agradecemos al autor y a la revista que nos hayan permitido su reproducci\u00f3n.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p class=\"has-text-align-right\"><em>Un mapa del mundo que no contenga el pa\u00eds Utop\u00eda<\/em> <em>no merece siquiera un vistazo (Oscar Wilde)<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>Aunque el t\u00e9rmino <em>utop\u00eda<\/em> surge en el Renacimiento, las primeras expediciones por las tierras ut\u00f3picas fueron tan antiguas como las capacidades simb\u00f3licas y de fabulaci\u00f3n del ser humano. Tal vez se deba a ello que <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Francisco_Fern%C3%A1ndez_Buey\">Francisco Fern\u00e1ndez Buey<\/a>, quien tanto aprecio mostr\u00f3 por la raz\u00f3n ut\u00f3pica, asociara siempre las ilusiones que brotan naturalmente de la vida de los seres humanos a la idea de la utop\u00eda (<em><a href=\"https:\/\/tienda.elviejotopo.com\/pensamiento\/930-utopias-e-ilusiones-naturales-9788496831377.html\">Utop\u00edas e ilusiones naturales<\/a><\/em>, El Viejo Topo, Barcelona, 2007).<\/p>\n\n\n\n<p>Es sabido que utop\u00eda es un nombre inventado por <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tom%C3%A1s_Moro\">Thomas More<\/a> que los fil\u00f3logos atribuyen a la combinaci\u00f3n del prefijo griego&nbsp;<em>ou<\/em>&#8211; (no) con la palabra&nbsp;<em>topos<\/em> (lugar). Tres siglos y medio m\u00e1s tarde, el economista y fil\u00f3sofo <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/John_Stuart_Mill\">John Stuart Mill<\/a> utiliz\u00f3 por vez primera el t\u00e9rmino&nbsp;<em>distop\u00eda<\/em>&nbsp;en una intervenci\u00f3n parlamentaria para referirse a la perspectiva poco halag\u00fce\u00f1a que se desprend\u00eda de la vigencia de algunos factores del presente. Cinco d\u00e9cadas despu\u00e9s, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Patrick_Geddes\">Patrick Geddes<\/a> y <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Lewis_Mumford\">Lewis Mumford<\/a> introducen -nos los recuerda Jos\u00e9 Manuel Naredo en su art\u00edculo- el t\u00e9rmino <em>eutopia<\/em> para expresar el <em>buen lugar<\/em> en el que estar y al que deber\u00edamos ir. <\/p>\n\n\n\n<p>\u00bfPor qu\u00e9 nos deber\u00eda interesar, en la era del Antropoceno, la utop\u00eda entendida como eutop\u00eda? \u00bfQu\u00e9 significado puede tener al comienzo del siglo XXI, atenazados como estamos por amenazas globales que adquieren una dimensi\u00f3n existencial? Son preguntas que nos llevan a orientar nuestra mirada, por primera vez en los treinta y cinco a\u00f1os de vida de la revista, a ese lugar imaginado que deber\u00eda figurar en los mapas que merecen ser ojeados. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfPara qu\u00e9 sirve la utop\u00eda?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Como sugiere Jes\u00fas Joven al introducirnos la obra de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tom%C3%A1s_Moro\">Thomas More<\/a> en este n\u00famero, la sociedad que prefigura esta primera utop\u00eda literaria est\u00e1 lejos de ser una sociedad justa (debido a la existencia de esclavitud); tampoco parece una sociedad deseable, ni siquiera para el propio autor que la imagina, pues en ella se hace patente la ausencia de Dios. Es probable, pues, que More no estuviera imaginando un \u201cbuen lugar\u201d, sino un \u201cno lugar\u201d desde el que comentar cr\u00edticamente el mundo que le rodeaba. Este papel cr\u00edtico es la primera y m\u00e1s destacada funci\u00f3n que cabe atribuir a la utop\u00eda. Pero hay, al menos, otras dos funciones m\u00e1s que merecen nuestra atenci\u00f3n.  <\/p>\n\n\n\n<p>La segunda funci\u00f3n de la utop\u00eda es ayudar a imaginar alternativas. La utop\u00eda como invariante de la historia humana forma parte de las ilusiones naturales de las que habla <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Giacomo_Leopardi\">Leopardi<\/a> y reivindica <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Francisco_Fern%C3%A1ndez_Buey\">Fern\u00e1ndez Buey<\/a>, una atalaya desde la que visualizar y anticipar otra realidad. El g\u00e9nero ut\u00f3pico ha servido, por ejemplo, para lanzar nuevos principios sociales al servicio de la emancipaci\u00f3n de la mujer \u2013es el caso de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Charlotte_Perkins_Gilman\">Charlotte P. Gilman<\/a>, precursora con su&nbsp;<em><a href=\"https:\/\/en.wikipedia.org\/wiki\/Herland_(novel)\">Herland<\/a><\/em>&nbsp;(1915)- o de una organizaci\u00f3n alternativa de la econom\u00eda \u2013como la imaginada por el socialista norteamericano <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Edward_Bellamy\">Edward Bellamy<\/a> en su novela <em><a href=\"https:\/\/es.qaz.wiki\/wiki\/Looking_Backward\">Looking Backward<\/a><\/em> (1888)- que luego, a resultas de tantas luchas, han terminado por hacerse realidad  en muchos lugares. El sufragio femenino, la educaci\u00f3n universal o la abolici\u00f3n del trabajo infantil son principios que pertenecieron en su d\u00eda al g\u00e9nero ut\u00f3pico y que hoy est\u00e1n presentes en gran n\u00famero de sociedades de nuestro mundo, aunque -evitemos olvidarlo- no en todas. <\/p>\n\n\n\n<p>As\u00ed pues, el potencial cr\u00edtico de la utop\u00eda adquiere sentido en medio de la oscuridad del presente s\u00f3lo cuando se pone al servicio de la emancipaci\u00f3n humana. Pero para poder desatar este potencial hay que empezar por diferenciar a los ilusos de quienes albergan ilusiones, pues no es lo mismo hacerse ilusiones que tener ilusiones. \u00bfY qu\u00e9 diferencia una cosa de la otra? Los ilusos se diferencian de los ut\u00f3picos en que defienden ideales que se encuentran fuera de la historia. Sus ilusiones no son realizables. Por el contrario, el ut\u00f3pico alberga una ilusi\u00f3n realizable, tal vez no en el momento presente y dentro del orden social dominante, pero no imposible en otro momento hist\u00f3rico y bajo otras circunstancias. El ut\u00f3pico, a diferencia del iluso, engarza la utop\u00eda a una realidad que no queda reducida al campo de lo existente. La realidad es tambi\u00e9n un campo de posibilidades, de opciones por explorar y de experiencias alternativas que practicar, algunas incluso ya iniciadas, aunque r\u00e1pidamente sofocadas o desplazadas a un segundo plano de la historia por el poder. Cuando se formula una utop\u00eda, se\u00f1ala <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Juan_Jos%C3%A9_Tamayo\">Juan Jos\u00e9 Tamayo<\/a>, \u00abno se est\u00e1 proponiendo un imposible; se busca cambiar las coordenadas que la hacen imposible para que sea posible\u00bb (<em><a href=\"https:\/\/www.trotta.es\/libros\/invitacion-a-la-utopia\/9788498793123\/\">Invitaci\u00f3n a la utop\u00eda<\/a><\/em>, Trotta, Madrid, 2012, p. 149). <\/p>\n\n\n\n<p>La tercera funci\u00f3n de la utop\u00eda est\u00e1 muy relacionada con esta doble funci\u00f3n cr\u00edtica y alternativa que acabamos de comentar. La utop\u00eda, en cuanto instancia cr\u00edtica que adem\u00e1s ayuda a previsualizar otra realidad, se convierte en motivaci\u00f3n para la acci\u00f3n y en horizonte que gu\u00eda el cambio social. Como se\u00f1al\u00f3 <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Francisco_Fern%C3%A1ndez_Buey\">Paco Fern\u00e1ndez Buey<\/a>, resulta indispensable para iniciar y sostener la acci\u00f3n pol\u00edtica desde una perspectiva