{"id":1841,"date":"2021-04-15T00:33:00","date_gmt":"2021-04-14T22:33:00","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/?p=1841"},"modified":"2021-05-15T10:20:50","modified_gmt":"2021-05-15T08:20:50","slug":"la-renta-basica-como-proyecto-socialista","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/2021\/04\/15\/la-renta-basica-como-proyecto-socialista\/","title":{"rendered":"La Renta B\u00e1sica como proyecto socialista"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img loading=\"lazy\" decoding=\"async\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/04\/Erik-Olin-Wright_foto-1024x881.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-1842\" width=\"512\" height=\"441\" \/><\/figure>\n\n\n\n<p><em><a href=\"https:\/\/es.wikipedia.org\/wiki\/Erik_Olin_Wright#Traducciones_al_espa%C3%B1ol\">Erik Olin Wright<\/a> (1947-2019), fallecido a la edad de 72 a\u00f1os, cuando acababa de terminar su libro <a href=\"https:\/\/www.akal.com\/libro\/como-ser-anticapitalista-en-el-siglo-xxi_51261\/\">C\u00f3mo ser anticapitalista en el siglo XXI<\/a> (Akal, Madrid, 2020), fue un reconocido soci\u00f3logo estadounidense y uno de los m\u00e1s importantes te\u00f3ricos del \u00abmarxismo anal\u00edtico\u00bb. Sus dos grandes contribuciones te\u00f3ricas fueron, por un lado, la revisi\u00f3n de la teor\u00eda marxista de las clases con un riguroso enfoque emp\u00edrico (<a href=\"https:\/\/www.akal.com\/libro\/comprender-las-clases-sociales_35646\/\">Comprender las clases sociales<\/a>, Akal, Madrid, 2018), y, por otro lado, su estudio de las \u00abutop\u00edas reales\u00bb (<a href=\"https:\/\/www.akal.com\/libro\/construyendo-utopias-reales_35032\/\">Construyendo utop\u00edas reales<\/a>, Akal, Madrid, 2014). A \u00e9l debemos, pues, la tem\u00e1tica e incluso la expresi\u00f3n que el Laboratorio ha elegido para el debate de este mes. Por eso, hemos querido recuperar un texto suyo en el que se ocupa de una esas \u00abutop\u00edas reales\u00bb: la Renta B\u00e1sica. Este texto, publicado originalmente en <a href=\"https:\/\/www.degruyter.com\/journal\/key\/BIS\/html\">Basic Income Studies<\/a>, n\u00ba 1, 2006, fue traducido al espa\u00f1ol por Julie Wark y  Daniel Ravent\u00f3s, publicado en <a href=\"https:\/\/sinpermiso.info\/textos\/erik-olin-wright-1947-2019-dossier\">Sin Permiso<\/a>, n\u00ba 1, 2006, pp. 145-152, y reeditado de nuevo en 2019, tras la muerte del autor.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p>La  mayor parte de las discusiones sobre la Renta B\u00e1sica (RB) giran  alrededor de dos grupos de cuestiones: el primero, las implicaciones  normativas de la RB para distintas concepciones de la justicia; el segundo, los problemas pr\u00e1cticos de sostenibilidad de la RB dado un \u00e1mbito de consideraciones econ\u00f3micas que incluyen los efectos sobre los tipos impositivos, los incentivos, el mercado laboral, etc. Realmente se trata de importantes cuestiones, pero yo quiero explorar un tema  diferente: \u00bfen qu\u00e9 aspectos puede una RB garantizada ser considerada parte de un amplio desaf\u00edo socialista al capitalismo?<\/p>\n\n\n\n<p>Esto puede parecer a alguna gente una cuesti\u00f3n irrelevante, quiz\u00e1s incluso  est\u00fapida, ya que la misma idea de socialismo ha perdido mucho de su  atractivo pol\u00edtico e intelectual en los \u00faltimos a\u00f1os. La idea de que hay una alternativa sist\u00e9mica factible al capitalismo, sea en el sentido de un dise\u00f1o viable de instituciones econ\u00f3micas alternativas, sea en el de un objetivo pol\u00edticamente alcanzable, parece muy rocambolesco incluso a mucha gente que a\u00fan mantiene las cr\u00edticas tradicionales socialistas al  capitalismo.