{"id":5858,"date":"2022-03-15T10:52:00","date_gmt":"2022-03-15T08:52:00","guid":{"rendered":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/?p=5858"},"modified":"2022-04-17T00:56:56","modified_gmt":"2022-04-16T22:56:56","slug":"el-laboratorio-conversa-con-victoria-dhers-y-alice-poma","status":"publish","type":"post","link":"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/2022\/03\/15\/el-laboratorio-conversa-con-victoria-dhers-y-alice-poma\/","title":{"rendered":"El Laboratorio conversa con Victoria D&#8217;hers y Alice Poma"},"content":{"rendered":"\n<figure class=\"wp-block-image size-large is-resized\"><img decoding=\"async\" src=\"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2022\/03\/Foto-Victoria-y-Alice.jpg\" alt=\"\" class=\"wp-image-5864\" width=\"800\" srcset=\"https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2022\/03\/Foto-Victoria-y-Alice.jpg 787w, https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2022\/03\/Foto-Victoria-y-Alice-300x133.jpg 300w, https:\/\/redfilosofia.es\/laboratorio\/wp-content\/uploads\/sites\/7\/2022\/03\/Foto-Victoria-y-Alice-768x341.jpg 768w\" sizes=\"(max-width: 787px) 100vw, 787px\" \/><figcaption>Victoria D&#8217;hers y Alice Poma<\/figcaption><\/figure>\n\n\n\n<p><em><a href=\"https:\/\/uba.academia.edu\/VictoriaDhers\">Victoria D\u2019hers<\/a> es licenciada en Sociolog\u00eda y doctora en Ciencias Sociales por la  Universidad de Buenos Aires (UBA). Investigadora Adjunta del Consejo  Nacional de Investigaciones Cient\u00edficas y T\u00e9cnicas (CONICET), en el <a href=\"http:\/\/iigg.sociales.uba.ar\/\">Instituto de Investigaciones Gino Germani<\/a> (GESEC, IIGG- UBA), y docente en UBA y Universidad Nacional de La Plata (UNLP). Forma parte del <a href=\"http:\/\/cuerposyemociones.com.ar\/\">Grupo de Estudios Sociales de las Emociones y los Cuerpos<\/a> (IIGG-UBA) desde su creaci\u00f3n en 2008, junto con Adri\u00e1n Scribano. Investigadora en el <a href=\"http:\/\/estudiosociologicos.org\/portal\/index.php\">Centro de Investigaciones y Estudios Sociol\u00f3gicos<\/a>. Es parte del <a href=\"https:\/\/www.clacso.org\/sensibilidades-subjetividades-y-pobreza\/\">GT CLACSO Sensibilidades, subjetividades y pobreza<\/a>. Ha publicado varios art\u00edculos y es parte de varios comit\u00e9s de evaluaci\u00f3n de revistas internacionales. Indaga en temas ambientales desde las  sensibilidades sociales, explorando metodolog\u00edas expresivas de investigaci\u00f3n. Practica yoga desde 1999. Es profesora certificada Iyengar (Jr3) y presidenta de la <a href=\"http:\/\/asociacioniyengar.com.ar\/\">Asociaci\u00f3n Argentina de Yoga Iyengar<\/a>.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><em><a href=\"https:\/\/www.iis.unam.mx\/investigacion\/investigadores\/investigadores-de-estudios-agrarios\/dra-poma-alice\/\">Alice Poma<\/a> es doctora en Ciencias Sociales Aplicadas al Medio Ambiente por la Universidad Pablo de Olavide de Sevilla (Espa\u00f1a). Investigadora Asociada en el Instituto de Investigaciones Sociales de la Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico (IIS-UNAM). Docente en los Posgrados en Ciencias de la Sostenibilidad y en Ciencias Pol\u00edticas y Sociales de la UNAM.&nbsp;Coordinadora del <a href=\"http:\/\/www.lacab.org.mx\">Laboratorio sobre Activismo y Alternativas de base (IIS-CEIICH UNAM)<\/a>. Sus principales l\u00edneas de investigaci\u00f3n son: emociones, movimientos sociales y activismo socioambiental y clim\u00e1tico.