
El mito de la Inteligencia Artificial: por qué las máquinas no pueden pensar como nosotros lo hacemos.
Un libro contracorriente que desmonta los mitos que envuelven a la Inteligencia Artificial, unos mitos que anuncian logros excepcionales con los que superará en breve a la inteligencia humana.
Los mesías del futuro insisten en afirmar que la Inteligencia Artificial pronto eclipsará las capacidades de las mentes humanas con más talento. Según ellos, no queda ninguna esperanza, pues el avance de las máquinas superinteligentes es imparable. Pero la realidad es que ni estamos en el camino hacia el desarrollo de máquinas inteligentes ni sabemos siquiera dónde podría hallarse ese camino.
Erik J. Larson es un científico e investigador pionero en el procesamiento del lenguaje natural, además de empresario tecnológico que trabaja a la vanguardia de la IA. En este libro nos acompaña en un recorrido por el panorama actual de este ámbito para demostrar lo lejos que estamos realmente de la superinteligencia y qué sería necesario para llegar a ella.
Desde Alan Turing, los entusiastas de la inteligencia artificial han caído en el profundo error de equipararla con la inteligencia humana. Pero la IA trabaja con el razonamiento inductivo, procesando conjuntos de datos para predecir resultados, mientras que los humanos no correlacionamos conjuntos de datos: hacemos conjeturas a partir de la información del contexto y de la experiencia. No tenemos ni idea de cómo programar este tipo de razonamiento basado en la intuición, conocido como razonamiento abductivo.
El verdadero problema es que la exageración alrededor de la IA no solo es mala ciencia, sino que también es mala para la ciencia. La cultura de la innovación florece cuando explora lo desconocido, no cuando exagera las virtudes de las tecnologías existentes. La IA inductiva seguirá mejorando en la realización de tareas específicas, pero si queremos lograr un progreso real, debemos comenzar por apreciar plenamente la única inteligencia verdadera que conocemos: la nuestra.
Según Carlos Guardían….
Un investigador de vanguardia en el campo de la IA y empresario tecnológico desmiente la fantasía de que la superinteligencia está a unos pocos clics de distancia, y argumenta que este mito no sólo es erróneo, sino que está bloqueando activamente la innovación y distorsionando nuestra capacidad para dar el siguiente salto crucial.
Los futuristas insisten en que la IA pronto eclipsará las capacidades de la mente humana más dotada. ¿Qué esperanza tenemos contra las máquinas superinteligentes? Pero en realidad no estamos en el camino de desarrollar máquinas inteligentes. De hecho, ni siquiera sabemos dónde puede estar ese camino.
Erik Larson, empresario tecnológico e investigador científico pionero que trabaja en la vanguardia del procesamiento del lenguaje natural, nos lleva a recorrer el panorama de la IA para mostrar lo lejos que estamos de la superinteligencia y lo que haría falta para llegar a ella. Desde Alan Turing, los entusiastas de la IA han equiparado la inteligencia artificial con la humana. Esto es un profundo error. La IA trabaja con un razonamiento inductivo, calculando conjuntos de datos para predecir resultados. Pero los humanos no correlacionamos conjuntos de datos: hacemos conjeturas informadas por el contexto y la experiencia. La inteligencia humana es una red de conjeturas, teniendo en cuenta lo que sabemos del mundo. No tenemos ni idea de cómo programar este tipo de razonamiento intuitivo, conocido como abducción. Sin embargo, es el corazón del sentido común. Por eso Alexa no puede entender lo que le preguntas, y por eso la IA sólo puede llevarnos hasta cierto punto.
Fuentes:
-https://www.alibri.es/libro/861039/el-mito-de-la-inteligencia-artificial-por-que-las-maquinas-no-pueden-pensar-como-nosotros-lo-hacemos
-https://carlosguadian.net/2022/02/23/the-myth-of-artificial-intelligence-why-computers-cant-think-the-way-we-do/
Estoy seguro de que el libro de Larson merece la pena y habrá que leerlo. Sobre el papel, discrepo en cierta medida con lo que afirma. Las recojo a modo de pinceladas y sin ánimo de generar controversia. Sólo son opiniones:
1. El avance de las máquinas es imparable: la exploración del espacio ya está en sus manos y esto va a continuar porque no podemos superar nuestra condición de mortales y las máquinas no mueren.
2. La IA no se limita al PLN, que debo decir es esencial y clave. También están los entornos de DL/ML y los sistemas expertos. Estos encajan más en una visión de IA inductiva. El PLN tiene una proximidad tal al lenguaje que es la que me lleva a considerar de que estamos a un paso de que se genere una conciencia de ser en organismos no biológicos pero sí humanos.
3. El problema no es si estamos en camino o no de desarrollar máquinas inteligentes, sino en determinar qué es lo que reúne el sentido «inteligente». Esta definición es difícil de cerrar. Desde luego está lejos de cualquier apreciación en términos de lógica matemática, siendo esto también parte de la inteligencia.
4. Las actividades de gestión diarias de las personas también hacen inferencia a partir de datos de fuentes diversas. Esto no quita para que intervengan otros factores, pero una decisión empresarial o política informada toma los datos, realiza una valoración y decide. Esto ya lo pueden hacer los sistemas de IA, y sus recomendaciones pueden ser seguidas o no.
Nada más. Bueno, sí, habría mucho por hablar. Gracias por esta interesante entrada en el blog.
Estoy de acuerdo en que los modelos de lenguaje tan en boga estos días están más cerca del predictor de texto del móvil que de una inteligencia. No tienen idea de qué están haciendo. Pero si creo que con la potencia del futuro ordenador cuántico pueden surgir espontáneamente consciencias y algún tipo de inteligencia