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que tiene a\u00fan sentido hablar del desaf\u00edo socialista al capitalismo  incluso en ausencia de un dise\u00f1o claro y bien articulado de instituciones socialistas. Lo que podemos tratar de hacer es articular un conjunto de principios socialistas anticapitalistas y usarlos para indicar si los movimientos van en una direcci\u00f3n socialista incluso si no tenemos una clara comprensi\u00f3n de nuestro destino. Como cuando nos orientamos con una br\u00fajula que nos se\u00f1ala la direcci\u00f3n en que nos movemos, pero sin un mapa que muestre todo el camino desde el punto de partida hasta el destino. Lo que conlleva peligros, claro: podemos encontrar abismos que no podemos sortear, as\u00ed como obst\u00e1culos imprevistos que nos fuercen en una direcci\u00f3n que no hab\u00edamos proyectado. Pero tambi\u00e9n puede ser el caso que si nosotros queremos abandonar el mundo social en el que vivimos no tenemos mejor recurso que estos principios orientadores, m\u00e1s que destinaciones conocidas de antemano.<\/p>\n\n\n\n<p>Esta forma de pensar acerca del socialismo rechaza la simple dicotom\u00eda  capitalismo contra socialismo. Esto implica que las sociedades  capitalistas difieren en c\u00f3mo son de \u201csocialistoides\u201d \u2014para usar una vieja expresi\u00f3n derechista\u2014 y que, con respecto a los valores y las aspiraciones socialistas emancipatorias, es mejor estar en una sociedad capitalista con fuertes elementos socialistas que en una sociedad capitalista sin estos elementos. Cosa que deja abierta la cuesti\u00f3n de hasta cu\u00e1n lejos deben llegar estos principios, cu\u00e1n estrechos son los l\u00edmites de las posibilidades impuestas por el capitalismo, y si algunas rupturas m\u00e1s profundas con las instituciones capitalistas ser\u00edan necesarias para posteriores avances. No s\u00e9 si una larga secuencia de movimientos socialistas dentro de los espacios institucionales permitidos en el capitalismo podr\u00eda conducir acumulativamente a una metamorfosis del propio capitalismo o si al final llegar\u00eda a l\u00edmites infranqueables. No s\u00e9 c\u00f3mo responder a estas cuestiones y sospecho que no pueden responderse. En ausencia de una respuesta convincente, lo mejor que podemos hacer entonces es trazar los criterios que nos orienten hacia un cambio progresivo sin un claro destino.<\/p>\n\n\n\n<p>Si se est\u00e1 de acuerdo en que esto es una buena manera de pensar sobre la  idea de un desaf\u00edo socialista al capitalismo, la cuesti\u00f3n entonces se  transforma en la siguiente: \u00bfcu\u00e1les son los principios que nos dicen si nos estamos moviendo en la direcci\u00f3n correcta y c\u00f3mo la RB puede contribuir a este movimiento?<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Tres principios de un desaf\u00edo socialista al capitalismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Hay muchos principios posibles que nos pueden guiar por la senda socialista. Voy a detenerme en tres:<\/p>\n\n\n\n<p>1. <em>Fortalecer el poder obrero frente al capital.<\/em> Este es uno de los temas centrales del pensamiento socialista, especialmente en su versi\u00f3n marxista: el socialismo es un sistema de producci\u00f3n en el que la clase obrera es la clase dominante; el capitalismo es un sistema en el cual la clase capitalista es la clase dominante. Dentro del capitalismo, entonces, los cambios sociales que fortalezcan el poder obrero pueden ser considerados como movimientos en la direcci\u00f3n del socialismo aunque no amenacen inmediatamente el dominio del capital en s\u00ed.<\/p>\n\n\n\n<p>2.