<\/em><\/p>\n\n\n\n<p><strong>La pandemia desde otro continente: lecciones desde M\u00e9xico y Argentina<\/strong><\/p>\n\n\n\n<p>La pandemia no se ha vivido de la misma manera en todos los pa\u00edses, ni en todas las clases sociales. Encerrarse en villas con jard\u00edn no es lo mismo que quedarse en departamentos de pocas decenas de metros cuadrados y con muchos familiares. De la misma manera que los trabajadores informales (que en M\u00e9xico son unos 30 millones, m\u00e1s de la mitad de la fuerza laboral, y en Argentina unas 7 millones de personas) no gozan de los mismos derechos que los asalariados. En este texto les compartimos unas reflexiones a cuatro manos y dos corazones, desde el sur \u2013y el \u2018sur del norte\u2019\u2013 del continente americano.<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">La llegada de la pandemia<\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Cuando lleg\u00f3 la pandemia en M\u00e9xico nos tom\u00f3 a la mayor\u00eda de sorpresa; China y Europa parec\u00edan realidades lejanas, pero M\u00e9xico respondi\u00f3 r\u00e1pidamente gracias a la experiencia que ya hab\u00eda tenido con la N1H1 en 2009. El primer encierro empez\u00f3 a mediados de marzo, cuando en M\u00e9xico empieza la temporada de calor. Ver las calles y las avenidas normalmente vac\u00edas era impresionante, por primera vez en muchas d\u00e9cadas no hubo contingencia ambiental (el ozono llega a niveles muy altos en temporada de calor), hab\u00eda silencio (cosa rar\u00edsima en una megaciudad) y se escuchaban los p\u00e1jaros. Fue surreal ver la ciudad sin gente, y las dem\u00e1s especies que se hac\u00edan m\u00e1s visibles. <\/p>\n\n\n\n<p>En Argentina, se segu\u00edan los sucesos de China pero se sent\u00eda como un relato lejano, cuando a mediados de marzo se decret\u00f3 el Aislamiento Social Preventivo y Obligatorio (ASPO). El primer caso se detect\u00f3 el 3 de marzo de 2020. En un inicio, y cuando no se consideraba a\u00fan una \u201cola\u201d por el n\u00famero de casos, ser\u00edan solo 15 d\u00edas para contener al virus. Por ese lapso de tiempo, la medida fue acatada. Luego, esos 15 d\u00edas se fueron repitiendo, y entramos en la sensaci\u00f3n del film <em>El d\u00eda de la marmota<\/em>. Pero al mirar \u201cel futuro\u201d (lo que suced\u00eda en Europa), parec\u00edan medidas -dentro de todo- necesarias. A nivel social, el fen\u00f3meno se manifestaba en m\u00faltiples sentidos. Se aplaud\u00eda a los m\u00e9dicos que daban su tiempo y vida para contener los casos m\u00e1s graves. Se celebraba el -relativo- bajo n\u00famero de casos. En los barrios m\u00e1s pudientes, se repet\u00edan los casos de vigilancia entre vecinos. A nivel pol\u00edtico, parec\u00eda incluso haber acuerdo entre los partidos opositores. La \u201cprimera ola\u201d inici\u00f3 en agosto y dur\u00f3 hasta noviembre de 2020. Claro que con el correr de las semanas, esto fue impactando de modo muy diferencial seg\u00fan localizaci\u00f3n y clase social. Se comenz\u00f3 a sentir la dificultad de seguir el \u201cqu\u00e9date en casa\u201d o \u201cl\u00e1vate las manos\u201d, en los amplios sectores pobres y vulnerados de las grandes ciudades. All\u00ed, a la par que crec\u00eda la necesidad, crec\u00edan las redes de contenci\u00f3n y solidaridad. Qued\u00f3 claro el rol de los comedores populares y las redes pre-existentes.