emancipadora: \u00abNo ha habido ni habr\u00e1 filosof\u00eda moral sin utop\u00edas, o sea, sin la prefiguraci\u00f3n de sociedades imaginarias m\u00e1s justas, m\u00e1s igualitarias, m\u00e1s libres y m\u00e1s habitables de las que hemos conocido y conocemos. La imaginaci\u00f3n ut\u00f3pica ha sido y ser\u00e1 el est\u00edmulo positivo de todo pensamiento pol\u00edtico moral\u00bb (<em><a href=\"https:\/\/tienda.elviejotopo.com\/pensamiento\/930-utopias-e-ilusiones-naturales-9788496831377.html\">Utop\u00edas e ilusiones naturales<\/a><\/em>, pp. 12 y  13). Tal vez ha sido <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Eduardo_Galeano\">Eduardo Galeano<\/a> quien, desde el campo literario, m\u00e1s haya reivindicado este papel de la utop\u00eda. Son muy conocidas las palabras con las que se hace eco de la respuesta que dio el cineasta argentino <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Fernando_Birri\">Fernando Birri<\/a> a la pregunta \u00bfpara qu\u00e9 sirve la utop\u00eda?: \u00abLa utop\u00eda est\u00e1 en el horizonte. Camino dos pasos, ella se aleja dos pasos y el horizonte se corre diez pasos m\u00e1s all\u00e1. \u00bfEntonces para qu\u00e9 sirve la utop\u00eda? Para eso, sirve para caminar\u00bb. Utop\u00eda que combina cr\u00edtica y alternativa, que gu\u00eda la praxis y la orienta hacia ella. Esa es su funci\u00f3n. <\/p>\n\n\n\n<p>Galeano cultiv\u00f3 a lo largo de toda su obra la utop\u00eda cr\u00edtica y po\u00e9tica. Algunas de las frases que dej\u00f3 escritas se convirtieron en lemas de la acampada del 15 M (as\u00ed ocurri\u00f3 con esta, \u00absi no nos dejan so\u00f1ar, no los dejaremos dormir\u00bb, extra\u00edda de su libro <em><a href=\"https:\/\/www.sigloxxieditores.com\/libro\/los-hijos-de-los-dias_17856\/\">Los hijos de los d\u00edas<\/a><\/em>). Entre los muchos escritos que nos leg\u00f3, tal vez el que mejor refleja el esp\u00edritu ut\u00f3pico del autor es el titulado \u00abEl derecho al delirio\u00bb, del que entresaco los siguientes versos: \u00ab\u00bfQu\u00e9 tal si deliramos, por un ratito? Vamos a clavar los ojos m\u00e1s all\u00e1 de la infamia, para adivinar otro mundo posible (\u2026) en las calles, los autom\u00f3viles ser\u00e1n aplastados por los perros\/ la gente no ser\u00e1 manejada por el autom\u00f3vil, ni ser\u00e1 programada por el ordenador, ni ser\u00e1 comprada por el supermercado, ni ser\u00e1 tampoco mirada por el televisor (..) la gente trabajar\u00e1 para vivir, en lugar de vivir para trabajar\/ se incorporar\u00e1 a los c\u00f3digos penales el delito de estupidez, que cometen quienes viven por tener o por ganar, en vez de vivir por vivir nom\u00e1s, como canta el p\u00e1jaro sin saber que canta y como juega el ni\u00f1o sin saber que juega (\u2026) los economistas no llamar\u00e1n nivel de vida al nivel de consumo\/ ni llamar\u00e1n calidad de vida a la cantidad de cosas\u00bb (<em><a href=\"https:\/\/sigloxxieditores.com.ar\/libro\/patas-arriba\/\">Patas arriba. La escuela del mundo al rev\u00e9s<\/a><\/em>, Siglo XXI, Madrid, 1998, pp. 341-344).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>De la utop\u00eda social a las ilusiones tecnol\u00f3gicas<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La publicaci\u00f3n, en Lovaina en 1516, <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Utop%C3%ADa_%28Tom%C3%A1s_Moro%29\">Del estado ideal de una rep\u00fablica en la nueva isla de Utop\u00eda<\/a><\/em> inaugura el pensamiento ut\u00f3pico moderno. Aunque la noci\u00f3n de utop\u00eda estuvo enraizada en sus comienzos al \u00e1mbito social y ten\u00eda un marcado car\u00e1cter pol\u00edtico, con el tiempo fue cediendo terreno en favor de las ilusiones tecnocient\u00edficas. No