<em> Desmercantilizar la fuerza de trabajo<\/em>. Este es tambi\u00e9n un tema familiar en las discusiones socialistas. Una de las caracter\u00edsticas distintivas del capitalismo es que la gente que no dispone de medios de producci\u00f3n debe vender su fuerza de trabajo en el mercado laboral a un empleador para poder adquirir sus medios de subsistencia. Ello recibe a veces el nombre de mercantilizaci\u00f3n del trabajo (o quiz\u00e1s m\u00e1s precisamente, de la fuerza de trabajo) puesto que la capacidad de trabajar de la gente es tratada como si fuera una mercanc\u00eda. En la medida que los trabajadores puedan tener sus  necesidades cubiertas fuera del mercado mediante algunos mecanismos de provisi\u00f3n social, su fuerza de trabajo es desmercantilizada. La  mercantilizaci\u00f3n es as\u00ed una variable y se puede hablar del grado de  mercantilizaci\u00f3n o desmercantilizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo. Si el  socialismo es una econom\u00eda directamente orientada a la satisfacci\u00f3n de  las necesidades m\u00e1s que a la maximizaci\u00f3n del beneficio, entonces la  desmercantilizaci\u00f3n de la fuerza de trabajo puede ser interpretada como  un movimiento en la direcci\u00f3n del socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p>3. <em>Fortalecer  el poder de la sociedad civil para conformar las prioridades del uso del excedente social y de la organizaci\u00f3n de la actividad econ\u00f3mica<\/em>. Este tercer punto es el menos familiar, y quiz\u00e1s el m\u00e1s controvertido. Implica un contraste entre lo que llamo Estatismo y Socialismo. Ambas son formas de organizaci\u00f3n econ\u00f3mica no capitalista. En el Estatismo, el poder del estado juega el papel principal en la asignaci\u00f3n del excedente social entre prioridades alternativas y en la direcci\u00f3n del proceso productivo. Como claramente fueron los sistemas de direcci\u00f3n econ\u00f3mica altamente burocratizados en pa\u00edses como la Uni\u00f3n Sovi\u00e9tica. En contraste, en el socialismo lo que podr\u00eda ser llamado sin mucho rigor \u201cpoder social\u201d juega este papel. Esto es una idea mucho menos clara que el Estatismo, y en efecto mucha gente usa el t\u00e9rmino \u201csocialismo\u201d para referirse a lo que aqu\u00ed he llamado Estatismo. La idea de un socialismo enraizado en el poder social supone dos nociones cruciales. En primer  lugar, la idea de que el poder social configure el uso del excedente social significa que las prioridades de inversi\u00f3n al nivel macro son decididas mediante una deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica, participativa y vigorosamente p\u00fablica m\u00e1s que mediante el ejercicio del poder econ\u00f3mico privado en el mercado o el ejercicio del mando autoritario burocr\u00e1tico mediante el estado. En segundo lugar, a un nivel m\u00e1s micro, las asociaciones colectivas en la sociedad civil est\u00e1n directamente comprometidas en actividades econ\u00f3micas para satisfacer las necesidades. Esta producci\u00f3n orientada a las necesidades no est\u00e1 organizada mediante  los mercados o por las burocracias estatales, sino mediante la autoorganizaci\u00f3n de los actores colectivos de la sociedad. Lo que se llama en algunos c\u00edrculos \u201ceconom\u00eda social\u201d. Podr\u00eda incluir aspectos como el cuidado de los menores, de las personas mayores y servicios de cuidado de la salud en el hogar, servicios recreativos, y una gran cantidad de actividades culturales y art\u00edsticas. La producci\u00f3n de estos servicios en la econom\u00eda social \u2014y esto debe ser enfatizado\u2014, es social, no privada: no se trata aqu\u00ed de trasladar el cuidado de los menores o de las personas mayores del \u00e1mbito del mercado o de la provisi\u00f3n estatal hacia la familia. M\u00e1s bien la econom\u00eda social est\u00e1 construida alrededor de la provisi\u00f3n p\u00fablica de estos servicios mediante la asociaci\u00f3n colectiva m\u00e1s que por el estado o el mercado. El socialismo, entonces, combina la deliberaci\u00f3n democr\u00e1tica sobre amplias asignaciones de inversi\u00f3n con la autoorganizaci\u00f3n asociativa voluntaria de la actividad econ\u00f3mica. Como en los otros dos principios, la influencia del poder social sobre la econom\u00eda es una variable y as\u00ed podemos concluir que nos movemos en una direcci\u00f3n socialista cuando esta influencia aumenta.