<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico las medidas tampoco pod\u00edan ser respetada por todas las personas: con m\u00e1s de la mitad de la fuerza productiva informal, muchas personas no se pod\u00edan quedar en casa como se nos ped\u00eda (por lo mismo, las medidas nunca fueron obligatorias en M\u00e9xico), muchas colonias de la ciudad no tienen agua potable para lavarse las manos, y las personas que viven vendiendo en la calle ya no ten\u00edan a nadie a los que vender sus productos. Esto hizo que muchas personas tuvieran que sobrevivir con sus ahorros o recurrir a pr\u00e9stamos, sumando la ansiedad y la preocupaci\u00f3n de la situaci\u00f3n econ\u00f3mica, a la salud. El clasismo y el racismo se hicieron presentes en la atribuci\u00f3n de culpas, reproduciendo una l\u00f3gica de los \u2018virtuosos\u2019 contra los \u2018pecadores\u2019. Tambi\u00e9n se hizo visible la solidaridad, a trav\u00e9s de canastas b\u00e1sicas y otros proyectos de apoyo a las personas m\u00e1s vulnerables. <\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">Los dos a\u00f1os que no hubi\u00e9ramos querido vivir<\/span><\/p>\n\n\n\n<p>En Argentina, se sostuvo el confinamiento estricto por varios meses, lo que gener\u00f3 un ahogamiento pronunciado en el mercado laboral, sobre todo informal. Y dentro de la relativa contenci\u00f3n que se hab\u00eda logrado a nivel del n\u00famero de casos, se tem\u00eda la llegada del invierno. Se fueron abriendo ciertas actividades. 2020 termin\u00f3 incluso con posibilidades de permisos para viajes en el pa\u00eds. Los cuidados ya hab\u00edan mermado y las reuniones y encuentros se multiplicaban. Eso result\u00f3 en un rebrote. Durante la primera ola en Argentina, muri\u00f3 el mayor n\u00famero personas, un 29,8% del total de fallecidos (119.703). La segunda ola llegar\u00eda hacia marzo 2021, tras el inicio de las clases presenciales y a\u00fan lenta vacunaci\u00f3n, con un pico de casos que oblig\u00f3 a volver a las medidas de confinamiento estricto. El sistema de salud estaba exhausto, pero no lleg\u00f3 a colapsar. La tercera ola lleg\u00f3 en diciembre de 2021, con las fiestas, hasta mediados de enero 2022. Los casos aumentaron significativamente, pero con menor tasa de letalidad, por las caracter\u00edsticas de las variantes y por el avance de la vacunaci\u00f3n.<\/p>\n\n\n\n<p>En verano en M\u00e9xico es temporada de lluvia, en 2020 la primera ola de Covid estaba pasando, muchas personas necesitaban volver a sus actividades econ\u00f3micas y sus vidas. En julio de 2020 abrieron los parques para poder hacer actividades al aire libre. El tr\u00e1fico todav\u00eda era muy inferior a lo que suele ser. Ya se estaba hablando de un posible repunte en oto\u00f1o. Las escuelas segu\u00edan en l\u00ednea. Las muertes se sumaban cada d\u00eda. Despedimos el 2020 con la esperanza de que llegaran momentos mejores, pero en enero de 2021 vivimos en M\u00e9xico la peor ola de Covid, con miles de muertos. Las previsiones gubernamentales sobre las muertes ya hab\u00edan sido rebasadas, en enero no solo los hospitales estaban saturados, sino que no hab\u00eda ni ox\u00edgeno a disposici\u00f3n. Hab\u00eda colas de horas para poder encontrar un tanque o poder rellenarlo. El coste del