es accidental ese tr\u00e1nsito. Las utop\u00edas, por su carga cr\u00edtica y alternativa, se convirtieron en una peligrosa herramienta al servicio de la emancipaci\u00f3n humana. Recuerda <a href=\"https:\/\/www.iea-nantes.fr\/en\/chercheurs\/musso-pierre_303\">Pierre Musso<\/a> que este giro de la utop\u00eda hacia el ilusorio solucionismo tecnol\u00f3gico se produce en \u00e9pocas tan tempranas como las de las revoluciones sociales y obreras de los a\u00f1os 1830 en Francia: \u00abEl objetivo fue eludir la conflictividad pol\u00edtica para celebrar el progreso t\u00e9cnico y la revoluci\u00f3n industrial (\u2026) La utop\u00eda deja de ser sociopol\u00edtica para convertirse en cient\u00edfico-t\u00e9cnica. Esta inflexi\u00f3n fundamental, en sus or\u00edgenes, pretend\u00eda una toma de poder tecnocr\u00e1tica, relegando a un segundo plano a la utop\u00eda social, e incluso socialista. Esto es lo que pretenden algunos sansimonianos al reducir el cambio social a realizaciones t\u00e9cnicas\u00bb (<a href=\"http:\/\/www.mondiplo.net\/WebRoot\/StoreES3\/Shops\/eb8018\/4D95\/D56C\/ED74\/74E6\/6BC4\/D94C\/9B1E\/9D9B\/sumario_pdv_7.pdf\">\u00abDe la utop\u00eda social a la utop\u00eda tecnol\u00f3gica\u00bb<\/a>, <em>El punto de vista n\u00ba 7: Tiempos de utop\u00edas (Le Monde diplomatique)<\/em>, Ediciones Cybermonde, Valencia, 2011, pp. 7 y 8).<\/p>\n\n\n\n<p>En los umbrales de la \u00abcuarta revoluci\u00f3n industrial\u00bb, derivada de la integraci\u00f3n de la inteligencia artificial con las nanotecnolog\u00edas y la biolog\u00eda sint\u00e9tica, las ilusiones tecnol\u00f3gicas renacen cada vez con m\u00e1s fuerza. El libro <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Homo_Deus:_Breve_historia_del_ma%C3%B1ana\">Homo Deus<\/a><\/em> de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Yuval_Noah_Harari\">Harari<\/a> sintetiza mejor que ning\u00fan otro esas ilusiones presentes en la sociedad actual. La posibilidad que se le ha abierto al ser humano de acabar con los flagelos del hambre, la guerra y la enfermedad le faculta para ascender a un nivel superior en la escala evolutiva: \u00abEl ascenso de humanos a dioses puede seguir cualquiera de estos tres caminos: ingenier\u00eda biol\u00f3gica, ingenier\u00eda ciborg e ingenier\u00eda de seres no org\u00e1nicos\u00bb (<em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Homo_Deus%3A_Breve_historia_del_ma%C3%B1ana\">Homo Deus<\/a><\/em>, Debate, Barcelona, 2016, p. 56). No hay que esperar a la lent\u00edsima selecci\u00f3n natural ni a la azarosa mutaci\u00f3n de los genes cuando resulta posible forzar los cambios con las palancas de la biotecnolog\u00eda, la inteligencia artificial o la nanotecnolog\u00eda. Esta ilusi\u00f3n tiene hoy nombre e ingentes recursos a su servicio. El <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Transhumanismo\">transhumanismo<\/a><\/em>, que no es m\u00e1s que la b\u00fasqueda de la inmortalidad a trav\u00e9s de la tecnolog\u00eda, cuenta con el respaldo inestimable de Google y la NASA a trav\u00e9s de la Universidad de la Singularidad, dedicada en exclusiva a este asunto. <\/p>\n\n\n\n<p><strong>El deslizamiento hacia lo dist\u00f3pico<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La capacidad de seducci\u00f3n que tienen las nuevas tecnolog\u00edas parece irresistible. Pero si por un momento pudi\u00e9semos suspender esa atracci\u00f3n, logrando unas mejores condiciones para preguntarnos acerca de si esas opciones son realmente deseables, es probable que nos surgieran unas cuantas reservas. La exitosa serie <em><a href=\"https:\/\/www.netflix.com\/es\/title\/70264888\">Black Mirrow<\/a><\/em> refleja magistralmente el malestar y la