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Renta B\u00e1sica y socialismo<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Si aceptamos estos tres principios \u2014fortalecer el poder obrero frente al  capital, desmercantilizar la fuerza de trabajo y fortalecer el poder social sobre la actividad econ\u00f3mica\u2014 como criterios para movernos del  capitalismo hacia el socialismo, la siguiente cuesti\u00f3n ser\u00eda c\u00f3mo las  distintas propuestas de las reformas institucionales dentro del  capitalismo pueden contribuir de una u otra forma a estos tres objetivos. Por ejemplo, las reformas de los fondos de pensiones que dieron a los sindicatos un potencial para ejercer control sobre el poder de las corporaciones, como defiende William Greider, podr\u00edan ser vistas como contribuciones de alguna forma hacia el tercer criterio. \u00bfQu\u00e9 decir de la RB? Argumentar\u00e9 que la RB puede ser vista como una reforma socialista a partir de los tres criterios expuestos. Por supuesto, el alcance de c\u00f3mo la RB contribuye al proyecto socialista depende en aspectos importantes de su cuant\u00eda, y esto depende de la sostenibilidad de la RB en t\u00e9rminos estrictamente econ\u00f3micos seg\u00fan todas las habituales razones que han sido exploradas en los debates sobre esta propuesta. En beneficio de mi argumento, de momento har\u00e9 dos supuestos: en primer lugar, una RB incondicional de una cuant\u00eda que posibilitar\u00eda a una persona vivir decentemente, aunque sin el menor lujo. Esto es, el nivel de la asignaci\u00f3n es suficientemente alto para que la salida del mercado laboral capitalista sea una opci\u00f3n posible. En segundo lugar, asumir\u00e9 que una asignaci\u00f3n de la mencionada cuant\u00eda no genera problema de incentivo ni para los trabajadores ni para los inversores, de forma que la asignaci\u00f3n no resultase insostenible a lo largo del tiempo. Con estos  supuestos, la RB contribuir\u00eda a cada uno de los tres principios del proyecto socialista.<\/p>\n\n\n\n<p>1.<em> Renta B\u00e1sica y el equilibrio del poder de clase<\/em>. Una RB generosa tiene el potencial de contribuir a largo plazo al fortalecimiento del poder del trabajo respecto al capital por tres razones. Primera, en la medida que el mercado laboral se vuelve m\u00e1s limitado en una econom\u00eda capitalista con RB, el poder de negociaci\u00f3n individual de los trabajadores aumentar\u00e1. Segunda, en general los trabajadores est\u00e1n en una mejor posici\u00f3n  negociadora cuando el mercado laboral es limitado. Y tercera, la RB es, en caso de huelga, una especie de caja de resistencia incondicional e inagotable, cosa que contribuir\u00eda al fortalecimiento del movimiento obrero. Incluso si la RB no estuviera acompa\u00f1ada por leyes adicionales m\u00e1s favorables para la organizaci\u00f3n sindical, se podr\u00eda de esta manera reforzar la capacidad obrera para luchar por sindicatos. Hoy en d\u00eda los defensores de los sindicatos, en algunos lugares y ocasiones, han argumentado contra la RB por diversas razones. A veces los sindicalistas objetan a la RB de la  misma forma en que son a veces hostiles al bienestarismo, a saber: que  podr\u00eda ser un instrumento mediante el cual los que trabajan duro deber\u00edan mantener a los vagos. Pero tambi\u00e9n existe un argumento m\u00e1s  directamente ligado al poder sindical: el miedo de que con una RB los  trabajadores no tendr\u00edan necesidad de los sindicatos. Si la \u00fanica funci\u00f3n de los sindicatos fuera garantizar unos niveles de vida m\u00ednimos, entonces s\u00ed que la RB podr\u00eda representar una inquietud realista. Pero en la medida en que los sindicatos tambi\u00e9n se ocupan de la organizaci\u00f3n del proceso laboral, de las condiciones de trabajo, del trato justo dentro de las disputas, etc\u00e9tera, la RB no amenazar\u00eda la funci\u00f3n de los sindicatos. En cualquier caso, la capacidad a\u00f1adida para la lucha que proveer\u00eda la RB probablemente representar\u00eda un mayor beneficio que cualquier reducci\u00f3n marginal de las funciones de la organizaci\u00f3n colectiva.