ox\u00edgeno era alt\u00edsimo, las familias se endeudaban para intentar salvar a sus seres queridos. En los hospitales privados ped\u00edan medio mill\u00f3n de pesos mexicanos (unos veinticinco mil d\u00f3lares) para admitir pacientes con Covid, y a veces ni estos hospitales ten\u00edan camas disponibles. <\/p>\n\n\n\n<p>Quien sobrevivi\u00f3 tuvo que enfrentar las secuelas sin apoyo. El coste de los estudios en el sistema privado para muchos son inalcanzables, y el sistema p\u00fablico estaba saturado, el mismo gobierno dijo que no ten\u00eda las instalaciones para apoyar la recuperaci\u00f3n de los sobrevivientes. A principios de 2021 los peri\u00f3dicos hablaban de un mill\u00f3n y medio de mexicanos que ya no pod\u00edan seguir trabajando por culpa de las secuelas. La Universidad Nacional Aut\u00f3noma de M\u00e9xico ofreci\u00f3 talleres gratuitos en l\u00ednea para apoyar a las y los enfermos a recuperar su capacidad pulmonar. Los muertos oficialmente alcanzaron los 320.000, pero el n\u00famero se dobl\u00f3 al comparar el n\u00famero de muertos totales con los a\u00f1os anteriores. Muchas personas en M\u00e9xico no quisieron ir al hospital, por desconfianza o para morir en sus casas, con sus seres queridos. En muchas otras ocasiones cuando los enfermos llegaban al hospital era demasiado tarde. <\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico la pandemia hizo a\u00fan m\u00e1s evidente la desigualdad. Las personas con m\u00e1s recursos y mejores condiciones laborales se quedaron trabajando en casa, mientras que quien no pod\u00eda se expon\u00eda a la enfermedad. La mayor\u00eda de los muertos se contaron en los sectores populares, y en personas con co-morbilidades, entre las cuales destaca la primac\u00eda mexicana de enfermos por diabetes, debido al alto consumo de bebidas azucaradas. <\/p>\n\n\n\n<p>En Argentina, el aspecto m\u00e1s grave de las secuelas es el econ\u00f3mico. El empobrecimiento y la pobreza, sobre todo en j\u00f3venes, alcanzaron nuevos niveles. Las pr\u00e1cticas solidarias en barrios populares, en gran parte pre-existentes, se develaron como un sost\u00e9n. Ahora en 2022, es altamente preocupante los efectos de la pandemia en la educaci\u00f3n, y la falta de medidas para recuperar a quienes abandonaron la escuela primaria. Por otra parte, en los sectores que pudieron sostener sus fuentes de trabajo, en gran parte ahora teletrabajo, comenz\u00f3 un renovado \u201c\u00e9xodo\u201d de la ciudad, en busca de espacios m\u00e1s tranquilos, y una cierta vuelta al campo, marcada por la conectividad y la tecnolog\u00eda. As\u00ed, la polarizaci\u00f3n previa se vio fuertemente marcada con la pandemia.<\/p>\n\n\n\n<p>En Argentina, hubo alguna presencia de voces antivacunas, pero no fue significativa, o ten\u00edan ra\u00edces netamente pol\u00edticas. As\u00ed, una vez que llegaron las vacunas, la campa\u00f1a fue avanzando r\u00e1pidamente. Para enero de 2022, las personas con una dosis alcanzaba el 86,8%, y 76,2% con dos dosis.