Paradigmas de Kuhn, una nueva forma de entender la ciencia

Los paradigmas son los presupuestos compartidos por los científicos, las teorías más generales, el núcleo de cada disciplina. Algunos ejemplos de paradigma son: la mecánica de Newton, el heliocentrismo o la teoría de la evolución de Darwin. Ilustración de holdentrils, extraída de Pixabay (CC).

Popularmente, cuando observamos la historia de la ciencia, tenemos la sensación de que la ciencia avanza, de que cada vez vamos acumulando más conocimiento. Thomas Kuhn, sin embargo, introduce una nueva perspectiva que rechaza esta visión. Para este autor, el movimiento de la ciencia es un movimiento basado en rupturas y discontinuidades. En esta nueva perspectiva, el concepto de paradigma tiene un papel central.

Por Javier Correa Román

Thomas Samuel Kuhn (1922-1996) es uno de los teóricos de la ciencia más importantes del siglo pasado. Doctorado en Física, impartió clase en algunas de las universidades más prestigiosas del mundo, como Berkeley, Princeton o el MIT, todas ellas en Estados Unidos. Con el tiempo, se adentró en la filosofía de la ciencia, disciplina que analiza la práctica científica y los fundamentos de la ciencia. Su obra revolucionó la filosofía de la ciencia y aportó una visión completamente novedosa.

En el siglo XX, la filosofía de la ciencia tuvo principalmente tres momentos diferenciados. El primero de ellos es el correspondiente al positivismo. Del agotamiento de este nacieron las propuestas de otro destacado filósofo de la ciencia: Karl Popper (1902-1994). La visión que Popper tenía de la ciencia era una visión continuista y acumulativa, es decir, para Popper, la ciencia avanza poco a poco de tal forma que cada vez vamos adquiriendo más conocimiento.

El tercer momento clave en la filosofía de la ciencia del siglo XX corresponde a la propuesta de Thomas Kuhn. A diferencia de la visión continuista y acumulativa de la ciencia que tenía Popper, Kuhn entiende el movimiento de la ciencia como un movimiento rupturista (esto es, un movimiento discontinuo) basado en las crisis y las revoluciones científicas. Lo verdaderamente novedoso de la propuesta de Kuhn consiste en estudiar la ciencia de una forma histórica. Por eso, en algunas ocasiones, se dice que su teoría ha supuesto un «giro histórico» de la filosofía de la ciencia.

El libro más importante de Kuhn es La estructura de las revoluciones científicas, editado en el año 1962. En este libro se presenta su nueva forma de entender el avance de la ciencia. A pesar de haber muchos conceptos fundamentales que organizan y articulan esta propuesta novedosa (como «generalizaciones simbólicas», «modelos», «valores» o «ejemplares»), en este artículo nos vamos a centrar en uno de los conceptos que más han influido a los filósofos posteriores: el concepto de «paradigma».

Antes de comenzar con el análisis del concepto de paradigma, es necesario primero explicar qué dos tipos de momentos históricos vive la ciencia según Kuhn. Estos dos momentos corresponden a la ciencia normal y la ciencia revolucionaria.

Ciencia normal y ciencia revolucionaria

A lo largo de la historia, Kuhn distingue dos maneras de «hacer ciencia». El primero de estos modos es el que Kuhn llama el modo «normal» de hacer ciencia. Esta forma de hacer ciencia es el modo usual en el que operan los científicos en su día a día y a lo largo de la historia. El segundo modo de hacer ciencia es el que Kuhn llama el modo «revolucionario» o «no-normal», que se da solo en algunos momentos puntuales de la historia.

Fuente:

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.