<\/p>\n\n\n\n<p>2. <em>Desmercantilizar el trabajo<\/em>. El efecto m\u00e1s obvio de la RB es la desmercantilizaci\u00f3n parcial del trabajo. Un aspecto de la RB que mayor atenci\u00f3n ha recibido y que est\u00e1  expresado en el toque de rebato de Philippe Van Parijs: \u201clibertad real para todos\u201d. Si una RB sostenible provee un nivel de subsistencia  culturalmente aceptable, entonces ello significa que las necesidades  b\u00e1sicas de la poblaci\u00f3n est\u00e1n cubiertas sin la compulsi\u00f3n de tener que entrar en el mercado de trabajo.<\/p>\n\n\n\n<p>3. <em>Ampliar el potencial para la econom\u00eda social<\/em>. La RB puede parecer, a primera vista, que no tenga demasiada relaci\u00f3n con el principio socialista de aumentar el poder social sobre la  actividad econ\u00f3mica. Despu\u00e9s de todo, la RB es una transferencia individual y no existen constricciones acerca de lo que deban hacer los individuos con ella. En tales t\u00e9rminos, parece una reforma puramente  individualista.<\/p>\n\n\n\n<p>Creo que esta es una forma muy limitada de entender las implicaciones de la  RB. Ya hemos visto c\u00f3mo la RB puede tener consecuencias colectivas  mediante la mejora del poder del trabajo respecto al capital. La RB  tambi\u00e9n, en mi opini\u00f3n, tiene el potencial de crear las condiciones para  una econom\u00eda social mucho m\u00e1s extensa y profunda. La econom\u00eda social es una manera alternativa de organizar una actividad econ\u00f3mica distinta  tanto de la provisi\u00f3n del mercado capitalista como de la provisi\u00f3n del  estado. Su caracter\u00edstica principal consiste en la producci\u00f3n organizada  por colectividades directamente para satisfacer las necesidades y no  sujeta a la disciplina de la maximizaci\u00f3n de las ganancias ni a la  racionalidad tecnocr\u00e1tica-estatal. Una parte importante de esta actividad supone la provisi\u00f3n de varias clases de servicios, muchos de los cuales son bastante intensivos en trabajo. Uno de los principales problemas que los actores colectivos deben hacer frente en la econom\u00eda  social es generar un nivel de vida decente para los proveedores de estos servicios. Por supuesto esto es un problema cr\u00f3nico en las artes, pero tambi\u00e9n afecta a los esfuerzos de las comunidades para organizar los servicios de la econom\u00eda social para varios tipos de actividades de  atenci\u00f3n. La RB resuelve substancialmente este problema. La RB puede ser vista como una transferencia masiva del excedente social desde el mercado capitalista hacia la econom\u00eda social, desde la acumulaci\u00f3n del capital a lo que puede ser llamada acumulaci\u00f3n social \u2014la acumulaci\u00f3n de la capacidad de la sociedad para la autoorganizaci\u00f3n de las actividades econ\u00f3micas orientadas a las necesidades.<\/p>\n\n\n\n<p>La  RB, sin m\u00e1s, solamente contribuye a resolver uno de los problemas a los que enfrenta una econom\u00eda social fortalecida, es decir, la ruptura del  lazo entre las condiciones m\u00ednimas de vida y la participaci\u00f3n en el  mercado de trabajo capitalista. No ofrece capital para infraestructuras ni contribuciones no laborales para la econom\u00eda social. Como tal, el  enriquecimiento de la producci\u00f3n econ\u00f3mica social mediante la RB estar\u00e1  limitado probablemente a los servicios intensivos en trabajo. Pero  tambi\u00e9n la RB aporta un subsidio para la actividad pol\u00edtica, para el  asociacionismo, para los movimientos sociales, ya que \u00e9stos tambi\u00e9n  dependen sobre todo del tiempo y el esfuerzo de la gente. Y esto a su vez puede mejorar las perspectivas de una gama m\u00e1s extensa de reformas  que eventualmente ampliar\u00eda el espacio para avanzar hacia el socialismo.