inquietud que nos provoca tanto ilusionismo tecnol\u00f3gico. En sus cap\u00edtulos abunda la <em>distop\u00eda<\/em> y escasea la <em>eutop\u00eda<\/em>. <\/p>\n\n\n\n<p>Cabe preguntar si este desplazamiento de las utop\u00edas por las distop\u00edas es algo reciente o viene de lejos. Aunque la ficci\u00f3n dist\u00f3pica ha vivido siempre sus momentos m\u00e1s dorados despu\u00e9s de las grandes crisis colectivas, la utop\u00eda ha llevado en su reverso la distop\u00eda desde los inicios. De ah\u00ed que quepa distinguir las utop\u00edas puras de las parodias ut\u00f3picas, que no buscan presentar un ideal sino m\u00e1s bien evitarlo. Entre los autores de las primeras encontrar\u00edamos a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tom%C3%A1s_Moro\">More<\/a> con su <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Utop%C3%ADa_%28Tom%C3%A1s_Moro%29\">Utop\u00eda<\/a><\/em>, a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Tommaso_Campanella\">Campanella<\/a> con <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ciudad_del_Sol_(utop%C3%ADa)\">La ciudad del Sol<\/a><\/em>, a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Francis_Bacon\">Bacon<\/a> con <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/La_Nueva_Atl%C3%A1ntida\">Nueva Atl\u00e1ntida<\/a><\/em>, a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Edward_Bellamy\">Bellamy<\/a> con <em><a href=\"https:\/\/www.akal.com\/libro\/mirando-atras_34929\/\">Mirando hacia atr\u00e1s<\/a><\/em> y, sobre todo, a <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/William_Morris\">Morris<\/a> con <em><a href=\"https:\/\/capitanswing.com\/libros\/noticias-de-ninguna-parte\/\">Noticias de ninguna parte<\/a><\/em>. Entre los cultivadores de las segundas, autores como <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Italo_Calvino\">Italo Calvino<\/a>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/H._G._Wells\">H.G. Wells<\/a> o <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Ursula_K._Le_Guin\">Ursula K. Le Guin<\/a>, que imaginaron en muchas de sus obras futuros dist\u00f3picos con la intenci\u00f3n de que anticipando esos horizontes tenebrosos nos encontr\u00e1semos en mejores condiciones de sortearlos. Otros, como <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Yevgueni_Zamiatin\">Yevgueni Zamiatin<\/a> con <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Nosotros_(novela)\">Nosotros<\/a><\/em>, <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Aldous_Huxley\">Aldous Huxley<\/a> con <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Un_mundo_feliz\">Un mundo feliz<\/a><\/em> o <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/George_Orwell\">George Orwell<\/a> con <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/1984_(novela)\">1984<\/a><\/em>, es posible que ni siquiera albergaran tal esperanza. <\/p>\n\n\n\n<p>En cualquier caso, pocos tiempos tan proclives a las distop\u00edas como los actuales. Est\u00e1n tan presentes en nuestros d\u00edas que gran parte de la literatura juvenil m\u00e1s celebrada responde a este g\u00e9nero (v\u00e9ase la trilog\u00eda de <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Los_juegos_del_hambre\">Los juegos del hambre<\/a><\/em> de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Suzanne_Collins\">Suzanne Collins<\/a> o el tr\u00edptico de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Veronica_Roth\">Ver\u00f3nica Roth <\/a>formado con sus novelas <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Divergente_(novela)\">Divergente<\/a><\/em>, <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Insurgente_(novela)\">Insurgente<\/a><\/em> y <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Leal_(novela)\">Leal<\/a><\/em>, todas ellas llevadas al cine en los \u00faltimos a\u00f1os con gran \u00e9xito de p\u00fablico). Tampoco han escapado a esta tentaci\u00f3n muchos autores consagrados: ah\u00ed est\u00e1 el mundo apocal\u00edptico que describe <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Cormac_McCarthy\">Cormac McCarthy<\/a> en <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/La_carretera_(novela)\">La carretera<\/a><\/em>, el renacer del antisemitismo que plantea <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Philip_Roth\">Philip Roth<\/a> en <em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/La_conjura_contra_Am%C3%A9rica\">La conjura contra Am\u00e9rica<\/a><\/em> o la acogida que han logrado las dos novelas de <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Margaret_Atwood\">Margaret Atwood<\/a> sobre la Rep\u00fablica de Gilead (<em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/El_cuento_de_la_criada\">El cuento de la criada<\/a><\/em> y <em><a href=\"https:\/\/www.agapea.com\/Margaret-Atwood\/Los-testamentos-9788498389494-i.htm\">Los testamentos<\/a><\/em>).<\/p>\n\n\n\n<p><strong>\u00bfQu\u00e9 significado puede tener la Utop\u00eda en la era del Antropoceno?<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La ciencia ficci\u00f3n ha cultivado un campo muy pr\u00f3ximo al de las utop\u00edas. El racionalismo m\u00e1gico presente en este g\u00e9nero literario ha permitido viajar a la luna o a las profundidades de la tierra cuando a\u00fan no era posible. La conciencia del futuro como un vasto territorio de posibilidades ha permitido que algunas mentes l\u00facidas fueran capaces de anticipar acontecimientos que luego otros seres humanos han presenciado. Desde que en el siglo II el escritor griego <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Luciano_de_Sam%C3%B3sata\">Luciano Sam\u00f3sata<\/a> imaginara un viaje a la luna, el ser humano ha realizado la mayor\u00eda de las ilusiones que ha albergado: ha llegado hasta los confines de los oc\u00e9anos, ha dado la vuelta al mundo, explorado las simas m\u00e1s profundas y formulado teor\u00edas, como la de las cuerdas  c\u00f3smicas y los agujeros de gusano, que hacen veros\u00edmiles los viajes en el tiempo que imagin\u00f3 el incomparable <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/H._G._Wells\">Herbert George Wells<\/a> veinte a\u00f1os antes de que el no menos genial <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Albert_Einstein\">Einstein<\/a> formulara la Teor\u00eda general de la relatividad. <\/p>\n\n\n\n<p>La ciencia ficci\u00f3n es un g\u00e9nero moderno, hija de la confianza en el futuro y de la idea de progreso. El futuro como algo mejor que el presente. \u00abEl progreso es la realizaci\u00f3n de las utop\u00edas\u00bb, dec\u00eda <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Oscar_Wilde\">Oscar Wilde<\/a>. La narrativa ut\u00f3pica es en cierto modo una variante de la filosof\u00eda del progreso, pero \u00bfqu\u00e9 idea de progreso cabe albergar en nuestra \u00e9poca? <\/p>\n\n\n\n<p>La idea de \u00abprogreso\u00bb que define nuestra \u00e9poca a menudo se parece m\u00e1s a la progresi\u00f3n de una enfermedad que a su curaci\u00f3n. Para <a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Walter_Benjamin\">Walter Benjamin<\/a> el progreso, cuando es contemplado desde la mirada del oprimido, se asemeja mucho a un vendaval que deja a su paso un reguero de v\u00edctimas y escombros. Desde esa perspectiva, el progreso es sin\u00f3nimo de cat\u00e1strofe y la utop\u00eda tiene que ver, sobre todo, con la esperanza de detener ese progreso. Cuando se avanza en la direcci\u00f3n