<\/p>\n\n\n\n<p>En M\u00e9xico, la campa\u00f1a de vacunaci\u00f3n fue lenta, dependiendo de las vacunas que llegaban. Ha habido problemas tanto en la cobertura nacional (la capital del pa\u00eds es la que tiene el porcentaje de personas vacunadas m\u00e1s alto) como en las vacunas que se ofrec\u00edan, ya que muchas no eran reconocidas por otros pa\u00edses. Cuando en noviembre de 2021 los Estados Unidos decidieron abrir las fronteras solo a las personas vacunadas muchos quedaron excluidos por las vacunas que ten\u00edan. Esto no ser\u00eda un problema mayor si solo pensamos en el turismo, pero viven unos 38 millones de mexicanos en los EEUU y muchas personas en cuanto pudieron viajaron all\u00e1 para trabajar y as\u00ed apoyar a sus familias. Hay quien tuvo que ponerse m\u00e1s de una vacuna, pero llegamos al 2022 con una cobertura casi total en las ciudades, aunque menos en las zonas rurales (62% en total con esquema completo).<\/p>\n\n\n\n<p><span style=\"text-decoration: underline\">A manera de conclusi\u00f3n: \u00bfqu\u00e9 nos espera?<\/span><\/p>\n\n\n\n<p>Al inicio de la pandemia de Covid-19, hubo ciertos aires de revoluci\u00f3n posible. Con el correr de los meses, se hizo claro que dentro de esta \u201cnueva normalidad\u201d, donde los h\u00e1bitos estaban puestos en jaque, la normalidad era el problema. <\/p>\n\n\n\n<p>El activismo (feminista, clim\u00e1tico, socioambiental) se vio paralizado, acorralado en el mundo digital (que en algunos casos fue aprovechado por los grupos y colectivos para fortalecerse), pero las marchas que hab\u00edan caracterizado el 2019 solo eran un recuerdo. Esto gener\u00f3 frustraci\u00f3n, ansiedad, impotencia. El espectro de una crisis econ\u00f3mica y la inflaci\u00f3n espanta m\u00e1s que el propio virus, y con la necesidad de la recuperaci\u00f3n econ\u00f3mica se aleja la esperanza de medidas contundentes para enfrentar la crisis ambiental y clim\u00e1tica.<\/p>\n\n\n\n<p>Es arriesgado aun sentenciar las caracter\u00edsticas de la \u201cpost-pandemia\u201d (o el tiempo entre pandemias, seg\u00fan vaticinan algunos). Ciertas pr\u00e1cticas solidarias se fortalecieron, al menos por un tiempo; en centros urbanos, se comenz\u00f3 a insistir en la falta de espacios verdes (con participaci\u00f3n r\u00e9cord en las audiencias p\u00fablicas de la ciudad de Buenos Aires), en la Ciudad de M\u00e9xico se fortaleci\u00f3 la infraestructura para el uso de las bicicletas. <\/p>\n\n\n\n<p>A la vez, llegando a 2022, estamos viendo el efecto de la vuelta a la presencialidad, para muchos deseada, pero tambi\u00e9n la vuelta de un estilo de vida agotador, en el cual ahora se suma el tiempo ya dedicado a lo laboral en la virtualidad. Los efectos de la pandemia en el aumento de estr\u00e9s, ansiedad, consumo de alcohol y depresi\u00f3n son agudos, y se suman al malestar que caracteriza el sistema neoliberal. Parad\u00f3jicamente, a pesar de las esperanzas de un mundo otro, ciertos factores de alienaci\u00f3n y de aquella supuesta \u201cvieja\u201d normalidad, volvieron reforzados. No hay indicadores de que nuestras sociedades hayan aprendido a (con)vivir mejor a ra\u00edz de la pandemia, aunque a nivel cotidiano muchas personas han modificado algunos h\u00e1bitos y reorganizado sus prioridades. Si, como dicen las feministas, \u201cNo va a caer, el patriarcado lo vamos a tirar\u201d, lo mismo vale para el modelo econ\u00f3mico y cultural capitalista: hay que derribarlo y construir desde abajo lo que ser\u00e1 el mundo nuevo.<\/p>\n","protected":false},"excerpt":{"rendered":"<p>Victoria D\u2019hers es licenciada en Sociolog\u00eda y doctora en Ciencias Sociales por la Universidad de Buenos Aires (UBA). 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