<\/p>\n\n\n\n<p><strong>Conclusi\u00f3n<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>Todo esto puede parecer disonancia cognitiva. El socialismo en cualquier  sentido de la palabra parece muy lejos de la agenda de la pol\u00edtica americana en el contexto actual. Y, por supuesto, si estoy en lo cierto que una RB generosa podr\u00eda contribuir de una forma importante a revitalizar el desaf\u00edo socialista al capitalismo mediante la desmercantilizaci\u00f3n parcial del trabajo, el fortalecimiento de los trabajadores y ampliando la econom\u00eda social fuera del mercado, entonces la RB est\u00e1 incluso m\u00e1s alejada de la agenda de lo que podr\u00edamos pensar. Pero a\u00fan as\u00ed, no viviremos bajo la nube del triunfalismo capitalista derechista por siempre. Habr\u00e1 nuevos episodios de pol\u00edticas progresivas e igualitarias incluso en Am\u00e9rica. Y cuando estos episodios vengan, la RB deber\u00eda ser un tema prioritario no simplemente a causa de su concordancia con algunos presupuestos fundamentales de la justicia social, sino porque puede contribuir a una amplia transformaci\u00f3n del propio capitalismo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Erik Olin Wright (1947-2019), fallecido a la edad de 72 a\u00f1os, cuando acababa de terminar su libro C\u00f3mo ser anticapitalista en el siglo XXI (Akal, [&#8230;]<\/p>\n","protected":false},"author":15,"featured_media":1842,"comment_status":"open","ping_status":"open","sticky":false,"template":"","format":"standard","meta":{"rop_custom_images_group":[],"rop_custom_messages_group":[],"rop_publish_now":"initial","rop_publish_now_accounts":[],"rop_publish_now_history":[],"rop_publish_now_status":"pending","jetpack_post_was_ever_published":false,"_jetpack_newsletter_access":"","_jetpack_dont_email_post_to_subs":false,"_jetpack_newsletter_tier_id":0,"_jetpack_memberships_contains_paywalled_content":false,"_jetpack_memberships_contains_paid_content":false,"footnotes":""},"categories":[5],"tags":[117,138],"class_list":["post-1841","post","type-post","status-publish","format-standard","has-post-thumbnail","hentry","category-foro","tag-colaboracion","tag-debate-abril-2021"],"jetpack_featured_media_url":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2021\/04\/Erik-Olin-Wright_foto-e1618271266647.jpg","jetpack_sharing_enabled":true,"_links":{"self":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1841","targetHints":{"allow":["GET"]}}],"collection":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/posts"}],"about":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/types\/post"}],"author":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/users\/15"}],"replies":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/comments?post=1841"}],"version-history":[{"count":3,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1841\/revisions"}],"predecessor-version":[{"id":1845,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/posts\/1841\/revisions\/1845"}],"wp:featuredmedia":[{"embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/media\/1842"}],"wp:attachment":[{"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/media?parent=1841"}],"wp:term":[{"taxonomy":"category","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/categories?post=1841"},{"taxonomy":"post_tag","embeddable":true,"href":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-json\/wp\/v2\/tags?post=1841"}],"curies":[{"name":"wp","href":"https:\/\/api.w.org\/{rel}","templated":true}]}}