equivocada, el progreso es lo \u00faltimo que se necesita. No tiene ning\u00fan sentido progresar en direcci\u00f3n al abismo, y hacia all\u00ed es adonde nos conduce este modelo de civilizaci\u00f3n (Christopher Ryan, <em><a href=\"https:\/\/capitanswing.com\/libros\/civilizados-hasta-la-muerte\/\">Civilizados hasta la muerte: el precio del progreso<\/a><\/em>, Capit\u00e1n Swing, Madrid, 2020). <\/p>\n\n\n\n<p>La civilizaci\u00f3n industrial capitalista encandila a sus v\u00edctimas con un progreso aparente, no real, pues en su discurrir deteriora las bases naturales y sociales sobre las que se sostiene. Nos ha conducido a una crisis ecosocial de la que brotan m\u00faltiples amenazas existenciales: amenazas clim\u00e1ticas, pandemias impulsadas por la globalizaci\u00f3n con efectos impredecibles sobre la salud p\u00fablica o disputas en torno a recursos estrat\u00e9gicos que tensionan la geopol\u00edtica internacional en un contexto de proliferaci\u00f3n nuclear. Sin mencionar los riesgos tecnol\u00f3gicos del impulso f\u00e1ustico: las consecuencias de la combinaci\u00f3n de la inteligencia artificial con la manipulaci\u00f3n gen\u00e9tica y las posibilidades de crear una especie de ciborgs no completamente org\u00e1nica.  <\/p>\n\n\n\n<p>El futuro no tiene el mismo significado ahora que antes de la crisis ecol\u00f3gica. Con anterioridad a esta crisis el futuro se pod\u00eda contemplar todav\u00eda como un territorio de posibilidades: cab\u00eda pensarlo como un tiempo mejor donde proyectar aquello que no resulta posible alcanzar en el tiempo presente. Pero ahora no. La crisis ecol\u00f3gica ha determinado nuestro futuro. Lo vemos con claridad al observar las consecuencias del cambio clim\u00e1tico. Desde el punto de vista de la crisis clim\u00e1tica, el futuro nunca va a poder ser mejor y, por eso, toda nuestra lucha por el futuro gira entre lo \u00abmalo\u00bb y lo \u00abpeor\u00bb. Y la diferencia entre ambos futuros es enorme: nada menos que la posibilidad entre un convivir a\u00fan civilizado y la m\u00e1s atroz de las barbaries. Tanta es la diferencia entre ambos futuros, que no cabe pensar en la utop\u00eda m\u00e1s que como la aspiraci\u00f3n a conseguir lo menos malo. Los nuestros son tiempos de concesiones, de la b\u00fasqueda del mal menor. Lo mejor deja de estar a nuestro alcance y debemos conformarnos con lo menos malo. Son tiempos de utop\u00eda formulada en negativo: \u00abhoy no luchamos por construir la brillante utop\u00eda, sino para evitar las distop\u00edas peores\u00bb (Jorge Riechmann, <em><a href=\"https:\/\/www.mralibros.com\/libros\/otro-fin-del-mundo-es-posible-decian-los-companeros\/\">Otro fin del mundo es posible, dec\u00edan los compa\u00f1eros<\/a><\/em>, mra ediciones, Barcelona, 2020, p. 107).    <\/p>\n\n\n\n<p>Predominan hoy las distop\u00edas, que no son sino hijas de la creciente consciencia de que vivimos un gran desastre social y civilizatorio. Dar la vuelta al calcet\u00edn de sentido tr\u00e1gico del presente pasa por hacer florecer la carga alternativa que tiene la utop\u00eda y que no alcanza a imaginar el pensamiento que se queda en meramente dist\u00f3pico. Si la distop\u00eda llega a ser, en el mejor de los casos, una cr\u00edtica cuando apunta al estado de barbarie al que nos conduce el presente, la utop\u00eda adem\u00e1s de la cr\u00edtica proporciona la imaginaci\u00f3n pol\u00edtica necesaria para lanzar la realidad en otra direcci\u00f3n, hacia un <em>buen vivir<\/em> en un <em>buen lugar<\/em>, hacia la <em>eutop\u00eda<\/em>.  <\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Santiago \u00c1lvarez Cantalapiedra es doctor en Ciencias Econ\u00f3micas. 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